Reseñas nada sesudas de los libros que caen en mis manos

Cuchitril Literario

abril 24, 2014

Y van 10

Filed under: Noticias — Palimp @ 7:23 am
          0 votos

10

Aprovecho la resaca de San Jordi para celebrar el décimo cumpleaños de esta bitácora ¡que ya tenemos una edad! Diez años publicando reseñas y otras zarandajas con una constancia relativa; he tenido un par de parones pero seguimos en la brecha. Las cifras de reseñas publicadas es la siguiente:

Novela: 438
Cuentos: 287
Ensayo: 272
Ciencia ficción: 216
Teatro: 161
Poesía: 19
Comic: 11

Un total de 1404 reseñas, aunque no todas están publicadas. Muchas están programadas y por una vez tengo el trabajo por adelantado. Hay entradas hasta septiembre. Eso sí, tengo unos 230 libros leídos sin reseña muchos de los cuales por perdidos ya los di.

Gracias al tema del esclavo lector tengo un control de mis lecturas desde que lo puse en marcha, y he creado una página de estadísticas. Con sus gráficos y todo. También he añadido en la página de libros leídos un enlace a la reseña.

Poco más tengo que contar, de momento sigo con ganas de fiesta así que mientras ustedes aguanten seguiré dando la brasa. Con un poco de suerte llegamos a los 100.

abril 23, 2014

Javier Pérez Andújar. Los príncipes valientes.

Filed under: Novela — Palimp @ 7:26 am
          0 votos

Javier Pérez Andújar, Los príncipes valientes
Tusquets, 2007. 234 páginas.

Leí muy buenas reseñas de este libro en su momento y quería leerlo, el siguiente también tuvo buenas reseñas y me lo leí: me gustó tanto que salí corriendo a por este.

Se puede decir que el autor recuerda su niñez y nos va contando sus anécdotas, junto con diversas reflexiones acerca de lo divino y lo humano, pero eso sería quedarse muy corto. Para empezar, bien escrito (y repito que esto es menos frecuente que lo que parece). Para acabar, cada dos páginas hay algo para subrayar y, en la época en la que vivimos, tuitear o poner en el feisbuk. En el extracto les pongo unas cuantas, pero hay muchas más.

Algunas cosas que me han llamado la atención: como una breve diferencia de cuatro años (los que me llevo con el autor) hacen que nuestros referentes televisivos sean completamente distintos. Otra, que abunda en el otro libro, la infancia en un extrarradio de una gran ciudad no se parece en nada, a igual situación socioeconómica, a la de una ciudad pequeña.

Otras reseñas aquí: Los príncipes valientes y Los príncipes valientes, Javier Pérez Andújar . Pero no hace falta, vayan a leerlo ya y se ahorran leer más recomendaciones.

Calificación: Muy bueno.

Extracto:
De toda la vida, preferiré ser amigo o compañero del protagonista antes que protagonista. Por decirlo con un ejemplo del Oeste, voy a ser de siempre más del Trampas que del Virginiano, porque quizás he visto que hay más literatura y más poesía en un Cid de Castilla que en un rey de Castilla. Nuestra escuela es una escuela de personajes secundarios, de maestros y alumnos secundarios, de vasallos más que de señores, de pajecillos y de ex boxeadores que guardan las puertas de las salas de alterne, y es también una escuela de sargentos sin furia venidos del desierto africano.

sHa llegado a casa dibujado, tebeizado en fascículos y, en el primer fascículo, lo que se ve pintado es a don Quijote viejo y muy flaco que se pelea a espadazos con sus fantasmas. Es un Quijote muy bien caricaturizado, que ha sabido captar lo que tienen de sutil caricatura los personajes del libro. Desde antes que este Quijote en tebeos, y desde antes que uno mismo, hay en nuestra casa otro Quijote en un volumen, de tapas verdes y surcadas, y que es el Quijote que va a leerme mi madre en voz alta, y en el que va a enseñarme a mí a leer con el apremio de quien cree en la cultura como medio de progreso y de prosperidad. Lee los capítulos del Quijote con voz de mujer de pueblo, y también con voz de niña que ha ido a la escuela republicana, y que luego se la han quitado. Mi madre lee el Quijote con la voz de los personajes del Quijote, que es la voz de la gente que conversa con quien le sale al paso en un camino o en un trayecto de autobús, y lo lee también con voz ligera de molino de viento, y con voz pausada de muía con manta, y con voz de queso y carne magra de quien ha pasado mucha hambre de pan, queso y carne, y asimismo con la voz llena de las claras ondas del viento del pueblo que avanza peinando lomas y barrancos, y con voz de azada que tropieza con los terrones y que tropieza con los renglones de cada párrafo, y con voz de serón viajero de quien se ha visto obligado a abandonar para siempre el sitio donde vive, y con voz digna y rústica de albarda, y cuando sale la palabra albarda en el Quijote.

Ya he leído en esos días la adaptación en viñetas de La vuelta al mundo en ochenta días dibujada por Torregrosa, que hizo, también en las Joyas Literarias Juveniles, la trilogía de Verne formada por Los hijos del capitán Grant, Veinte mil leguas de viaje submarino y La isla misteriosa, y de esta manera subordinada, sin haber conocido todavía a Julio Verne en sus libros, estoy convencido de que ser escritor es ser un Julio Verne, quizá porque he intuido que un^ escritor de raza está por encima de sus libros, que a un escritor cuando cuaja ya no le son necesarios los libros, porque su obra se vuelve invulnerable y se escapa de ellos, y se va metamorfoseando en tebeos, en películas, en sellos, en plumieres de escolares, en escenas publicitarias o domésticas, en nombres de restaurantes y de bares, en cultura popular, en lo que sabe la gente sin necesidad de saber demasiado. Uno, que como los gitanos anda persuadido de que las razas no son más que una humareda perdida, va a preferir la raza de los escritores a las razas humanas.

Mi madre me pondrá en conocimiento, por ejemplo, de las pintorescas tareas de su abuelo Juan, que fue alguacil y padrino de muchos gitanos, y que cuando encerraban en la cárcel del ayuntamiento a algún ahijado suyo, mi bisabuelo lo soltaba en seguida, y los gitanos, si se encontraban con él le iban diciendo adiós todo el rato sin querer volverle la espalda; posiblemente porque sabían desde el origen de su éxodo que detrás de la espalda lo que queda es el olvido. En estas noches de abrir habas verdes, y de mondar patatas, y de partir judías tiernas, y de heñir la masa de las rosquillas, mi madre me va enseñando que el olvido y la ignorancia son una misma cosa, y que una persona o una familia o un país que ha renunciado a su memoria están consignados a acabar como mi abuela, fuera de todo tiempo, apenas sin saber quién son, acaso sin saber que existen.

abril 22, 2014

Gabriel García Márquez

Filed under: Noticias — Palimp @ 3:55 pm
          0 votos

La noticia de su fallecimiento me pilló de vacaciones, aunque era de imaginar ya que estaba en su domicilio con cuidados paliativos (me resisto a hacer el juego de palabras con el título de una de sus novelas). Dejo como homenaje esta foto de cuando por Barcelona podías encontrarte a los mejores escritores de su generación y no a una horda de turistas ocupando las ramblas. De cuando era la capital de la literatura y no del Mobile World Congress:

Passejades

Que la tierra le sea leve.

abril 21, 2014

Walter M. Miller Jr. San Leibowitz y la Mujer Caballo Salvaje.

Filed under: Ci-Fi — Palimp @ 7:17 am
          0 votos

Nova, 2000. 510 páginas.
Tit. Or. Saint Leibowitz and the wild horse woman. Trad. Rafael Marín.

Walter M. Miller Jr., San Leibowitz y la Mujer Caballo Salvaje
Tierra devastada

Me gustó Cántico por Leibowitz, una historia donde tras una guerra nuclear los monasterios funcionan como en la edad media de depositarios del saber.

Esta continuación la encontré de saldo y no me daba muy buena espina; aunque leo los libros de ciencia ficción bastante pronto, este lo he tenido medio olvidado. Con razón. Ambientada en una de las épocas del anterior libro ilustra el conflicto entre los tres poderes que se reparten la devastada norteamérica: la iglesia, los nómadas y el incipiente poder imperial.

El libro es grueso y me lo ha parecido más. La historia de amor imposible es lo único que me ha merecido la pena, y me dejó triste. Demasiado libro para tan poca chicha.

Calificación: regular.


Extracto:[-]

El subsiguiente interregno duró doscientos once días, mientras cientos de cardenales reñían y el pueblo de Valana arrojaba piedras a los carruajes de sus servidores. Finalmente, la Divina Providencia inspiró al cónclave a elegir a Rupez Cardenal de Lonzor, también del sur del río Bravo, y el más anciano y enfermo de los miembros del Sacro Colegio. Tomó el nombre de su predecesor de santa memoria, convirtiéndose en Alabastro III, e inmediatamente revocó el decreto de su predecesor con una encíclica (también ad perpetuam rei memoriam) que devolvió el meridiano cero a su antigua localización, pues los eruditos de la Orden de Leibowitz le habían asegurado que la «Bruja Verde» no había sido la morada de una bruja, sino sólo el nombre de un antiguo pueblo en una lejana isla que había quedado despoblada por el Diluvio de Fuego::”. Una vez más se sospecharon motivos políticos. Los occidentales se opusieron al cambio, y el anciano murió mientras dormía después de haberse comido un plato de liebre cocinada en vino y vinagre, sazonada con cebollas salteadas y hojas de laurel.

Los cansados cardenales regresaron de nuevo a Valana. Esta vez el nombre del abad Jarad Cardenal Kendemin resultó nominado casi al inicio del cónclave, y, contra su voluntad, recaudó el apoyo de casi el quince por ciento de los electores antes de que se corriera la voz de que Dom Jarad, de ser elegido, murmuraría el «Non accepto!» que no se había oído desde hacía casi dos mil años, cuando san Pedro Murro, el papa Celestino V, les habló inútilmente desde su caverna de eremita, sólo para ser arrastrado al trono por un desesperado Colegio.

Esta vez, el cónclave buscó en vano a uno de sus miembros que no fuera sospechoso de lealtad al Imperio o a la burocracia valana y sus aliados occidentales. Se propuso el nombre de Elia Ponymarrón, pues el Diácono Rojo era abogado y diplomático, y un hábil negociador, pero su relativa juventud, su reputación de manipulador, y el hecho de que tendría que ser ordenado sacerdote y luego nombrado obispo antes de que pudiera aceptar el papado pesó contra él. Sólo Dom Jarad, que nunca había sido un buen juez de caracteres, ofreció todo su apoyo a su amigo, pero Ponymarrón no quiso aceptar.

abril 20, 2014

The Sweet. Ballroom Blitz.

Filed under: Musica — Palimp @ 7:01 am
          0 votos

El single por excelencia del glam. The Sweet dando caña y diversión, una canción inolvidable. Dejo la versión de Tia Carrere en la película El mundo de Wayne, que aunque a algunos les parecerá un sacrilegio, a mí me trae recuerdos de mi descerebrada juventud.

Página siguiente »