Cuchitril Literario

Abril 18, 2005

Route 79

Archivado en: General — Palimp @ 10:02 am
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Perdida en el blogroll está la siguiente dirección:

www.route79.net

Si se dignan visitarla descubrirán una página muy interesante. Mi buen amigo Mezkal y su colega Mauri van a recorrer durante casi tres meses los estados unidos, de costa a costa, en un Land rover. Todo un ‘road trip’ que les envidio con toda mi alma.

No quería anunciar su página antes de que tuviera algo de material. Ya pueden ver fotos muy variadas y una pequeña crónica que ha ido escribiendo Mezkal. Hoy Mauri cogerá el vuelo hasta Nueva York, y comenzará la aventura.

¡¡Mucha suerte a los dos!!

Bruce Sterling. El fuego sagrado.

Archivado en: Ci-Fi — Palimp @ 7:37 am
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Ediciones B, 1998. 333 páginas.

Ciber-Punk not dead!

Lo confieso; soy un forofo del ciberpunk. Cuando leí ‘Neuromante’ de Gibson se me quedó la mandíbula colgando. No me importa que digan que el género está agonizando; ciberpunk ayer, ciberpunk hasta la muerte. Comprenderán que mi objetividad se ve comprometida al comentar este libro, cuyo autor es uno de los exponentes del género. Pero es que creo que está muy bien.

En pleno siglo XXI el mundo está dominado por una gerontocracia. La mayor actividad industrial del planeta es la biomédica, destinada a investigar nuevos métodos de ampliar la vida al hombre. El planeta está bien gobernado, pero los jóvenes apenas tienen una oportunidad en un mundo donde todo parece estar atado y bien atado. Mia Ziemann, una médico-economista de 94 años de edad se somete a un proceso de rejuvenecimiento. Se convertirá en una joven de veinte años, pero surgirá un efecto secundario imprevisto. La transformación no afectará sólo al cuerpo.

El libro gira en torno de ‘El fuego sagrado’, o sea, el genio creador: el arte. Al volverse joven la protagonista descubrirá que no merece la pena tener una vida gris, y sacrificará su cómoda existencia por el riesgo y la búsqueda. Toda una declaración de principios ilustrada con una galería de personajes, artistas del futuro, tan singulares como entrañables.

De lo mejor que he leído dentro de esta colección, pero ya avisé; no soy objetivo. Si como yo tienen buen gusto - :) - y aman el ciberpunk, no deben perdérselo. Si no conocen nada de este movimiento, pueden empezar a conocerlo. Si lo conocen y no les gusta, pueden obviar su lectura.

(Un día, un libro 7/365)

Abril 17, 2005

[*] Fernando Arrabal. Teatro Bufo.

Archivado en: Teatro — Palimp @ 9:51 am
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Colección Austral. Espasa Calpe.
Edición de Francisco Torres Monreal, 1987. 271 páginas.

Vodevil Pánico

A mi me gusta mucho el teatro. Y como soy de gustos eclécticos (según yo, según las malas lenguas lo que pasa es que no tengo gusto), puedo disfrutar tanto de un buen vodevil de los clásicos, como de una sesión de vanguardia (sí, disfruté incluso en aquella obra que salía un actor en pelotas, se acurrucaba en un rincón, y repetía ‘Tengo frío’ durante media hora). Mis amigos vanguardistas me llaman garbancero y mis amigos del teatro clásico directamente gilipollas. Por eso cuando leí este libro en la biblioteac de mi pueblo, allá en mi tierna adolescencia, le preparé un pequeño altar en mi cerebro; ¡Un vodevil vanguardista! Ahora ya podía criticarme la gente; a mi plin.

Le perdí la pista, entre otras cosas porque no recordaba el título. Pero por casualidad me lo encontré el mes pasado en el mercado de San Antonio y lo compré sin saber lo que era; como me gusta Arrabal suelo comprar todo lo que no tenga de él. Y el caso es que ¡oh maravilla! resultaron ser aquellos tres vodeviles que me sedujeron en mi adolescencia.

Al igual que el editor, me tomo la licencia de explicar el por qué de estos vodeviles con las palabras del autor:

“Lo que estimuló mi inspiración y me lanzó a la empresa fue también una pieza de Françoise Dorin, Le tournant, en la que se me acusa indirectamente. Indirectamente digo, aunque de manera transparente. Le torunant nos presenta a una bella y joven señora que se va distanciando de su marido, autor de bulevar de gran provenir, para interesarse por los escritores de vanguardia. Sueña especialemente con un autor bajo y barbudo, de apellido extranjero, al que, finalmente, invita a casa. El autorcillo acude y queda deslumbrado. Pero he aquñi que la puerta de la casa se abre, en el piso bajo. “Cielos, Mi marido”, exclama la joven y bella señora. El autorcillo de vanguardia, que en su vida se las había visto tan moradas -por falta de costumbre, claro- pregunta que ha de hacer en tal aprieto, y, como en las piezas del marido, acaba escondiéndose en el armario. Esa es la jugada. Se deja ver, aunque sea de modo gracioso, superficial, que, en primer lugar, los autores de vanguardia tienen las mismas pasiones que los de bulevar, y, en segundo lugar, que si escriben vanguardia lo hacen a contracorriente, porque son incapaces de hacer otra cosa. Les tomé la palabra y me puse a leer vodeviles y a descubrir cosas interesantes para mí.”

Dicho y hecho, Arrabal se pone a la tarea y prepara tres vodeviles, de diferente temática e incluso de estilo, que nada tienen que envidiar a los vodeviles tradicionales, y que respiran, pese a todo, de un olorcillo particular que me encantan. Siempre que puedo intento convencer a unos amigos míos que hacen teatro que los representen, pero con escasa fortuna. Comento cada uno de ellos

Róbame un billoncito

Seis actores de los cuales uno se desdoblará en dos, a la vez que irá alternando diferentes disfraces. Los protagonistas son dos amigos, uno de los cuales, un científico de pro en búsqueda de la solución de los males del mundo, va solicitando a su amigo que le ‘financie’ sus experimentos mediante sucesivos robos. La situación se complica al aparecer dos monjitas filomarxistas cuyo único afán es la destrucción del capitalismo. El rector de la universidad y una ministra completan el cuadro de equívocos en el que aparecen robos, ventas de obras de arte, secuestros y un final feliz que, como en muchos vodeviles, vuelve a la situación original.

Apertura Orangután

Dentro de los tres, el vodevil más ‘clásico’. Los protagonistas son una pareja de novios; ella es campeona de ajedrez y un modelo de virtudes. El está desesperado por tanta perfección. La criada hará de mediadora. El campeón de ajedrez de los Estados Unidos le pedirá una partida previa al campeonato a nuestra protagonista y aquí comenzarán los equívocos. Dos personajes del hampa en busca de cocaína terminan de enredarlo todo, propiciando una serie de encuentros y desencuentros con un final delirante.

Punk y Punk y colegram

Aquí Arrabal ya no podía más y se suelta la melena. Del vodevil coge únicamente la estructura de los equívocos y nos plantea una obra en la línea de Pic-Nic (a la que me recuerda mucho). El argumento está basado en un hecho real; el intercambio de dos presos políticos entre la URSS y Chile. Los guardianes se alojan en dos habitaciones de hotel intercomunicadas (ambiente típico de vodevil), lo que propiciará los enredos. Dos anarquistas intentarán dar por tierra los planes de ambos bandos, aunque podrán más las ilusiones frustradas de los guardianes y del resto de personajes que van apareciendo. Y como en Picnic, la realidad acaba con el sueño de todos. Una obra de teatro política, que recibió muchas críticas (supongo que por parte de la intelectualidad de izquierdas), por poner en el mismo nivel a los torturadores chilenos con los soviéticos, pero que, a pesar de estar ambientada en una época histórica concreta, no ha envejecido lo más mínimo.

De lectura muy recomendable y a ver si alguien se anima a montarlas!!!

(Un día, un libro 6/365)

Abril 16, 2005

Greg Bear. Marte se mueve.

Archivado en: Ci-Fi — Palimp @ 1:38 pm
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Ediciones B, 1995. 476 páginas.

Guerra interplanetaria

Siempre me han gustado los libros que combinan política y ciencia ficción. Si un libro puede extrapolar los conocimientos científicos, lo mismo puede hacerse con la política. En este libro encontramos algo de esto, combinado con impresionantes adelantos en física y nanotecnología.

Marte está colonizado y organizado en clanes familiares. El libro comienza con un fallido ‘golpe de estado’ por parte de una facción que intenta unificar Marte. La protagonista, Casseia Majumdar, decidida a estudiar el equivalente a ciencias políticas, se convertirá en un pilar importante del futuro de Marte. Pero la tierra, pese a estar gobernada por gente ‘terapiada’, sometida a una operación que equilibra a los individuos e impide el crimen y las acciones violentas, se convertirá en un enemigo implacable. Pero hay una solución tan milagrosa como difícil de tomar…

Un libro muy bien escrito. Impresionante el catálogo de adelantos que nos presenta Bear; nanotecnología, realidad virtual, mentes comunales, nuevas teorías físicas… todas ellas bien integradas en las sociedad de la que forman parte. También la política es coherente. Quizá el final sea lo más ilógico; cuesta creer que un estadista de la altura de la protagonista tome determinadas decisiones. Pero la verosimilitud está al servicio del apoteósico final. Perdonable, pues.

Entiendo que fuera premio Nébula y finalista del Hugo. Ciencia y política ficción hard al servicio de una historia interesante. Recomendable.

(Un día, un libro 5/365)

Abril 15, 2005

[*] Dennis Cooper. Tentativa.

Archivado en: Novela — Palimp @ 9:48 am
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Editorial Anagrama 1996. Traducción de Mauricio Bach.
Tit. original: Try 1994. 217 páginas

Mucho ruido y pocas nueces

Para empezar en la contraportada nos informan que el autor es el más transgresor de los escritores políticamente incorrectos. Malo. Ya tengo la sensación de que intentan vederme la moto. Además, cuando leo estas cosas se me enciende una vena chulesca del tipo ‘A mí no me impresiona ná que estoy de vuelta de tó’. Pero bueno, no nos dejemos vencer por los prejuicios y vayamos al libro que es lo que nos ocupa.

Y es que este libro lo compré pensando que era de otro autor (Coover) que me gusta bastante. Pero como soy un poco mendrugo, pues no me di cuenta (no es la primera vez que me pasa; compré un libro de Jose Antonio Millan pensando que era de Juan José Millás, sólo que en ese caso el libro era excelente, con lo que conocí a un nuevo autor -para mí-, y una estupenda página web ), y a medida que iba leyendo el libro decía para entre mí: ‘Hay que ver lo que mejoró después el autor, quien diría que el autor de estas páginas escribiría luego tan bien’. Hasta que se me ocurrió comparar el nombre y caí en la cuenta del craso error.

El libro tiene por protagonista a Ziggy, un adolescente adoptado por una pareja de gays separados, que vive con uno de ellos que es maltratador y violador, tiene un tío que rueda películas porno con menores y su mejor amigo es un novelista yonqui. Para contradecir a los defensores del ambientalismo, este estimulante entorno solo consigue que esté un poco confuso acerca de su identidad sexual y que escriba un fanzine ‘Pido perdón’ sobre niños violados y maltratados (si el libro se hubiera escrito 10 años después escribiría una bitácora ;)). hay unas cuantas historias paralelas, unas acerca de gente que busca el amor y otras acerca de gente que busca la perversión. Y poco más. Si, hay escenas truculentas que no es cuestión de desvelar, pero poca chicha. El morbo utilizado como medio puede dar alguna obra maestra. Utilizado como fin sólo da para un libro normalillo sin mucha gracia.

Además el libro es de los que tiene moralina encubierta. No se si se referían a eso cuando hablaban de ‘políticamente incorrecto’. Le encantará a los defensores de ‘la moral de toda la vida’. Todos los homosexuales que aparecen en el libro son de pedófilos para arriba, la adopción de Ziggy por la pareja acaba en un sonoro desastre (ya se sabe que los gays no deben adoptar hijos) y el heroinómano acaba en una espiral destructiva totalmente desoladora (única moralina del libro que aplaudo; la heroína es cosa seria).

En definitiva, si te encanta devorar libros y quieres añadir un cromo raro a tu colección; adelante. En caso contrario hay libros mejores en los que perder el tiempo.

(Un día, un libro 4/365)

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