[*] Ernesto Sabato. Antes del fin.
Ediciones Seix Barral 2002. 189 pág.
Memorias Tramposas
Encontré este libro al poco de leer ‘Abaddon el exterminador’ y decidí comprarlo, aunque no creía nada de la frase publicitaria de la cubierta ‘Las memorias de Ernesto Sabato, un libro único que constituye su testamento espiritual’. Como el señor Sabato sigue gozando de buena salud, a sus años, es un poco pronto para hablar de testamentos.
El autor se excusa al principio diciendo que las pensaba llamar ‘memorias de un desmemoriado’, y se excusa porque este breve libro no puede llamarse, en rigor, sus memorias. Algo nos cuenta de su vida, algo nos cuenta de sus sufrimientos, y mucho nos cuenta acerca de su visión del mundo, de su filosofía, y de su ética. Si es cierto que escribió esta llamada por todos aquellos jóvenes que confiaban en él, supongo que no se sentirán defraudados.
Últimamente se leen por ahí discusiones entre neoliberales y, por decir algo antineoliberales. No comulgo con mucho del victimismo de izquierdas, y creo que a veces se tiene (dentro de la izquierda) mucha incultura económica. Pero casi lo prefiero antes que a la idelogía neoliberal. La considero equivocada y, además, egoista. La izquierda también se equivoca, pero al menos es solidaria (magro consuelo, dirán algunos, no sin razón). Veamos que dice Sabato al respecto:
‘Hace escasos años, dos potencias se disputaban el mundo. Fracasado el comunismo, se difundió la falacia de que la única alternativa es el neoliberalismo. En realidad, es una afirmación criminal, porque es como si en un mundo en el que sólo huíese lobos y corderos nos dijeran: Libertad para todos, y que los lobos se coman a los corderos.
Se habla de los logros de este sistema cuyo único milagro ha sido el de concentrar en una quinta parte de la población mundial más del ochenta por ciento de la riqueza, mientras el resto, la mayor parte del planeta, muere de hambre en la más sórdida de las miserias.’
Y creo que tiene derecho al decirlo ya que él sufrió por sus convicciones políticas, primero por ser comunista, y luego por no seguir a rajatabla los dogmas comunistas, lo que le ha acercado, ideológicamente, más al anarquismo -aunque el no se defina como anarquista.
Algo de memorias, algo de panfleto, algo de literatura… Se lee rápido y te toca el alma…¿Cómo no voy a recomendarlo?
(Un día, un libro 167/365)
Escuchando: Coge la guitarra. Kiko Veneno.




