Reseñas nada sesudas de los libros que caen en mis manos

Cuchitril Literario

abril 29, 2007

Gangas de San Jordi

Filed under: Sin categoría — Palimp @ 8:57 pm
0 votos ¿Has leído este libro? Vota para darnos tu opinión

Como todo el mundo sabe, el lunes pasado se celebró la festividad de San Jordi y, como es tradición, todos nos lanzamos a las calles a comprar libros y rosas. Dicen las editoriales que el 23 de abril realizan el 20% de las ventas de todo el año, aunque muchos amantes de los libros critican la banalización de la fiesta. Pero no quiero hablarles de estos temas, sino de otro que ha salido más de una vez en esta bitácora: los libros de saldo.

Los que compramos libros todo el año no necesitamos un día especial para hacerlo, aunque hace ilusión salir a la calle y encontrársela llena de puestos de libros y gente husmeando. Sí, es verdad, en todos los puestos están los mismos libros y comprar un libro no implica leerlo. Pero hace bonito. Eso sí; yo mis compras las hice el día anterior, en el Mercado de San Antonio.

¿Por qué voy a pagar 20 euros por un libro cuando puedo encontrarlo por mucho menos? Permítanme que les muestre mis adquisiciones:

100_2558

Mucha gente cree que en las librerías de lance sólo se encuentran clásicos o libros de mala muerte; nunca novedades o cosas interesantes. Bien, como pueden ver en la siguiente lista, esto no siempre es así:

Esther Dyson. Relase 2.0
Douglas Coupland. Planeta Champú.
Magda Bandera. 33 tristes traumas.
Gonzalo Torrente Ballester. Cuadernos de la Romana.
Lovecraft y Derleth. La habitación cerrada y otros cuentos de terror.
Ronaldo Menéndez. De modo que esto es la muerte.
Varios. Crack. Instrucciones de uso.
R. Louis Stevenson. Cuentos.
Manuel Mújica Laínez. Bomarzo.
Faulkner. El árbol de los deseos.
P.G. Wodehouse. 18 agujeros.
A. Buero Vallejo. Un soñador para un pueblo.
Stefano Benni. ¡Tierra!
Bret Easton Ellis. Lunar Park.
Ignacio Vidal-Folch. No se lo digas a nadie.

En total, quince libros por el módico precio de… veinte euros. Y eso que el de Vidal-Folch me costó tres euros. Comprenderán que me guste esperar un poco y buscar en este tipo de puestos; creo que merece la pena.

No me resisto a enseñarles lo que me regalaron:

100_2562

Da gusto sentirse tan mimado. Gracias, amorcito. :)

abril 25, 2007

Matías Candeira. La soledad de los ventrílocuos. Epílogo.

Filed under: Cuentos — Palimp @ 11:38 am
0 votos ¿Has leído este libro? Vota para darnos tu opinión

Matias BN2Si piensan que este especial es una especie de colegueo, una sesión de pomada a un amigo, se equivocan. No me gustan los cuentos de Candeira porque sea amigo suyo; he llegado a ser amigo suyo gracias a mi admiración por sus cuentos. Considérenme una groupie.

Aunque sus narraciones puedan considerarse una mezcla de Carver y Cortázar el resultado es totalmente original, en un terreno en el que era difícil hacer algo nuevo. Para conseguir esos ambientes cotidianos pero surrealistas Candeira presta una especial atención al lenguaje. Como está de moda decir, se arriesga -y gana. Por suerte para él, pero sobre todo para nosotros. Tampoco es fácil meter lirismo sin caer en la cursilería, y también aquí acierta de pleno (como lo hacen Pàmies y Tizón).

Nunca me ha gustado puntuar los libros. No hay un barómetro -ni siquiera personal- que nos permita asignar una nota fija e inmutable a un texto. Pero sí que hay preferencias, y así como La soledad de los ventrílocuos está dividida en tres partes, propongo mi particular selección:

Los geniales

Un agujero en mitad de mi mujer
La soledad de los ventrílocuos
El hombre en el barreño
Subsuelo

Los buenos

Cuando se muere la nevera
Insectos
La cabeza
En algún lugar de la calle V (Instantánea)

Los normales

Flores, señor…
Pteranodón
Fuegos en la oscuridad
Todas las posibilidades

Eso sí: no hay ninguno malo. :)

Se han quejado en los comentarios de que les pongo los dientes largos con un libro que, de momento, no puede comprarse. Cierto. Pero sí que pueden empezar a saborear alguno de estos cuentos. Pinchando en el enlace de En algún lugar de la calle V (Instantánea) pueden acceder al texto. Y comprando el libro Parábola de los talentos podrán leer Cuando se muere la nevera -y de paso una cuidada selección de autores noveles muy buenos-. La idea es ponerle los dientes largos a algún editor, y que se decida a publicar el libro. Sus lectores se lo agradecerán.

abril 24, 2007

Matías Candeira. La soledad de los ventrílocuos.(III)

Filed under: Cuentos — Palimp @ 10:24 am
0 votos ¿Has leído este libro? Vota para darnos tu opinión

Todas las posibilidades

Fragmentos en proceso de revisión

Un cuento breve, directo, sobre un imposible almacén (¿museo?) que recopila una gran variedad de armas. Cabe la posibilidad de la interpretación alegórica.

Subsuelo

Fragmentos en proceso de revisión

El Pozo está en el desierto; nadie sabe lo que es, sólo uno ha regresado -totalmente cambiado, tan cambiado que es exhibido- y quizá no hubiera tenido que descubrirse nunca, nada debería haber salido de su interior. Este es un cuento especial para mí por dos razones. La primera: es un cuento de ciencia ficción. De la buena. De la que sigue la tradición de Solaris y la supera ampliamente. Muy bien escrito, fragmentado, obligando al cerebro a resolver un rompecabezas al que le faltan piezas que debemos imaginar. La segunda: que es la primera vez que me dedican un cuento, honor que comparto con Elena Medel y Pablo Muñoz. La sensación es muy agradable.

En algún lugar de la calle V (Instantánea)

Comienza a atardecer, y al final de la calle, doblando el callejón, se encuentra la peluquería bañada en la penumbra. Colgada en la pared del fondo, una enorme cabeza de tiburón preside la estancia -nada más entrar el visitante encuentra sus ojos acuosos, ojos muy pequeños, con un brillo de metal antiguo, mirándole fijamente-; y algunas de las bombillas se han fundido sobre los espejos, como viejos volcanes.

Un rápido vistazo sobre una curiosa peluquería, y no sólo por la decoración. Como afirma el autor, el cuento tiene defensores y detractores. Cuéntenme entre los primeros. A su favor: podrían haberlo firmado muchos escritores consagrados. En contra: lo mismo, puede que no sea demasiado original. Pueden leerlo aquí.

El hombre en el barreño

Fragmentos en proceso de revisión

Por amor se hacen cosas impensables; incluso irse a vivir en un barreño para poder ver pasar, todos los días, a la mujer por la que se abrasa nuestro corazón. De lo mejorcito del libro; ¿Qué es mejor? ¿Vivir una vida sin sentido o plantarnos en mitad de la calle a vivir dentro del agua? El protagonista parece tener clara la respuesta -y nosotros también. Un cierre de calidad excepcional.

abril 23, 2007

Matías Candeira. La soledad de los ventrílocuos.(II)

Filed under: Cuentos — Palimp @ 8:18 am
0 votos ¿Has leído este libro? Vota para darnos tu opinión

Fuegos en la oscuridad

Fragmentos en proceso de revisión

Antes Falco había sido un excelente mago hasta que ocurrió el accidente. ¿Dónde quedó su magia y -también- su delgadez? El extraño ritual que como testamento parece legar a sus sobrinos apenas necesita un huevo. En este cuento la brevedad es una virtud; lo mejor es lo que se imagina.

Pteranodón

Fragmentos en proceso de revisión

Es difícil entender que puede llevar a un niño solitario como Neuman a la decisión de contruir un pteranodón en la llanura de los huesos, y más difícil aún entender como logra convencer a Mateo y al protagonista de esta historia para secundarlo en su aventura. Me pregunto si el caballo resoplante que encuentran es un homenaje a Di Benedetto. El final no es deslumbrante, pero la construcción del cuento es impecable.

La cabeza

Fragmentos en proceso de revisión

Cuando se vende un material tan poco común como cabezas reducidas no es raro tener que realizar las transacciones en un café, casi de incógnito. Pero las motivaciones para comprar algo tan exótico pueden ser -por qué no- muy extrañas. El texto reduce hasta el mínimo lo maravilloso que impregna el resto de cuentos del libro; tan sólo una huella en la intención de las miradas, en lo alucinado del comprador. No puedo dejar de recordar la viñeta de un tebeo que apareció en El blog ausente.

Insectos

Fragmentos en proceso de revisión

Al encargar una redacción sobre el mal comportamiento el señor Duchamp no podía imaginar que iba a descubrir tantas cosas sobre la profesora a la que sustituye. Una profesora -por decirlo de alguna manera- poco convencional. Con unos alumnos a su altura. Leer este cuento es como desenvolver un caramelo. Un caramelo que empieza a degustarse poco a poco hasta llegar al final. No hay duda de que el mal está presente pero ¿podríamos decir exactamente dónde?


P.D. Nuestra particular celebración del día del libro es, precisamente, dar a conocer la obra de Candeira. No se me ocurre mejor homenaje a este día.

abril 22, 2007

Matías Candeira. La soledad de los ventrílocuos. (I)

Filed under: Cuentos — Palimp @ 11:13 am
0 votos ¿Has leído este libro? Vota para darnos tu opinión

Cuando se muere la nevera

Un día va la nevera y se muere, en un gesto incomprensible. Ahora es por la mañana, muy temprano, y la familia en pleno -los dos hermanos, los padres, hasta el gato marrón- observa cómo se desliza esa enorme hemorragia de agua color violeta por toda la cocina, o, posada en el mango plateado, esa manada armónica de moscas que a cada poco se mueve, aletea, esperando su turno.

Este cuento ha aparecido -y muy bien acompañado- en el libro Parábola de los talentos, por desgracia no muy fácil de encontrar -los habituales problemas de la distribución en este país-, aunque parece que se puede conseguir en la casa del libro. Una familia asiste impotente a la muerte de la nevera, y todavía anonadada deberá acompañarla hasta el lugar de su último reposo. No son los únicos que tienen que dar el triste adios a los objetos queridos.

Un agujero en mitad de mi mujer

Fragmentos en proceso de revisión

¿Qué hacer si cerca del ombligo de tu mujer aparece un agujero que se dedica a cantar boleros? ¿Si ella ha comprado un muñeco de un niño burundés? Si en el realismo mágico se introducían hechos irracionales en una narración típicamente realista, en este cuento asistimos al proceso inverso. Una situación totalmente irreal que se desarrolla con una cotidianiedad pasmosa. La historia podría funcionar igualmente bien prescindiendo de agujeros y niños, pero su inclusión proporciona una increíble mezcla de lirismo y humor, surrealismo y melancolía. Uno de mis cuentos preferidos, no sólo de Candeira, de todos los que he leído.

Flores, señor…

Fragmentos en proceso de revisión

La ciudad está sufriendo un ataque, la están bombardeando. Sólo que los muros no crujen, la gente no grita: los están bombardeando con flores… muchísimas flores. A caballo entre la ciencia ficción y el teatro del absurdo, los diálogos entre Androniev y el señor X podrían decirlos Vladimir y Estragon si estuvieran esperando a Godot en una estación espacial perdida.

La soledad de los ventrílocuos

Fragmentos en proceso de revisión

Padre e hijo (pero ¿quién puede decirlo?) conversan en la soledad de un espacio indefinido. ¿De dónde han venido? ¿Dónde iran si la misteriosa mano -que hace un año se llevó a Mastropiero- viene a por ellos? ¿Puede alguien ser dueño de su destino? Un cuento excelente que cierra la primera parte y nos deja preparados para lo bueno que todavía queda por leer.

Página siguiente »