Hablemos de comics (I)
Me hago eco del meme que lanza Sfer a la blogosfera y hablaré de comics en esta y otras entradas. La ocasión es propicia: se acerca la vigésimo quinta edición del Salón Internacional del Comic de Barcelona, con un bonito cartel dibujado por ese genio del cómic que es Miguel Gallardo, a quien podrán escuchar en unas charlas que no han tenido mucha difusión pero que aprovecho para publicitar aquÃ. La Escuela Superior de Arte y Diseño La Llotja de la calle Avinyó -calle en la que vivà unos cuantos años, al igual que Manu Chao y las señoritas de Picasso- cuya fachada neoclásica está invariablemente pintada de colores ha organizado un ciclo de conferencias llamado il·lustrats 2007 impartidas por primeras figuras de la ilustración. Entre los conferenciantes -además de Gallardo- están Horacio Altuna, Nazario, Laura y Roser Capdevila. En este enlace tienen el pdf con las fechas. Si viven en Barcelona les recomiendo la asistencia.
Me he criado entre tebeos. Mi padre tenÃa la colección completa de aquellos Mortadelos finitos, aunque escondida para protejerla de las destrozonas manos de sus dos hijos. Pero siempre hemos tenido al alcance gran cantidad de tebeos de la factorÃa Bruguera (no se olviden visitar el blog Lady Filstrup) y de la editorial Vértice, esos hÃbridos entre libro y tebeo donde conocà a Spiderman, Los cuatro fantásticos, Nick Furia, Dan Defensor y un largo etcétera de superhéores y personajes curiosos (como el robot archie o Max Audaz, a los que Don Absence le dedicó unas cuantas entradas recogiendo las mejores portadas).

Con semejantes antecedentes no es de extrañar que en cuanto pude disponer de dinero propio -la tradicional paga de mis padres y las ocasionales aportaciones de tÃos y demás- dedicara buena parte de la misma a realizar mis propias colecciones. ¿Se acuerdan de la entrada Por qué me gusta leer? Ahà comentaba la existencia de una tienda en la que se vendÃan tebeos de saldo. En una ciudad pequeña como Logroño no habÃa mucho donde elegir, pero por suerte algo habÃa. Mi escaso caudal me obligaba elegir un compromiso entre calidad y precio, y los que mejor se ajustaban a esas caracterÃsticas eran los tebeos de terror Rufus, Vampus y Dossier Negro. Costaban, si no recuerdo mal, cinco pesetas. De vez en cuando compraba también Don Miki, que era más caro pero más ajustado a mi tierna edad. TodavÃa no sé como no he salido más tarado engullendo tal cantidad de terror del bueno. ¡Pero que historias! Ilustradores de la talla de Corben y Wrightson y adaptaciones de todos los clásicos de Poe. El problema era dormir por las noches…
No sólo leÃa todos los tebeos que caÃan en mis manos; también los acumulaba. Entonces como ahora tenÃan el estatus de literatura efÃmera, de usar y tirar. No merecÃan el buen trato que se le da a un libro y mucho menos un lugar en la biblioteca. Asà que cuando estaban un poco ajados se tiraban a la basura. Menos si estaba yo por ahÃ; arramplaba con la bolsa que muchas veces escondÃa suculentos tesoros. Las costumbres no han cambiado y sigo encontrándome -no muy frecuentemente, por desgracia- bolsas de tebeos por las calles; también les doy cobijo en mi casa.
Ese afan acaparador es el culpable de que mi colección fuera totalmente heterogénea y que incluyera ejemplares muy variopintos; al lado de las portadas truculentas de los Vampus se encontraban las femeninas portadas de Lily con aquellas historias de Esther y su mundo. Yo lo leÃa todo, aunque las desazones amorosas de Esther me resultaban incomprensibles. Menudo aprendizaje sentimental.
Entre tanta variedad se coló un ejemplar de El VÃbora, algo totalmente diferente a lo que habÃa leÃdo hasta ese momento. Tampoco es que entendiera muy bien todas las historias que se contaban, pero el grafismo era cautivador. Recuerdo con claridad una historieta -por llamarlo de alguna manera- de dos páginas basadas en pinturas de Magritte -entonces no sabÃa quien era, tenÃa 11 años- que me fascinó. Empezaba con un cuadro de Magritte que se iba transformando viñeta a viñeta hasta obtener otro cuadro diferente, acompañadas de un texto que se repetÃa. No recuerdo nada más de la revista, aunque creo que habÃa algo de Pazienza, pero que más de 25 años después todavÃa me acuerde testifica lo mucho que me impactó.
Mi padre compraba también El Papus, revista satÃrica y neurasténica. En mi tierna infancia no era capaz de apreciar los matices polÃticos de la publicación -que llegó a sufrir un atentado de la Triple A (Alianza Apostólica Anticomunista)-, pero me gustaban muchas de las historias que se contaban. HabÃa gente muy buena trabajando en la revista (Óscar Nebreda, Ivà , Já, GarcÃa Lorente, Gin, Vives, L’Avi, Fer, Manel, Giménez, Ventura y Nieto, Fontarranosa…) y se notaba.
Esos fueron mis referentes culturales: grandes dosis de terror mezcladas con sátira polÃtica algo subida de tono con unas gotas de comic yanki y sensibilidad femenina. A la postre, he resultado bastante normal. Para que luego hablen de la influencia de los dibujos en los niños.
Hay mucha gente que, llegada cierta edad, deja de leer tebeos. No es mi caso. Sigo consumiendo y más que antes; por un lado mi poder adquisitivo ha aumentado y por otro -aunque esté mal el decirlo- existe internet. Si en este Cuchitril no aparecen reseñas no es por elitismo, sino por vagancia. Bastante tiempo de lectura me quita el tener que hacer las cuatro lÃneas que hago de los libros. Aunque el meme de Sfer era flexible, planteaba algunas preguntas como ¿Que comic recomiendas? Soy incapaz de recomendar un comic sobre los demás lo mismo que soy incapaz de decir que tal o cual libro es el mejor que he leÃdo, pero como todo el mundo tengo mis preferencias. Soy más de comic de autor que de superheroes, más de lÃnea chunga que de lÃnea clara, más de ciencia ficción y terror que de historias normales, más de humor que de drama. Precisamente de humor les hablaré en próximas entregas de esta serie. De momento ya me he extendido demasiado.



Abril 10th, 2007 at 9:16 pm
¡Me has matado con la portada de El Invencible Patomas! Yo tenÃa ese tebeo de crÃo pero lo perdÃ, y casi me habÃa olvidado de la cantidad de veces que he visto esa portada, ha sido una viaje en el tiempo.
Palimp, no sólo tienes un blog estupendo, sino que hoy me has alegrado la tarde, y me has dado un propósito vital: recuperar ese cómic.
Si alguien se quiere deshacer de su copia que me avise
Abril 11th, 2007 at 3:46 pm
Yo también lo tuve… seremos dos buscándolo. Gracias por la visita y el comentario.
Mayo 14th, 2007 at 9:11 pm
Buenas,
supe de el cuchitril literario en una cena arpÃa. Y me ha sorprendido agradablemente. (¿Cuántos negros tienes a tu servicio?)
Pásate, si tienes tiempo, por
http://laleyendaderichardcorben.blogspot.com/
un modestÃsimo blog sobre el comiquero Corben.
Saludos.
Mayo 15th, 2007 at 5:31 pm
Je, je, no tengo ningún negro (de momento)… Si nos conocimos en una cena podrÃas decirme quien eres
Mayo 15th, 2007 at 11:20 pm
Soy el pesado del Toni (sà el que te insistÃa en acceder a los videos de los documentales escépticos).
Seguiré a menudo tu blog. Me parece excelente.
Y hasta la próxima cena si los dioses lo permiten.
Mayo 16th, 2007 at 11:23 am
Pues gracias por los elogios… yo me apunto el tuyo también