Gustavo Bolívar Moreno. Sin tetas no hay paraíso.
Editorial El tercer nombre, 2006. 316 páginas.

A la felicidad por el implante
El tercer nombre es una editorial independiente con unas propuestas claras; libros rompedores y dinámicos, de temas actuales orientados a un público joven. Me hicieron el favor de regalarme dos libros, y el primero que leí fue éste.
La única manera de salir de la pobreza en el barrio de Catalina es siendo la chica de un narcotraficante. Pero con sus catorce años apenas tiene pecho y ¿cómo van a fijarse en ella si es plana? Su obsesión será conseguir que alguien le pague unos implantes para conseguir atraer la atención de los hombres.
El autor nos hace un recorrido por el ambiente del narcotráfico a través de los ojos de una niña empeñada en conseguir el éxito a toda costa; sórdido, pero éxito al fin y al cabo. Con esta estructura el libro podría haber sido mejor de lo que es; se limita a una serie de anécdotas, no profundiza ni en el drama ni en la vida de los narcotraficantes -esto último se comprende- y el resultado final es bastante flojo. Se ha hecho hace poco una serie de televisión que va a emitirse en España.
A favor: se lee rápido y no moraliza demasiado. En contra: demasiado superficial. Sin dudas yo no soy el target de este libro.
Escuchando: Emmanuelle negra en el valle de los zombies. Ciudad Jardin.
Extracto:[-]
Ese tipo es un mentiroso -le decía mientras ella empezaba a asustarse-. Nunca desaprovecha oportunidad para echarle a uno los perros, pero no se le olvide parcera que los guardaespaldas son sólo eso, guardaespaldas y viven pelados a toda hora. Antes toca darles plata -decía, mientras Catalina permanecía callada temiendo lo peor.
-Por qué no habla hermana ¿Le pasó algo?
-No nada. -Respondió con la voz quebrada queriéndose morir por dentro y pensando en la posibilidad de haber perdido, por nada, su bien más preciado.
Al día siguiente, mientras se protegía de la lluvia bajo la escultura de Bolívar Desnudo, la campana de la catedral de Pereira empezó a repicar mientras el reloj marcaba las cinco de la tarde. Era el primer llamado a misa de seis y fue entonces, una hora después de haber llegado a la cita, cuando Catalina comprendió que había perdido, por nada, su bien más preciado. “Caballo” nunca apareció y con él desaparecieron sus esperanzas de haber conseguido los cinco millones para la operación. Aunque lo esperó hasta la media noche con la esperanza de que ella hubiera escuchado mal la hora, “Caballo” no apareció ni solo, ni con el dinero y Catalina se fue a pie hasta su casa, llorando a lo largo del camino y nombrándoles la madre a los borrachos que la abordaban para preguntarle su precio a esa hora de la madrugada.
Llegó de mañana, con el alba, cuando el sol apenas despuntaba y mientras el cielo se cubría de gloria y de pólvora por alguna celebración lejana que nunca comprendió. Con ironía pensó que se trataba del “Caballo”
celebrando su jugada. Lloró dos días seguidos sin que doña Hilda, ni Albeiro, ni su hermano Bayron pudieran sacarle una sola sílaba. Al tercer día habló para pedir un vaso con agua y se mantuvo callada, hasta el jueves, cuando Yésica vino por ella creyendo tener la fórmula para resucitarla, pero ignorando que con lo que le contaría Catalina se iba a terminar de morir:
-¡Marica! -Le dijo hinchada de felicidad-. Marino la mandó a llamar. ¡Dijo que ahora sí quería estar con usted! ¡Quiere su virgo, parcera!
Mientras Catalina se moría por dentro, Yésica continuaba su relato artero que le quemaba los oídos y por ahí derecho los demás sentidos y el alma:
-Pero alégrese, hermana, porque ya lo cuadré para que le pagara la operación parcera ¡Hasta le mandó los cinco millones de pesos! -Le dijo mostrándole tres fajos.
Catalina sintió que el espejo del tocador de su madre se rompía en su cara despedazándole el pellejo con toda razón y resolvió no decir nada para luego ponerse a llorar otros cuatro días más. Cuando se le acabaron las lágrimas fue a buscar a Yésica y le contó toda la verdad. Indignada, esta le dijo que tocaba contarle a Marino para que matara a “Caballo” y a sus otros dos empleados por faltones, pero luego se arrepintió porque recordó que le había dicho a él que Catalina no podía ir todavía porque tenía el período.
-¡Lo podemos engañar como hizo Paola con su segundo novio! -propuso Catalina con inocencia, pero Yésica se negó:
-Es que con Marino las cosas son a otro precio. Me dijo que llevaba 26 virgos y que deseaba llegar rápido a los 50, para poderles ganar en algo a sus jefes.



Palimp,
Sólo una pregunta: si tú no eres el target… ¿qué hacemos con el quiosquero?
Un abrazo.
Comentario por Neus — Julio 18, 2007 @ 3:39 pm
No es mi target porque no tiene fotos
Comentario por Palimp — Julio 18, 2007 @ 6:34 pm
Reflexiones que se me ocurren:
- Sin tetas no hay paraíso. Ergo los ángeles tienen sexo.
- Emmanuelle negra en el valle de los zombies. Creo que tanto unos como otros alucinarán con tal encuentro.
Comentario por Vigo — Julio 23, 2007 @ 5:13 am
O al menos características sexuales secundarias.
Igual los zombies hasta espabilan
Comentario por Palimp — Julio 23, 2007 @ 2:02 pm
la novela es muy vacana felicidades al autor de esta obra gracias por tomar en cuenta el comentario de el publico televidente y los que leemos la obra muchisimas grcias de verdad sigan cosechando exitos
Comentario por patricio moran — Julio 28, 2007 @ 5:29 pm
Primero que nada los quiero felicitar, la novela es muy buena ojala y sigan asi con textos de calidad.
Comentario por andrea — Julio 28, 2007 @ 10:07 pm
Vivo en España y me mandaron la novela en CD, me pareció muy buena y enfoca bien la realidad del país, he leído que en Pereira están disgustados por esto, pero el sol no se puede tapar con un dedo, es una realidad y hay que admitirla, los traquetos y su comportamiento con las mujeres, las mujeres que no estudian y les gusta el dinero fácil, es más, alguna de la emigración colombiana (y de otros países) que viene a España es así, buscando un marrano que las mantenga y les dé para mandar a sus casas…felicitaciones, muy buena la novela!
No sé como adaptarán esta situación a la vida en España, pues hay lo mismo, pero no es tan evidente….
Comentario por aleja — Agosto 3, 2007 @ 10:28 am
Vean uds no saben que edad tenia jessica?
Comentario por maria — Agosto 26, 2007 @ 8:05 pm
Al principio no me gusto el titulo me parecio muy grotesco la verdad primero dije no voy a ver esa novela pero despues me decidi a verla y me gusto mucho estoy en Costa Rica y me interesepor saber mas del escritor
Comentario por OLGA — Octubre 18, 2007 @ 2:09 am
me parece esta novela muy buena y jessica tenia 15 años creo q este tema abunda en nuestro mundo y como lo paso a jessica y a catalina les esta pasando a muchas pues !!! de malas el mundo es asi
me de`spido un abrazo……..
Comentario por amarath — Octubre 22, 2007 @ 6:43 pm
me parese un libro muy bueno me lo lei y me vi la novela que chevere
Comentario por camilo — Noviembre 3, 2007 @ 9:57 pm