Reseñas nada sesudas de los libros que caen en mis manos

Cuchitril Literario

noviembre 30, 2007

Matías Candeira gana el premio “Provincia de Guadalajara” de narrativa 2007.

Filed under: Sin categoría — Palimp @ 9:24 am
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Lo decía en su bitácora: Ni en un millón de años, lo comentaba Juan Carlos Márquez en Relataduras, lo he leído en la última hora de Deconcursosy por último en diversas publicaciones de guadalajara: Diputación, El decano y Guadalajara dosmil. Las bases del concurso eran estas: Premio Provincia de Guadalajara.

Enhorabuena, Matías. Ya sabes que soy un rendido admirador de tu obra. Que creo que podrás hacer cosas muy grandes. Espero que éste sea el primer paso.

También me da alegría saber que por fin podrá comprarse el libro La soledad de los ventrílocuos, uno de los mejores que he leído en los últimos años. En cuanto se publique, no tienen excusa.

noviembre 29, 2007

Eventos

Filed under: Sin categoría — Palimp @ 5:29 pm
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El martes fui con Mezkal avisado por Frida a la presentación del libro Cuando las cosas dejaron de tener sentido. En el blog de Guillermo puede verse que tal fue. Como no podían darnos una copita de vino Dani Flaco nos interpretó dos canciones de su próximo disco. Después nos fuimos a tomar una cervecita y compartir unas bravas. Buena tarde.

Esta noche, a las 20:45, hay una jam-session de cuentos en el Centre Cívic Pati Llimona. ¿Una jam-session de cuentos? Sí. Quien quiere sale al escenario y cuenta su cuento. Yo estuve el mes pasado y repetiré esta noche.

Mañana, desde ;) las 20:00 h., Bitácoras y Libros en Barcelona. Un encuentro de amantes de la literatura e internet al que están todos invitados. Información, aquí: Bitácoras y Libros en Barcelona, cuarta edición.

noviembre 28, 2007

Frederick J. Newmeyer. El primer cuarto de siglo de la gramatica generativo-transformatoria.

Filed under: Ensayo — Palimp @ 8:31 am
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Alianza Universidad, 1982. 380 páginas.
Tit. Or. Linguistic Theory in America – The first quarter-century of transformational grammar. Trad. José Javier González, José Antonio Martínez, Francisco Muñoz.

Frederick J. Newmeyer, El primer cuarto de siglo de la gramatica generativo-transformatoria
Revolución lingüística

Hoy Chomsky es conocido entre el gran público sobre todo por sus libros políticos, pero no hay que olvidar que fue uno de los fundadores del cognitivismo y el creador de la gramática generativa, toda una revolución en su momento. Desde entonces la lingüística se ha hecho a favor o en contra de Chomsky, pero nunca ignorándolo.

Este libro narra la historia de esta gramática, desde sus orígenes cuando Chomsky se merendó a los conductistas y a los estructuralistas y presentó su libro Syntactic structures, la primera vez que se enfocaba el tema lingüístico desde una perspectiva científica similar a la de otras disciplinas. El lingüista dejaba de ser un catalogador para convertirse en un creador de hipótesis que luego deberían falsarse. Continúa explicando la evolución de la teoría y las diversas ampliaciones, como la introducción de la semántica.

Estas ampliaciones darían lugar a la creación de escuelas, de la cual la más importante fue la semántica generativa, que no obstante no consiguió superar los problemas que su teoría planteaba. El libro acaba con las últimas -en el momento- investigaciones de Chomsky y nuevos enfoques.

A más de veinte años vista el libro está muy anticuado, pero ofrece un panorama excelente de los primeros años de la gramática generativa, explica las guerras entre diferentes escuelas -algo de lo que no tenía ni idea- y explica el origen de algunas de las teorías hoy plenamente aceptadas (como la de la X-barra). En conjunto, bastante interesante.

Escuchando: Qualsevol Dimarts M’estimaràs. Mazoni .


Extracto:[-]

Chomsky tuvo dos propósitos fundamentales en Syntactk Structures. En primer lugar, tuvo el propósito general de justificar la teoría lingüística y su formalización por medio de gramáticas generativas sujetas a ciertas condiciones de adecuación. Pero también se propuso la meta más restringida de demostrar que solamente las gramáticas generativas de un tipo determinado podían cumplir estas condiciones. Este modelo, la gramática transformatoria, contiene dos tipos de reglas sintácticas: de estructura sintagmática y trans-formatorias. Estas últimas se inspiraban, y eran esencialmente reinterpretaciones suyas, en las reglas que se denominaban de igual forma propuestas por su maestro Zellig Harris en su intento de aplicar los métodos de la lingüística estructural al análisis del discurso.

Chomsky se vio en la peculiar posición de tener que dar argumentos en contra de dos modelos gramaticales generativos —la gramática de estados finitos y la gramática de estructura sintagmática— que tenían muy pocos partidarios públicos. Tuvo que hacerlo porque estos modelos representaban las interpretaciones generativas más cerradas de los puntos de vista de la corriente lingüística de los años cincuenta. Las gramáticas de estados finitos se parecían mucho (o eran idénticas, como en el caso de Hockett, 1955) al tipo de mecanismo promovido por los teóricos de la comunicación. Las clases de descripciones que proporcionaban las gramáticas de estructura sintagmática eran (a todos los efectos prácticos) idénticas a las que resultaban de los procedimientos de los estructuralistas. Por ello la demostración de Chomsky de la inadecuación de estos dos modelos en los capítulos 3, 4 y 5 de Syntactk Structures estaba dirigida —y era la más convincente para ellos— a aquellos lingüistas que pudieran haber sido atraídos a su propósito general de construir una teoría lingüística, pero que todavía seguían fieles a los modelos generativos más conservadores afines a los primeros puntos de vista sobre el lenguaje. Naturalmente, un lingüista que rechazara la necesidad de reglas generativas, condiciones externas de adecuación, etcétera, no se impresionaría tremendamente por la demostración de Chomsky de la superioridad de la gramática transformatoria sobre la gramática de estructura sintagmática.

Chomsky comparó los tres modelos en términos de su «capacidad generativa débil» y su «capacidad generativa fuerte», por usar términos que aparecieron unos pocos años más tarde. La primera se refiere a su capacidad para generar cadenas, la segunda a su capacidad para asignar descripciones estructurales a esas cadenas. Como una gramática que sea incapaz de generar todas las oraciones de una lengua y sólo esas no posee ningún interés empírico, la demostración del defecto de un modelo en términos de la capacidad generativa débil hace innecesaria toda discusión de la capacidad fuerte. Chomsky demostró que la gramática de estados finitos era defectuosa precisamente de este modo utilizando un argumento de la siguiente forma:

Primera premisa: Ninguna gramática de estados finitos es capaz de generar una lengua que contenga un conjunto infinito de cadenas con dependencias de incrustación, mientras que, simultáneamente, excluya el conjunto infinito de cadenas que contradigan esas dependencias.

Segunda premisa: Una subparte del inglés es una lengua como la descrita en la primera premisa.

Conclusión: Todas las oraciones del inglés y solamente ellas no pueden generarse por medio de una gramática de estados finitos.

Chomsky demostró la primera premisa en su artículo de 1956 «Three Mofor the Description of Language» [«Tres modelos para la descripción del lenguaje»]. La segunda depende de manera deci siva del supuesto de que las oraciones de la forma if then [si entonces ], either or [o bien o bien], etc., se pueden incrustar la una en la otra sin límites.

noviembre 27, 2007

2666

Filed under: Teatro — Palimp @ 3:44 pm
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2666No podía perderme la adaptación de Àlex Rigola y Pablo Ley de la obra maestra de Bolaño. Por la escasez de fechas y compromisos personales sólo podía ir el jueves 22, y estuve pagandolo caro todo el fin de semana.

Hay que tener valor para hacer una adaptación como esta. La idea original de Bolaño era publicar cinco libros -y no uno-. Bolaño teje muchas historias en cada una de las partes, historias que están interconectadas. Si adaptar uno de los libros ya sería complicado, adaptar los cinco parecía imposible.

El resultado es una obra de teatro que dura, con descansos, seis horas. Cada una de las partes dura aproximadamente una hora. Yo salí del trabajo a las siete de la tarde y llegué a casa a las dos y media de la noche. Esto es poner a prueba al público. Sin embargo, el teatro estaba lleno -y no es pequeño, yo tenía un asiento bastante lejos del escenario y eché de menos unos prismáticos. Tampoco se hace pesado; uno acusa que se hace tarde, pero no se cansa del espectáculo.

En El Periódico dan cuenta del estreno: Rigola convierte la novela ’2666′ en un montaje de cinco horas, y en El País también avisaron cuando se estrenó en el Grec: El “testamento” de Bolaño, pero la mejor crónica -con la que estoy casi totalmente de acuerdo- es la de Subal: 2666, de Rigola, Ley i Bolaño. Mi única objeción es sobre la parte de los crímenes. Sí, es la parte más ‘floja’ de todo el montaje, pero lo que pierde en dramaturgia lo gana en emoción, y de paso aligera un poco la densidad del espectáculo.

Yo salí encantado. Si no fuera porque ya no está en cartel, volvería a verla. Pero ¡ojo! yo soy un Bolañista confeso; me hubiera gustado conocer la opinión de alguien que no hubiera leído el libro. Los que conocemos la historia vamos repasando y comparando, así que nuestra visión está viciada de base. Eso sí, al acabar, sin importar lo tarde que era y lo cansados que estábamos, todos aplaudimos a rabiar. Supongo que eso ya lo dice todo.


Hoy martes, 27 de noviembre, a las 20:15 horas, en la librería Excellence (Rambla Cataluña, 25) de Barcelona se presenta Cuando las cosas dejaron de tener sentido (editorial Grupobuho), el bloog (book+blog) de Guillermo Ortiz. Me ha informado Frida, que aquí da más información: Agenda

noviembre 26, 2007

Félix Ares. La sábana santa ¡Vaya Timo!

Filed under: Ensayo — Palimp @ 2:35 pm
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Editorial Laetoli, 2006. 136 páginas.

Félix Ares, La Sábana Santa ¡VayaTimo!
La sindone al descubierto

Empecé la lectura del segundo volumen de la colección ¡Vaya timo! con un poco de precaución. Soy seguidor de la bitácora Escritos desde el páramo cuyo autor critica con toda solvencia a misteriólogos que intentan torcer la historia para sus fines. Y en esta bitácora se habían propinado palos a mansalva y se le había enmendado la plana a Félix en muchos aspectos.

Concretamente tenía miedo por el siguiente extracto:

“Lo de Filas y las monedas es sencillamente una bobada, pero muchos tontilocos con menos cerebro que un chorlito lo siguen repitiendo, y repitiendo.” (Pág. 66)

Al hilo del cual comenta el autor de Escritos desde el páramo:

Comencemos por el final. Creía que este libro más que dirigirse a los que ya consideramos que la Sábana Santa no fue nunca la mortaja de Jesús, se orientaba a los que piensan lo contrario pero, si ése es el caso, se me ocurre que tildar a los creyentes en el tema de las monedas de “tontilocos con menos cerebro que un chorlito” no es la mejor forma de exponer unos argumentos para que consideren si su creencia no es fruto de un error.

En muchas ocasiones he visto bastante prepotencia en libros escépticos -el excelente divulgador Martin Gardner es un ejemplo-, prepotencia que no ayuda nada a explicar un argumento.

¿Es culpable el libro de Ares de este delito? Pues la verdad es que no. El libro explica en diez capítulos la historia de diversos supuestos sudarios de Cristo para luego centrarse en el más famoso y detallar qué han dicho los diferentes estudios sobre la autenticidad del mismo. Con los datos en la mano, hay pocas dudas de que el supuesto sudario es una falsificación. En ningún caso el autor falta al respeto a los creyentes.

Sobre inexactitudes históricas pueden leer la serie completa que le dedica José Luis Calvo. Estoy de acuerdo en que la crítica tiene que hacerse también a los libros de divulgación, pero creo que en este caso puede aplicarse el dicho de se la ha cogido con papel de fumar. A los que estén al tanto de los piques entre ARP y el Círculo escéptico no les sorprenderá.

Resumiendo; desde mi humilde opinión, que no es la de un historiador experto, el libro cumple su misión. Explicar de una manera amena los hechos alrededor de la supuesta mortaja de Cristo. Interesante y muy recomendable.

Escuchando: Ven a venerar afecto mio. Antonio de Literes.


Extracto:[-]

No sabemos exactamente cuándo llegó el santo sudario a la abadía. La primera mención es de 1214: Simón de Monfort ofrece la cantidad de 25 libras del Périgord para mantener encendida una lámpara que debía arder día y noche delante del santo sudario.

¿Cuál era su origen? No hay datos históricos, pero un documento de 1135 señala que había sido descubierto en el transcurso de la primera cruzada, iniciada en 1097, por el obispo de Le Puy, quien lo confió a uno de sus capellanes, quien al morir se lo dejó a su vez a un monje del Périgord. La reliquia quedó depositada en una iglesia cercana a Cadouin. Al sufrir un incendio, los monjes de la abadía que habían acudido a sofocarlo descubrieron que el santo sudario milagrosamente no se había quemado. Se llevaron el lienzo a su abadía y, para poder estar cerca de él, el párroco de la iglesia incendiada (ahora sin iglesia) ingresó en la orden del Císter y en la abadía de Cadouin.

Del siglo XIII procede un documento de un monje de Trois-Fontanes, en la diócesis de Lieja, en el que se añaden algunos datos. Fundamentalmente dice lo mismo, pero proporciona más detalles. Por ejemplo, que el santo sudario fue descubierto en Antio-quía —la primera cruzada llegó a esa ciudad en 1097— en un recipiente de plomo y cerca de la santa lanza.

No creo que haga falta advertir que estos relatos se crearon en gran parte para demostrar la propiedad indiscutible de tan importante reliquia por parte de la abadía. Se duda de que reflejen la realidad, pero no de que a partir del siglo XIII hubo grandes peregrinaciones para ver el santo sudario, que atraía no sólo a los habitantes de Périgord sino a numerosos peregrinos.

Para evitar el pillaje durante la Guerra de los Cien Años, en la época del Gran Cisma de Occidente, el abad de Cadouin Bertrand de Moulins decidió transportar el santo sudario aToulouse en 1392. Los tolosanos tuvieron la reliquia en gran estima, tanto que cuando los de Cadouin pidieron que les devolvieran su santo sudario, se negaron a hacerlo. Hubieron de esperar a 1455 para recuperar lo que era suyo, y lo hicieron de un modo digno de una película de Hollywood.

La abadía de Cadouin envió a cuatro monjes a cursar estudios a Toulouse. Además de estudiar las asignaturas de su carrera, los monjes hicieron otro tanto con las protecciones del santo sudario. Así que lograron duplicar las llaves del relicario y un día entraron, lo abrieron y se largaron con él a todo correr hasta Cadouin. El retorno de la reliquia de modo tan espectacular aumentó su popularidad, pero el lienzo sufrió una serie de incidencias que resultaría muy prolijo enumerar aquí. En resumen, temiendo que los tolosanos hicieran algo parecido a los monjes de Cadouin, el abad se llevó el sudario a la abadía cisterciense de Obazine, en el Limousin. Pero cuando los de Cadouin se la reclamaron, los de Obazine hicieron oídos sordos. ¡Era demasiado valiosa para devolverla sin más!

En 1482, Louis XI se interesó por la reliquia. Los monjes de Cadouin fueron a hablar con él para exponer su caso y lograron que se la devolvieran. Pero no sólo eso, pues el rey permitió numerosos mercados y ferias en el pueblo para relanzar su economía. Y así fue. Mercados, ferias y una importante reliquia eran un fuerte atractivo para el turismo de la época.

Los peregrinos eran muy numerosos y hacían donativos cada vez más importantes. Quiero señalar dos de ellos, pues pueden mostrarnos la utilidad del sudario. Los habitantes de Saint-Aus-tremoines ofrecen a Cadouin “diez libras de cera, en honor de N. S. J. C, de la Virgen y del santo sudario para que cese la peste”.

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