Reseñas nada sesudas de los libros que caen en mis manos

Cuchitril Literario

abril 21, 2009

Lujo y glamour, premio Bubok

Filed under: Noticias — Palimp @ 3:37 pm
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J. J. Merelo es uno de los primeros bitacoreros que conocí, hace ya mucho tiempo. Reseñé aquí su libro La cuarta taifa, que además puede descargarse gratis. Hace unos meses me ofreció leer su último trabajo, Lujoyglamour.net, una historia mitad ciencia ficción, mitad comedia costumbrista geek. Totalmente indicada para todo usuario perteneciente a la blogosfera.

Pues bien, el portal de publicación Bubok -la publicación bajo demanda cada vez cobra más fuerza- le ha otorgado su primer Premio de Creación Literaria. La noticia ha aparecido en El País y me entero por el blog de Bubok que este periódico se encargará de comercializar la obra: Un regalo no esperado para el ganador del Premio Bubok.

Las cosas se mueven en el mundo editorial on line, y siempre es una alegría ver que los amigos se mueven con ellas. Mis felicitaciones.

¡Ah! El libro se puede comprar en papel o descargarlo gratis. En este enlace: La Cuarta Taifa

abril 20, 2009

Federico García Lorca. El público.

Filed under: Teatro — Palimp @ 3:02 pm
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RBA editores, 2008. 80 páginas.

Federico García Lorca, Obras completas
Fuera caretas

Esta obra tiene la frase a medida: es una defensa del amor homosexual. No digo que no, pero hay más. Un texto surrealista, en el que aparecen caballos y centuriones, un director y un traje de Arlequín. La presencia de la muerte.

Es una obra para leer de a poco, saboreando escenas y matices. La presencia de la homosexualidad no es lo más relevante, e incluso me atrevería a decir que en otras obras del autor, aunque no tan claramente, se hace una defensa del amor, sea del tipo que sea. Lo comentaré en su momento.

Me ha sorprendido encontrarme la canción del Pastor Bobo, que ya conocía por Los Enemigos;

El pastor bobo guarda las caretas.
Las caretas
de los pordioseros y de los poetas
que matan a las gipaetas
cuando vuelan por las aguas quietas.
Careta
de los niños que usan la puñeta
y se pudren debajo de una seta.
Caretas
de las águilas con muletas.
Careta de la careta
que era de yeso de Creta
y se puso de harinita color violeta
en el asesinato de Julieta.
Adivina. Adivinilla. Adivineta
de un teatro sin lunetas
y un cielo lleno de sillas
con el hueco de una careta.
Balad, balad, balad, caretas.
(Las Caretas balan imitando las ovejas y alguna tose.)
Los caballos se comen la seta
y se pudren bajo la veleta.
Las águilas usan la puñeta
y se llenan de fango bajo el cometa,
y el cometa devora la gipaeta
que rayaba el pecho del poeta

Puedes leerlo aquí:

El público


Extracto:[-]

DIRECTOR. Eso es precisamente lo que se hace en el teatro. Por eso yo me atreví a realizar un dificilísimo
juego poético en espera de que el amor rompiera con ímpetu y diera nueva forma a los trajes.
PRESTIDIGITADOR. Cuando dice usted amor yo me asombro.
DIRECTOR. Sea sombra, ¿de qué?
PRESTIDIGITADOR. Veo un paisaje de arena reflejado en un espejo turbio.
DIRECTOR. ¿Y qué más?
PR ESTIDIGITADOR. Que no acaba nunca de amanecer.
DIRECTOR. Es posible.
PRESTIDIGITADOR.
(Displicente y golpeando la cabeza de caballo con las yemas de los dedos.)
Amor.
DIRECTOR.
(Sentándose en la mesa.)
Cuando dice usted amor yo me asombro.
PRESTIDIGITADOR. Se asombra, ¿de qué?
DIRE CTOR. Veo que cada grano de arena se convierte en una hormiga vivísima.
PRESTIDIGITADOR. ¿Y qué más?
DIRECTOR. Que anochece cada cinco minutos.
PRESTIDIGITADOR.
(Mírándolo fijamente.)
Es posible.
(Pausa.)
Pero, ¿qué se puede esperar de una
gente que inaugura el teatro bajo la arena? Si abriera usted esa puerta se llena ría esto de mastines, de
locos, de lluvias, de hojas monstruosas, de ratas de alcantarilla. ¿Quién pensó nunca que se pueden
romper todas las puertas de un drama?
DIRECTOR. Es rompiendo todas las puertas el único modo que tiene el drama de justificarse, viendo por
sus propios ojos que la ley es un muro que se disuelve en la más pequeña gota de sangre. Me repugna el
moribundo que dibuja con el dedo una puerta sobre la pared y se duerme tranquilo. El verdadero drama es
un circo de arcos donde el aire y la luna y las criaturas entran y salen sin tener un sitio donde descansar.
Aquí está usted pisando un teatro donde se han dado dramas auténticos y donde se ha sostenido un
verdadero combate que ha costado la vida a todos los intérpretes.
(Llora.)
CRIADO.
(Entrando precipitadamente.)
Señor.
DIRECTOR. ¿Qué ocurre?
(Entra el Traje Blanco de Arlequín y una Señora vestida de negro con la cara
cubierta por un espeso tul que impede ver su rostro.)
SEÑORA. ¿Dónde está mi hijo?
DIRECTOR. ¿Qué hijo?
SEÑORA. Mi hijo Gonzalo.
DIRECTOR.
(Irritado.)
Cuando terminó la representación bajó precipitadamente al foso del teatro con ese
muchacho que viene con usted. Más tarde el traspunte lo vio tendido en la cama imperial de la
guardarropía. A mí no me debe preguntar nada. Hoy todo aquello está bajo la tierra.
EL TRAJE DE ARLEQUÍN.
(Llorando.)
Enrique.
SEÑORA. ¿Dónde está mi hijo? Los pescadores me llevaron esta mañana un enorme pez luna, pálido,
descompuesto, y me gritaron: ¡Aquí tienes a tu hijo! Como el pez manaba sin cesar un hilito de sangre
por la boca, los niños reían y pintaban de rojo las suelas de sus botas. Cuando yo cerré mi puerta sentí
como la gente de los mercados lo arrastraban hacia el mar.
EL TRAJE DE ARLEQUÍN. Hacia el mar.
DIRECTOR. La representación ha terminado hace horas y yo no tengo responsabilidad de lo que ha
ocurrido.
SEÑORA. Yo presentaré mi denuncia y pediré justicia delante de todos

abril 17, 2009

José Ignacio García Martín. Bolero envenenado.

Filed under: Novela — Palimp @ 9:00 am
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Editorial Anagrama, 2005. 940 páginas.

José Ignacio García Martín, Bolero envenenado
Amor perdido

Conozco a Nacho por las quedadas blogoliterarias y por leer habitualmente las reflexiones y críticas literarias que cuelga en su bitácora. Tenía ganas de leer este Bolero envenenado y que esté disponible en la bilioteca Tecla Sala me ha permitido hacerlo.

El protagonista es un profesor de instituto que mitiga su soledad con la compañía ocasional de su vecina y su amistad con una de las profesoras del instituto. Un asesino en serie comete un crimen en su apartamento y este hecho le lleva a intentar ponerse en contacto con Paula, un antiguo amor.

La novela se mueve entre dos tensiones que se complementan muy bien. Por un lado está la búsqueda de Paula, que parece esconder un misterio, y que te engancha como si de un best-seller se tratase. Por otro están las reflexiones del protagonista acerca del amor, la amistad y la vida en general, que le dan un tono intimista. Mucho de una u otra parte hubiera sido fatal, pero no es el caso.

En el mercado editorial actual hay mucha basura, o libros que a mí me lo parecen. Sin embargo todo lo que he leído de personas cercanas está muy bien. Como en este caso; cuando llevaba tres cuartas partes del libro me di cuenta de lo mucho que lo estaba disfrutando. Alguna crítica tengo, pero me la guardo para mí.

Todavía pueden comprarlo en la casa del libro.


Extracto:[-]

La paja sentimental no es una necesidad exclusiva de solitarios. Las personas que viven en pareja lo necesitan por igual, pero puede que no sepan adivinarlo, o puede que sientan pudor en reconocerlo, o incluso puede que se rebelen contra ello porque lo consideren un síntoma de que su relación no funciona. Pero del mismo modo que se masturban los casados para compensar o consolar sus infidelidades frustradas, la existencia de un receptor ajeno a la pareja con quien se pueda hablar precisamente (y abiertamente) sobre la pareja posee una eficacia casi medicinal. Por eso resulta más sencilla esta práctica en solteros o solitarios, porque se elimina el factor de justificación, el tener que explicar con quién hablas y por qué hablas con terceros, porque todos son terceros y así puede elegirse libremente el destinatario de las confidencias.

La época inmediatamente posterior a una ruptura suele estar marcada por la necesidad de esta masturbación sentimental. A veces se tiene la sensación de que han quedado cosas en el aire, de que no dijiste todo lo que deberías haber dicho y que quizá sea ésa la causa de la falta de entendimiento que ha provocado la ruptura. Sientes rabia por no haber pensado jamás ese tipo de cosas mientras la relación funcionaba, todos esos argumentos tan consistentes y apasionados que ahora suenan como lamentos tardíos y que nunca formaron parte de vuestras conversaciones, ni siquiera de las discusiones. Uno necesita el derecho a la réplica con la persona amada o cuanto menos la posibilidad de declarar para reafirmar su presunción de inocencia, y en ocasiones su condición de víctima.

Pero esta práctica no tiene por qué estar orientada necesariamente a la búsqueda en terceros de consejo u opinión, cuestiones éstas que se solicitan, no nos engañemos, para obtener complicidad o aquiescencia, nunca para que nos abran los ojos o nos inviten a reflexionar sobre nuestras culpas o responsabilidades. Basta con que nos escuchen y nos respondan, independientemente de si nos dan o no la razón (siempre la tendremos nosotros). Sólo se precisa alguien en quien proyectar nuestro ahínco, igual que si uno se mas-
turba evocando a personas desconocidas o incluso a alguien que n0S odia. Es la ventaja, puede que la única, del sexo endogámico.

Pero es imprescindible que la persona con quien lo hagamos esté totalmente libre de inspirarnos cualquier tipo de procacidad, pues en ese caso el condicionamiento sexual interferiría de forma capital y haría de la paja sentimental una versión encubierta y abortada del onanismo convencional. Bien es cierto que ambas modalidades comparten el inconveniente de proporcionar un alivio agridulce, la misma frustración que nos invade al despertar de un sueño agradable y topar de bruces con la realidad. Precisamente éste fue el contenido de una de mis primeras conversaciones expiatorias con Daniela, antes siquiera de ocurrírseme el ponerle un nombre a la liberación del residuo sentimental acumulado.
Así, se puede concluir que Daniela y yo nos masturbába-mos mutuamente en mi heterodoxa acepción del término. Con nuestro cruce de interioridades suavizábamos la solemnidad que tienen los sentimientos cuando no se exteriorizan y convertíamos muchas de nuestras preocupaciones sobre la materia en nimios avatares inevitables y mundanos.

abril 16, 2009

Y van cinco

Filed under: Noticias — Palimp @ 11:57 am
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Soy tan malo recordando fechas que se me ha olvidado celebrar el cumpleaños de este blog, que fue hace dos semanas. Cinco años de reseñas que arrojan las siguientes cifras:

Ci-Fi 115
Cuentos 107
Ensayo 134
Novela 210
Poesía 6
Teatro 118

Un total de 690 reseñas, no muy extensas, pero suficientes para hacerse una idea del libro. Este último año ha sido el más flojo, por culpa de la nena más guapa del mundo. Tengo unos cien libros esperando a ser reseñados, y no sé que acabaré haciendo con ellos.

Según Adsense ya hemos llegado a las 1.825.189 visitas, algo que me sigue pareciendo bastante increíble, pero de lo que no me quejo.

También me gustaría avisarles de que mañana se presenta en sociedad el tercer volumen de Pies para Quiosquero. Ayer hice la reseña del segundo, con un año de retraso. Si es que no tengo la cabeza en su sitio.

Más tarde o más temprano, seguirán apareciendo mis lecturas por aquí. Gracias a los asiduos por su confianza y su amistad.

abril 15, 2009

Pies para quiosquero segunda temporada

Filed under: Cuentos — Palimp @ 6:56 am
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Autoedición 2008. 176 páginas.

Pies para quiosquero segunda temporada
Quiosco reloaded

Segunda temporada de las aventuras de este quiosco y sus increíbles clientes. Ya comentamos aquí el libro de la primera temporada. Me gustó tanto que no podía dejar de repetir. Tuve la suerte, además, de poder ir a la inauguración algo que comenté aquí.

Yo sigo diariamente las aventuras y quejas -porque el mundo del quiosco está que arde- en su bitácora: Pies para quiosquero que recomiendo encarecidamente. Humor -muchas veces teñido de negro-, personajes curiosos y anécdotas siempre sabrosas. ¿La razón de su éxito? Que saben comunicarlas muy bien y arrancarte más de una sonrisa.

Si el libro lo puedes leer en internet ¿para qué el papel? Porque siempre es más placentero pasar las hojas con el dedo que con el ratón, porque se te puede ir la conexión y porque se lo puedes prestar a tus amigos tecnófobos. Todavía les quedan ejemplares pero ¡deprisa! que se agotan rápido. Una visita a la calle Bruc con Consell de Cent y llévense su ejemplar a casa. No se arrepentirán.

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