Jesús López Bobadilla, el poeta nutricio (I)
Cuando era más joven viajé en sucios trenes que iban hacia el norte ([+] ) tenÃa una novia que estudiaba filologÃa y gracias a ella estaba en contacto con el grupo que editaba la revista de la universidad. Se llamaba Letrina Literaria ([+] ) y alguna vez colaboré con reseñas de libros (lógico ¿no?). Para ser una publicación de una universidad de provincias no estaba mal y de vez en cuando se encontraban textos que merecÃan la pena. Relatos, poemas y análisis de textos eran el contenido habitual. En un número encontré un poema firmado por un tal Jesús López Bobadilla que decÃa asÃ:
ODIO
Pan
Patata
Hakuna-matata
Me hizo mucha gracia y pregunté a los de la revista por el autor. Pero no estudiaba en la universidad, les habÃa llegado casi de rebote y no lo hubieran publicado de no ser porque siempre falta material. Esperé que volviera a enviar alguna colaboración pero no volvió a aparecer.
Los pueblos son pequeños y entre dos habitantes cualesquiera de Logroño sólo hay dos grados de separación. Por eso no es sorprendente que el novio de una amiga del instituto resultara ser el poeta perdido. Lo conocà en la calle Laurel y cuando caà en la cuenta de que él era él le comenté que habÃa leÃdo su poema y que me habÃa reÃdo mucho. Se le cambio la cara. El objetivo del poema, me dijo con voz seria, no era hacer reÃr, sino hacer reflexionar. En un primer de lectura podÃa verse con claridad como se contraponÃa el hambre y la necesidad del tercer mundo con la opulencia del primer mundo. También era una crÃtica a los medios de masas que anestesian al hombre contemporáneo y desplazan las necesidades reales a unas falsas necesidades que los esclavizan. Pero no importa, porque los Estados Unidos saben mantener el status quo a base de pan y circo. Vivamos felices, lo que importa es saber decir Hakuna-matata, no importa que estemos destruyendo el medio ambiente, que vivamos en una espiral de consumismo rodeados de pobreza. ¡Hakuna matata! La clave de toda esta interpretación (-sobre- capaz de causar atroces pesadillas a Umberto Eco) está en el tÃtulo: ODIO. Odio al capitalismo, a la sociedad neoliberal que perpetúa un sistema injusto donde en definitiva los pobres no tienen pan, ni patatas, para que los ricos puedan vivir en la opulencia.
(Continuará)



Septiembre 7th, 2009 at 10:21 am
[...] Ir a anotación original [...]
Septiembre 7th, 2009 at 11:37 am
El argumento no se aguanta. La propia pelÃcula critica la filosofia del Hakuna Matata cuando Simba vuelve a ocuparse de sus responsabilidades.
Además, la intepretación que al autor hace de su obra es la suya, pero no va más allá.
A mi me parece más normal que alguien que odia el pan y la patata se coma bichos viscosos pero sabrosos XD
Septiembre 7th, 2009 at 11:53 am
Esta claro que el autor hizo una lectura superficial de esa gran pelÃcula que es ‘EL rey León’. Seguro que motivado por sus prejucios anti imperialistas.
Cuando la obra sale al mundo está sujeta a múltiples lecturas, y creo adivinar otro sentido que el autor no fue capaz de ver. Una metáfora de la soledad de los riojanos en barcelona.
Septiembre 8th, 2009 at 11:44 am
Veo el poema algo cojo, para la vida me gusta lo impar pero para los poemas nchts-nchts.
No se ve que su experiencia catalana le sirviera para rematar el poema:
Pan
Patata
Hakuna-matata
y tumaca
Septiembre 8th, 2009 at 1:29 pm
No sé si Jesús vino alguna vez por aquà y mucho menos si le gustaba el pan tumaca