Reseñas nada sesudas de los libros que caen en mis manos

Cuchitril Literario

enero 25, 2010

Jordi Codina y Montserrat Codina. K.

Filed under: Cuentos — Palimp @ 8:01 am
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Sd edicions, 2008. 30 páginas.

Jordi Codina y Montserrat Codina, K
Pequeño Kafka

Es difícil encontrar libros con título de una sola letra para el reto 2010, pero no imposible. Y a veces te encuentras agradables sorpresas, como este K que es, según reza la contraportada:

K es una pequeña historia ilustrada basada en la visión de Kafka sobre su propia infancia y el arte, en este caso, el de escribir, el de la literatura, su lugar de libertad.

Poco tengo que añadir; sólo que me ha encantado. Sorprende que una historia tan corta pueda significar tanto. Muy recomendable.

enero 24, 2010

Tipofilia

Filed under: Audiovisual — Palimp @ 10:37 am
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Typophile Film Festival 5 Opening Titles from Brent Barson on Vimeo.

Vía Oink

enero 22, 2010

Terry Pratchett. Mort.

Filed under: Ci-Fi — Palimp @ 9:02 am
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Ediciones Altaya, 2008. 288 páginas.
Tit. Or. Mort. Trad. Cristina Macía.

Terry Pratchett, Mort
Curioso aprendiz

Relectura gracias a mi hermano y a la nueva colección de Altaya que me permitirá completar los números que me faltan. Pratchett no necesita presetnación en esta bitácora, y aunque no todos sus libros tienen la misma calidad, siempre es un placer leerlo.

Mort es un joven bastante patoso al que su padre quiere meter de aprendiz para que espabile. Pero nadie lo quiere… o casi. La MUERTE necesita un ayudante y le enseñará los trucos del oficio. Pero Mort tiene su corazoncito y cuando tiene que llevarse a una bella princesa vacila un poco, y empieza a cambiar la estructura del universo. Mientras tanto la MUERTE le va cogiendo gusto a delegar y a disfrutar de la vida, lo que provocará un montón de graciosas situaciones.

Todos los libros con la MUERTE como protagonista me causan un placer agridulce. Las reacciones que el autor pone en los personajes que van muriendo y lo que les sucede. A uno le gustaría que las cosas fueran así y que cuando todo se acaba, viniera un esqueleto que habla con mayúsculas a llevarte a tu última morada.

Entre las perlas del libro se encuentran esta descripción de Ankh-Morpork:

Los poetas han intentado describir Ankh-Morpork. Y no lo han logrado. Quizá se deba a la animada vitalidad del lugar, o quizá sea sencillamente que una ciudad con un millón de habitantes y ni una sola cloaca resulta más bien fuerte para los poetas, que prefieren los narcisos, y con razón. De modo que digamos nada más que Ankh-Morpork está tan llena de vida como un queso pasado en un día caluroso, que resulta tan llamativa como una maldición en una catedral, tan brillante como una capa de aceite, tan colorida como un cardenal y tan llena de actividad, industria, bullicio y de exuberante concurrencia como un perro muerto tendido sobre un nido de termitas.

Había templos con las puertas abiertas de par en par que llenaban las calles con sonidos de gongs, címbalos y, en el caso de algunas de las religiones más conservadoras y funda-mentahstas, los breves gritos de las víctimas. Había tiendas cuyas extrañas mercancías aparecían desparramadas en la calle. Al parecer había también una ligera profusión de muchachas amistosas que no podían permitirse el lujo de comprarse mucha ropa. Había bengalas, y malabaristas, y vendedores variados de trascendencia instantánea.

La diferencia entre sacerdotes y magos:

—Es increíble —dijo Mort—. No sé, da usted la impresión de querer morirse.

—Echaré de menos algunas cosas —dijo—. Pero empieza a escasear, sabes. Me refiero a la vida. Ya no se puede confiar en el propio cuerpo, y es hora de marcharse. Supongo que me ha llegado la hora de probar otra cosa. ¿Te ha dicho que los magos podemos verla siempre?

—No —respondió Mort.

—Pues sí, la vemos.

—No le gustan mucho los hechiceros y las brujas —le informó Mort.

—A nadie le caen bien los sabelotodos —dijo ella no sin cierta satisfacción—. Le causamos problemas, ¿sabes? Los sacerdotes no, por eso le gustan los sacerdotes.

—Nunca me lo ha dicho —comentó Mort.

—Ah. Se pasan la vida diciéndole a la gente lo bien que van a estar cuando se mueran. Y nosotros lo que hacemos es decirles que aquí también se lo pueden pasar muy bien si se lo proponen.

Mort titubeó. Quería decirle: se equivoca, él no es así, no es así en absoluto, no le importa si la gente es buena o mala con tal de que sea puntual. Y además, es amable con los gatos, habría querido añadir.

Pero se lo pensó mejor y se le ocurrió que la gente necesitaba tener cosas en las que creer.

La eficacia de los métodos adivinatorios:

—Bueno, aquí tenemos las cartas del Caroc —dijo no muy seguro—. La sabiduría destilada de los Antiguos y cosas por el estilo. También tengo el Ching Aling del Eje. Está haciendo furor entre la gente bien. Pero no leo las hojas de té.

—Probaré con el Ching no sé cuántos.

—Entonces lanza al aire estos tallos de milenrama.

Ella obedeció y luego los dos se quedaron mirando el efecto.

—Mmmm —murmuró Buencorte al cabo de unos instantes—. Pues bien, uno ha caído en la chimenea, otro en el tazón del chocolate, otro ha ido a parar a la calle, lo que más siento es la ventana, otro sobre la mesa y uno, no, dos detrás de la cómoda. Espero que la señora Nugent logre encontrar los demás.

—No me dijiste con cuánta fuerza había que lanzarlos. ¿Pruebo otra vez?

—Nooo, mejor no. —Buencorte hojeó un libro amarillento que momentos antes había aguantado la pata de la mesa y dijo—: Al parecer, el dibujo tiene sentido. Sí, aquí está, Octo-grama ocho mil ochocientos ochenta y siete: La Ilegalidad, la Oca de la No Expiación. Esto nos remite a… un momento… un momento… sí. Ya lo tengo.

—¿Y bien?

—«Sin verticalidad, el emperador escarlata avanza sabiamente a la hora del té; por la noche, el molusco permanece silencioso entre la flor del almendro.»

—¿Sí? —dijo Keli, respetuosa—. ¿Y qué significa?

—Probablemente muy poco, a menos que seas un molusco —respondió Buencorte—. Creo que con la traducción puede haber perdido algo.

La muerte buscando trabajo:

—¿De verdad es usted la Muerte? —inquirió Keeble.

Sí.

—¿Por qué no me lo dijo antes?

LA GENTE PREFIERE QUE NO LO HAGA

Keeble rebuscó entre sus papeles riéndose como un histérico.

—¿Quiere dedicarse a otra cosa? —preguntó—. ¿Hada de los Dientes? ¿Hombre del saco? ¿Coco?

NO SEA TONTO. Yo SOLO SIENTO NECESIDAD DE UN CAMBIO.

Finalmente, después de rebuscar frenéticamente, Keeble logró dar con el papel que necesitaba. Lanzó una risotada enajenada y se lo entregó a la Muerte.

La Muerte lo leyó.

¿Y ESTO ES UN TRABAJO? ¿A LA GENTE LE PAGAN POR ESTO?

Descárgalo gratis:

Terry Pratchett – Mundodisco 04 – Mort.pdf

(Necesitarás el programa EMule)

enero 21, 2010

Reto 2010 y foto de grupo

Filed under: Noticias — Palimp @ 8:03 pm
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Meribelgica y compañía ya han organizado el reto de este año:

Reto 2010

Este año hay que leer libros cuyo título tenga 1 letra de longitud, 2, 3… hasta 25. Copio las bases:

Tienes que crear tu propio calendario leyendo un carácter por día hasta completar los 365 días, de qué manera ? contando el número de caracteres que tenga el título del libro y sumando libros :

Hay que leer un libro cuyo título contenga 25 caracteres, otro de 24, otro de 23… No hay ningún orden, puedes leerte un libro de 20 caracteres y después otro de 24, pero sólo uno de cada número, si sumas 25+24+23+22+21…. verás que llegas a 325.

(leer todas las instrucciones)

Como el año pasado ya estoy inscrito y he comenzado con la lectura. Este año me va muy bien, porque encaja perfectamente con mi lista de libros pendientes y apenas tengo que buscar los de pocas letras.

Por otro lado Mi Librería cumple un año y lo ha celebrado con un mural de todos sus enlaces pocoyoizados. Sensible como estoy con el tema ya que me he visto las dos tempordas de Pocoyó más de cuatro veces -paternidad obliga- me ha encantado participar.

milibreria

Para verlo más grande pueden darse un paseo por la entrada que celebra su primer aniversario. Que no será el último.

enero 20, 2010

Eloy Tizón. Seda Salvaje.

Filed under: Novela — Palimp @ 8:07 am
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Editorial Anagrama, 1995. 144 páginas.

Eloy Tizón, Seda Salvaje
Círculos obsesivos

Me gusta Tizón, me gusta su prosa y su libro Velocidad de los jardines es de una extraña perfección. Pero esta Seda salvaje no me ha acabado de convencer.

La prosa es impecable, y lo mejor del libro. Sólo por eso merece la pena leerlo. Pero la novela no acaba de cuajar, el obsesivo protagonista empeñado en descubrir lo que hace su novia por vía de un detective a ratos resulta increíble y el desarrollo de la historia no tiene mucho sentido. Como dice el protagonista en el libro:

Llegué a casa y me encerré a solas con el informe. Volvía sobre sus frases con el ánimo de quien vuelve a un lugar incómodo pero a salvo, donde los peores augurios son confirmados. Cada palabra escondía una ocasión de peligro y eran terreno minado sus acrobacias verbales. Repasándolo mejor, llegué a pensar en nosotros como en entes de ficción producidos por un autor de segunda; pero quizá el novelista que nos ideó había muerto olvidado y quedábamos nosotros huérfanos en medio de la calle, en medio de un capítulo, personajes sin guión persiguiéndonos unos a otros por apeaderos y altares en una mala caracterización de libro sin argumento. Todo podía ocurrir en este final en blanco y me era imposible decidir si el informe del detective recogía nuestras acciones o las dirigía, si era crónica de sucesos o éramos nosotros un mero plagio del libro. Luché por desvelar a quiénes estábamos imitando, de qué siluetas borrosas éramos proyecciones, qué oculta llama portábamos en nuestras idas y venidas a través de otras identidades.

Personajes sin guión es una descripción acertada. Si hubiera una buena historia detrás, este libro sería excelente. La prosa es buena. Un ejemplo:

Yo era un niño encerrado en la torre de los murmullos que un día fue obligado a salir y a enfrentarse con los demonios. Si se pudiese elegir yo aún estaría dentro. Vivir en el vestuario fue mi sueño más delicado y el causante de mi desdicha. La vida empieza demasiado pronto. Pero nadie elige, nadie decide, la existencia forma sus filas y te coloca el dorsal de un número involuntario, ya se mueve la maratón, ya avanzas, el turno siguiente es el tuyo y estás en la ventanilla. Con suerte te nombrarán director de un aeropuerto y si no tienes suerte tendrás que conformarte con un destino de saldo.

Sigo recomendando al autor, pero si tienen que empezar, hagánlo con otro libro.


Extracto:[-]

El relato me interesó y me aposté en una esquina. Vigilé durante horas hasta quedar congelado. Yo sabía que las posibilidades de encontrar por azar al detective en los alrededores del 2 % eran prácticamente nulas, pero también había leído en el tablón de anuncios de una hoja parroquial que basta que uno desee con ardor alguna cosa, con exclusividad de todo lo demás, para que esa cosa suceda. Durante buena parte de la tarde estuve debatiéndome en la esquina entre la hoja parroquial y el riesgo de pulmonía, preocupado porque a esas horas yo debía estar probándome por última vez el chaqué, y preguntándome si no estaría actuando de nuevo esa voraz simetría que parecía regirnos y nos encontraríamos, Sagunto y yo, vigilando a la vez desde las esquinas nuestras respectivas casas desiertas.

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