Reseñas nada sesudas de los libros que caen en mis manos

Cuchitril Literario

enero 24, 2011

Xavier Águeda. El gran libro de la Cinefilia.

Filed under: Ensayo — Palimp @ 12:50 pm
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Autoedición, 2009. 298 páginas.

Xavier Águeda, El gran libro de la Cinefilia
Criterio propio

Con esta reseña soluciono dos errores; el primero haber dejado pasar el libro cuando me enteré de su existencia y el segundo no reseñarlo y darle la publicidad que se merece. El cine no me gusta. Por eso un libro de comentarios y opiniones de películas no me llamaba mucho la atención. Alguna vez había leído La cinefilia, pero solo prestaba atención cuando se hablaba de una película que me llamara la atención.

Pues bien, estaba muy equivocado. El gran libro de la Cinefilia es un libro muy divertido que me ha arrancado más de una carcajada, algunas veces incluso sin haber visto la peli. No encontrarán unas críticas tan desenfadadas y sinceras en los periódicos o bitácoras del tema. Algunos cinéfilos hablan un lenguaje que no se entiende, pero a Xavier Águeda le he entendido hasta yo.

Se atreve con todo. Lo mismo te hace una crítica de Matrix, que de Il Gatopardo, alaba las virtudes de Rec o filosofa sobre Garganta profunda. Lo habitual es que los pagafantas no vean cine comercial y los que disfrutan con los taquillazos bostecen con el cine francés. Pero el autor da palos a uno y otro tipo de cine cuando lo merece y disfruta viendo de todo, siempre que sea bueno. Es lo que tiene tener un criterio propio, algo que es mucho menos frecuente de lo que parece.

Otro punto gracioso son sus teoremas, como el de la solidaridad:

“Dadas dos películas de contenido similar, la que haya sido rodada en un país con un PIB más bajo será siempre mejor que la que se haya rodado en un país con el PIB más alto”

O sus famosas Cuatro Reglas de Oro del Cine de Autor (CROCA):

1. Ritmo pausado
2. Más silencios que diálogos
3. Largos planos secuencia
4. Al final se muere alguien

El libro está casi agotado, pero si lo encuentran en alguna librería no lo dejen escapar. Y si contactan con el autor (en esta página: El Gran Libro de la Cinefilia) puede que todavía le quede alguno y todavía lo puedan comprar.


Extracto:[-]

Cuatro Reglas de Oro del Cine de Autor
(CROCA)

Sí, sí, la indústria del cine como negocio impone unas normas muy estrictas: protagonistas guapos, finales felices, ritmo sin pausas, moralejas políticamente correctas…

Los verdaderos artistas no deberían someterse nunca a tales imposiciones, pero luego resulta que hay muchísimas películas de Arte y Ensayo que también parecen seguir un patrón (que es un patrón diferente que el de las pelis comerciales, pero que también resulta ya acartonado y previsible).

Nos lo podemos tomar a cachondeo y hacer cómics como éste, pero también podemos tratar de analizar con seriedad qué tienen en común las pelis más soporíferas de los cineclubs… y observamos así lo que hemos dado en denominar “Las Cuatro Reglas de Oro del Cine de Autor” (CROCA), y que son las siguientes:

1. Ritmo pausado
2. Más silencios que diálogos
3. Largos planos secuencia
4. Al final se muere alguien

Como puede verse, las tres primeras se basan en la creencia tradicional de que todo lo que es aburrido es profundo, y la última es un viejo truco para no terminar la peli sin que haya sucedido absolutamente nada remarcable y de paso invitar a la reflexión sobre la fugacidad de la existencia humana.

Por supuesto que hay excepciones, y uno puede encontrarse con grandes películas tanto en cineclubs como en las salas comerciales… pero lo importante es que a partir de hoy podrá usted destacar en cualquier reunión de cinéfilos comentando las joyas de la nouvelle vague con palabras como estas:

“Sí, bueno, la fotografía estaba muy bien, pero el guión cumple a rajatabla las CROCA… así que no es que esta peli sea una chufa, es que es una croqueta.”

enero 23, 2011

Fetiches

Filed under: Noticias — Palimp @ 7:16 am
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Una de mis bitácoras de cabecera, Oink, tiene una sección de fetiches. Hay gente para todo y por eso encontramos bitácoras con fotos de chicas con escayolas, empujando coches embarrados o mujeres solas riendo mientras comen ensalada.

Quería traerles aquí un par relacionados con la lectura. Chicas con gafas (con una cantidad impresionante de fotos etiquetadas y organizadas) y Chicas con libros (algunas subiditas de tono).

Ejemplos:


(-Perdone, tiene el último de Vila-Matas. -No, pero mire lo que tengo)

(-¿No decías que Coelho era una mierda? -Pues ahora le veo un no se qué…)

Por bien de la paridad si alguien encuentra páginas similares con chicos me comprometo a ponerlas.

enero 21, 2011

Covadonga Mendoza. Liber Hespericus.

Filed under: Novela — Palimp @ 6:29 pm
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Ipunto, 2009. 566 páginas.

Covadonga Mendoza, Liber Hespericus
Otra vuelta de tuerca

Da gusto ver que la escritura de M.C. Mendoza va ganando en calidad, sus personajes en profundidad y sus historias en atractivo. Si ya me gustó La hermandad de los elegidos, con su original interpretación de las búsquedas de griales y similares, este Liber Hespericus lo ha hecho todavía más.

No es fácil escribir novelas de aventuras inteligentes. Juntar una trama trepidante que te enganche y reflexionar por el camino. Algunos lo hacen poniendo un especial interés en el estilo -creo que Javier Calvo es un ejemplo- y otros, como es el caso que nos ocupa, planteando una historia en varios niveles.

El Barón de Audenas es un cazadotes simpático que tiene la suerte de tener como mayordomo a Thierry Dumont, antiguo delincuente de guante blanco e inveterado lector. Junto con la escritora Elizabeth McPherson se embarcarán en la búsqueda del Liber Hespericus antes de que lo haga una oscura Orden milenaria que planea hacerse con el dominio del mundo ¿Serán capaces de conseguirlo?

La escritora ha aceptado una apuesta. Ella, que solo escribe alta literatura, quiere demostrar que es capaz de escribir un best-seller. Mientras están inmersos en sus trepidantes aventuras, ella va escribiendo un libro que es reflejo de lo que les va pasando (¿o es al revés?). La denuncia en el papel de los mismos trucos que usa en la novela produce un curioso juego de espejos y un distanciamento irónico que más de una vez te arranca una sonrisa.

Me recordó a la película El ladrón de orquídeas, cuando el protagonista va a un cursillo sobre como hacer guiones y a partir de ahí la película se transforma en un guión típico.

Me siguen pareciendo muy tiernos sus personajes y no hay ninguno acartonado. El ritmo de la novela es muy bueno. Una excelente historia de acción que puede leerse sin que se suiciden nuestras neuronas. ¿Se puede pedir más?


Extracto:[-]

Louis Vian era, en su aspecto más presentable en sociedad, un bouquiniste que tenía su negocio en la Rué de Metz, donde ofrecía libros, objetos de colección, muebles y demás piezas antiguas. Pese a su juventud (no pasaba de los treinta), y su apariencia, en absoluto peligrosa, nadie sabía tanto de los entresijos delincuentes de la ciudad. Podría decirse que era el referente de todos los libreros, anticuarios y expoliadores del patrimonio de Midi-Pyrennes, Languedoc-Roussillon y hasta Provenza y Aquitania. Thierry lo sabía de sobra; hacía un par de años le había llevado algunos de los frutos de su latrocinio e incluso habían organizado en comunidad un golpe en una villa de las afueras de Carcassonne. Vian tenía contactos con bandas de atracadores de la Europa del Este, con ladrones autóctonos y bandas internacionales, para las que ejercía de intermediario, como reclutador de personal para atracos de cierto nivel. También vendía objetos robados. En el golpe de Carcassonne, Thierry había aprendido mucho del joven en cuanto al uso de la informática y la electrónica como instrumentos imprescindibles para el hurto; y este, a su vez, había mostrado una enorme admiración por sus cualidades físicas. El señor Dumont había trepado una pared de diez metros en un tiempo increíblemente corto, cuando se dio cuenta de que las cámaras de seguridad manipuladas por Vian habían vuelto al control de la empresa de seguridad. No lo habían pillado por los pelos. El joven jamás hubiera podido hacer algo así.

enero 20, 2011

Ya está aquí Orsai

Filed under: Noticias — Palimp @ 11:27 am
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Una buena noticia:

El fin de la piratería

No se puede piratear lo que se da gratis. Copio y pego:

Todos los artistas que escriben y dibujan en este pdf cobraron sus honorarios. Y ahora la obra es gratuita. En este sencillo acto, damos por finalizado el problema de la piratería editorial en Internet.

Todo es nuevo en esta revista. Su concepción, su distribución, su formato, la manera de colaborar, su público. Como dicen en la editorial ¿Con quién compiten? Con nadie. Han creado su propio nicho. Y 10.000 personas han comprado la revista en papel. ¿Cuántos la descargarán libremente?

Bienvenida.

Aprovecho para informar de BCNegra 2011 que se celebra del 31 de enero al 6 de febrero:

BCNegra

Y aquí les dejo una foto que no viene a cuento pero que me ha hecho gracia:

Volver al bosque

Miren el resto del set que no tiene desperdicio.

enero 19, 2011

Marc Levy. Las cosas que no nos dijimos.

Filed under: Novela — Palimp @ 7:55 pm
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Planeta, 2009. 348 páginas.

Marc Levy, Las cosas que no nos dijimos
Amores perdidos

Tener expectativas modifica la valoración de un libro. Mi mujer cuando leyó éste pensaba que sería malo, y no se lo pareció tanto. Hasta el punto de recomendármelo. Esperaba yo algo decente a pesar de título y portada, y no ha sido así. Es muy malo.

La protagonista está a punto de casarse cuando se muere su padre, con el que se llevaba fatal. El funeral coincide con la boda, que debe aplazarse. Entretanto recibe una enorme caja con la última sorpresa de su padre. Una sorpresa que cambiará su vida.

Me sigue sorprendiendo lo mal escritos que están muchos bestsellers. Vale que Connie Willis no es Borges, pero te cuenta una historia sin que te sangren los ojos. No es el caso de Marc Levy, que tiene diálogos pésimos y escasa altura estilística.

La historia tampoco es nada del otro mundo; chica que recobra un antiguo amor del pasado y recupera la felicidad perdida. Yo creía que en veinte años te da tiempo de olvidarte de un antiguo novio dos veces, y estas historias me suenan más falsas que un duro de cartón, pero a lo mejor es que soy un insensible.

En la contraportada dicen que cuando una novela es buena de verdad no se deja definir fácilmente, y en vez de un resumen ponen 32 adjetivos elogiosos. En realidad, con uno basta: un truño.


Extracto:[-]

Un sacerdote los estaba esperando. Colocaron el féretro sobre dos caballetes encima de la fosa. Adam fue al encuentro del cura para zanjar los últimos detalles de la ceremonia. Stanley rodeó a Julia con el brazo.

-¿En qué piensas? -le preguntó.

-¿En qué pienso en el preciso momento en que voy a enterrar a mi padre, con quien hace años que no hablo? Desde luego, Stanley, siempre haces preguntas desconcertantes.

-Por una vez, hablo en serio; ¿en qué piensas en este preciso instante? Es importante que te acuerdes. ¡Este momento siempre formará parte de tu vida, créeme!

-Pensaba en mi madre. Me preguntaba si lo reconocería allá arriba, o si sigue sumida sin rumbo en su olvido, entre las nubes.

-¿Ahora crees en Dios?

-No, pero uno siempre está listo para recibir una buena noticia.

-Tengo que confesarte algo, mi querida Julia, y prométeme que no te vas a burlar, pero cuanto más pasan los años, más creo en Dios.

Julia esbozó una sonrisa triste.

-A decir verdad, en lo que a mi padre respecta, no estoy segura de que la existencia de Dios sea una buena noticia.

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