Reseñas nada sesudas de los libros que caen en mis manos

Cuchitril Literario

mayo 21, 2011

Más #spanishrevolution

Filed under: Noticias — Palimp @ 2:28 pm
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Las acampadas continúan, la gente sigue en la calle.

Siempre nos hemos quejado de los políticos corruptos, del sistema capitalista, y de que estamos pagando una crisis que no hemos provocado nosotros ¿Por qué ahora ha saltado la chispa?

Creo que una de las razones más importantes tiene que ver con una de las consignas ‘Democracia real’. La democracia es el mejor sistema de gobierno no porque permita tener a los mejores gobernantes, sino porque permite eliminar a los peores. Incluye un mecanismo de autocorrección, de manera que si el partido en el poder no está haciendo las cosas bien, podemos votar a otro.

Pero ahora se acercan las elecciones y nos damos cuenta de que cambiando al partido en el poder por la oposición las cosas van a seguir igual. Los dos partidos mayoritarios, PP y PSOE, están salpicados de casos de corrupción -también en las listas-, de gestión despilfarradora e ineficaz, están al servicio de los bancos y no de los ciudadanos, etcétera, etcétera.

Tenemos que ir a votar y nos damos cuenta de que nuestro voto no va a servir para nada, de que el elemento de autocorrección que hace buena a la democracia ya no existe. Así que lo único que podemos hacer es protestar.

Soy un sensiblero, lo sé. Pero me emociona ver que no hemos perdido la capacidad de soñar, de indignarnos, y de pedir lo que es justo.

Lo acabo de leer, es de Guillermo Tell:

No, el poder del tirano tiene un límite.
Cuando el oprimido no tiene derecho a nada
cuando la carga se le hace insoportable
toma todo el coraje del cielo
e impone en la tierra sus derechos eternos.

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mayo 20, 2011

Philip Roth. Nuestra pandilla.

Filed under: Cuentos — Palimp @ 3:43 pm
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Columna edicins, 2000. 200 páginas.

Philip Roth, Nuestra pandilla
Un nuevo Swift

Ya sabía que Philip Roth es tremendamente divertido, porque aunque todavía no lo he reseñado, me reí lo indecible con El lamento de Portnoy. Lo que no sabía es que se había dedicado a hacer sátira política ¡Y con que arte!

El autor fue publicando estos textos en el periódico, en la época de Nixon, y no hace falta ser un lince para saber quien se esconde detrás del protagonista del libro, Trick E. Dixon. El traductor explica en el prólogo que decidieron no poner pies de página explicativos, y es un acierto. No digo que no me haya quedado con la curiosidad de saber quién o qué se esconde detrás de algunos elementos del texto, pero no hace falta para disfrutarlo.

Cuando la ironía es un arte los referentes pierden importancia y el libro se convierte en intemporal. Además, políticos han existido y seguirán existiendo en cualquier época, y estoy seguro de que no sólo la gente se seguirá leyendo con este libro en el futuro. Si pudiera enviarse al pasado también lo hubieran entendido.

Tiene momentos realmente tronchantes y el capítulo final, Tricky en el infierno es apoteósico. Muy bueno.


Extracto:[-]

Yo también me identifico profundamente con las familias de los tres boy scouts muertos aquí en Washington. Como buen padre que soy, me consta la enorme importancia que los hijos pueden tener en la carrera de un hombre; y, dicho sea de paso, también la mujer. De hecho, mi mujer y yo y nuestras maravillosas hijas teníamos preparados nuestros mensajes de condolencia para muchos más de los tres que murieron aquí, y estaban listos para enviarlos al primer aviso. A lo largo de toda la crisis me he mantenido en contacto con el depósito de cadáveres de Washington, como lo estoy con los depósitos de cadáveres de todo el país, mediante una «línea caliente» especial, y si hubiera sido necesario cablegrafiar no tres, sino tres mil mensajes de este tipo, os aseguro que mi familia y yo nos habríamos ocupado de que nuestras palabras de pésame salieran de la Casa Blanca antes de que los cuerpos llegaran a enfriarse. Me enorgullece afirmar que mi mujer y mis hijas estaban dispuestas a quedarse hasta las tantas de la noche para que esas familias menos afortunadas que la nuestra pudieran recibir un pequeño consuelo en sus horas de ne-
cesidad. Y en modo alguno nos olvidaremos de estas personas cuando lleguen las navidades.

Pero que nadie se llame a error: por rápido que yo sea dándole al gatillo de la compasión por las familias inocentes, no seré menos rápido en mi condena de los tres boy scouts culpables. Y digo «culpables» porque si no hubieran sido culpables ahora no estarían muertos. No vivimos en esa clase de país.


—¿Considera usted, pues, que si está muerto mejorará su imagen?

—Sin duda alguna. Creo que para vender su imagen al público ya ha hecho todo lo que podía hacerse, estando vivo. Esto es seguramente el acicate que estábamos esperando, sobre todo si los demócratas presentan a Teddy Carisma.
—¿Hace usted el favor de explicarnos lo que quiere decir, señor presidente del Comité Nacional?

-Bueno, pues, suponiendo, por un momento, que Trick E. Dixon ya no esté con nosotros, ello contribuirá a que pierda fuerza, mucha fuerza, el principal atractivo de Carisma. Una cosa es que el candidato a la presidencia tenga dos hermanos muertos, y otra, muy otra, que sea el propio candidato quien esté muerto. Digo yo que si valoramos el factor experiencia, como yo creo que se valora, no veo cómo puede nadie superar al presidente en esto de la muerte.

—Señor presidente del Comité Nacional, ¿hay algo de cierto en el creciente rumor de que su partido está lanzando un globo sonda con estos rumores sobre la muerte del presidente, para comprobar qué rendimiento político se le puede sacar a la noticia, si es que algún rendimiento puede sacársele? Dicho de otro modo: por un lado, usted mismo parece convencido de que la muerte del presidente supondría un excelente balón de oxígeno para su menguante popularidad; pero, entretanto, el vicepresidente Como-se-llame afirma que el presidente está sano «como una manzana», y que estos rumores los ha propagado la «izquierda más lerda».

—Mire usted, no abrigo la menor intención de criticar las aliteraciones del vicepresidente de los Estados Unidos de Norteamérica. La Constitución lo autoriza a utilizar tantas aliteraciones como cualquier otro ciudadano de nuestro país, sin ninguna limitación. En este momento me dirijo a ustedes, muchachos, como portavoz de un partido político, y lo único que les digo, lisa y llanamente, es que el presidente no tiene la menor intención de abandonar la carrera, por ningún motivo, incluida su propia muerte. Quien piense que una fruslería así puede descartarlo es que no sabe con quién se juega los cuartos. No estamos ante otro Liando B. Johnson, de los que tiran la toalla solo porque el país entero lo odia a muerte y lo único que espera de él es que se largue lo más lejos posible. No resulta tan fácil intimidar a Trick E. Dixon a fuerza de odio. El hombre no ha conocido otra cosa en toda su vida, está muy acostumbrado. Tampoco va a apartarlo nadie de las elecciones por el simple procedimiento de matarlo. No sería la primera vez que resurgiera de sus cenizas, y estoy firmemente convencido de que eso precisamente es lo que va a ocurrir ahora. Si tiene que dirigir la palabra a la convención republicana desde el interior de una urna, sin duda que lo hará… ¡Estamos hablando de un auténtico norteamericano!

mayo 19, 2011

#spanishrevolution

Filed under: Noticias — Palimp @ 10:28 am
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La que se ha montado. La gente está muy harta de la situación, de tener que aguantar a políticos corruptos e incompetentes. De pagar las consecuencias de una crisis que han provocado otros. De tener que pagar hipotecas abusivas y no tener trabajo.

En una democracia esto suele arreglarse votando, pero lo que se percibe es que si el PSOE lo ha hecho mal, el PP lo va a hacer peor. Que no hay alternativas. Que nos la van a meter doblada salga quien salga. Y al final la cosa ha estallado.

No creo que estas movilizaciones solucionen nada, ni que cambien mucho el voto. El PSOE debe estar tirándose de los pelos, porque será el más perjudicado, la derecha tiene un voto más fiel hagan lo que hagan (y sólo hay que fijarse en Valencia). Pero es lo único que nos queda, la protesta. Al menos que quede claro.

Sería bonito que en estas elecciones se votara masivamente a partidos minoritarios, que los hay buenos y que seguro que no lo hacían peor que los que están.

¿Los tiempos están cambiando?

Spanish revolution, baby

Cómo hackear unas elecciones generales, autonómicas o municipales

Diez mentiras sobre Democracia Real Ya

No viene al caso pero nunca imaginé que en El País publicaran algo así:

Las empresas proponen alternativas al canon digital en España

mayo 18, 2011

Jesús M. Carazo. La Ciudad donde habita Caribdis.

Filed under: Novela — Palimp @ 6:57 am
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Editorial Debate, 1987. 166 páginas.

Jesús M. Carazo, La Ciudad donde habita Caribdis
C’est l’amour

No recuerdo como llegó este libro a mi biblioteca; ni me sonaba el autor ni me llamaba la atención la portada. A veces tengo la impresión de tener intrusos en la biblioteca, polizones en busca de lectura.

El argumento es bastante sencillo. Un profesor español viaja a Burdeos para poder acabar un libro sobre Goya. Allí conoce a una chica francesa con la que entabla relaciones, aunque él está casado. Descubrirá que hay otras maneras de vivir la vida, más francas, y se debatirá entre la Escila del matrimonio y el Caribdis de la infidelidad.

No hay mucha originalidad en la trama, más allá del retrato de los españoles de la época, celosos y poco europeos, y del descubrimiento de una nueva manerade vivir. Pero está bien escrita, suena sincera, hay escenas tiernas y tristes, y un final que no por imaginable deja de conmover.

Me solidarizo con algunas reflexiones del protagonista. Sobre los coches:

¿querría venir él a su apartamento a tomar ese café? Monleón aceptó encantado. «Vous avez une voiture?», preguntó la muchacha. No, no, él odiaba los automóviles; era una de las servidumbres de la vida moderna que no estaba dispuesto a aceptar. Además, le espantaba la idea de hacerle daño a alguien, de atropellar a un niño.

Sobre los franceses:

Quizá por eso algunos fragmentos resultaban demasiado escolásticos, ligeramente faltos de imaginación. (Había cierta pedantería en sus palabras, pero la pedantería parecía ser uno de los males endémicos de aquel país.)

Me ha dejado buen sabor de boca. Deja de ser un polizón para convertirse en miembro de la tripulación.


Extracto:[-]

Monleón sintió que aquel flujo de ondas que desde hacía un rato le recorría el cuerpo se le agolpaba muy cerca de su vientre, como si ahora se hallase allí el motor de los deseos, el centro de su ser. ¡Santiago y cierra, España!, pensó, y un instante después se encontró fundido en un beso lleno de violencia que, por un impulso misterioso y sincrónico, parecía haber sido iniciado a un tiempo desde ambos lados del sofá. Y en aquel beso arrebatado y febril anduvo él buscando la totalidad de lo femenino, océano sin límites donde esa noche deseaba perderse. (Porque en ese cuerpo que ahora se estremecía bajo el suyo abrazaba él a todas las alumnas que le llenaban el despachito de palpitaciones nostálgicas, a las desconocidas que alguna vez le habían dado materia para sus fantasías, a Maite, la amiga de Pilar, la de mirada de tigre… Así que, tras siete años de penitencia, volvía él para vengarse, como Orestes, para vengarse de tanta represión, de tanta lujuria rebelde y contenida.) Agnés había comenzado a agitarse como una olla de agua puesta a hervir y él estaba seguro de que ya nada podría detener la ebullición, sobre todo ahora que sus besos ampliaban los límites venciendo una ligera resistencia. Por fin, la muchacha pareció hacerle donación de su cuerpo y cayó en otro éxtasis no muy distinto del que minutos antes le había provocado la música de Purcell. Monleón le desató los botones de la blusa y dejó al descubierto un rosado pasaje por el que se internó, tembloroso, explorando los valles, las colinas, la tibieza del gran desfiladero, la entrada de la gruta palpitante… Resultaba extraño que aún guardase él cierto control, que aún pudiera pensar —mientras besaba la punta de sus senos— en cómo le contaría todo aquello a Vázquez. Sin embargo, cuando ella lo llevó tras la cortina hasta una cama que fue preciso descubrir apresuradamente, cuando le quitó la ropa con una inusitada pericia, cuando le acarició aquí y allá y lo atrajo
por fin entre sus muslos, Monleón se sintió también tragado por aquel torbellino de excitación que poseía ya a la muchacha. Bajo su cuerpo, ella comenzó a deshacerse en gemidos tan dulces que parecían estar diciendo que a este mundo se venía sólo a sentir aquel cautiverio suave, aquella abrasadora delicia, para morirse luego, unas horas o unos años después. Porque lo demás, es decir, la cultura, el progreso, las artes, eran sólo excrecencias, tumores, perifollos, y toda la palabrería que llenaba las bibliotecas, un montón de cenizas, peladuras, detritus. Y mientras esa turbadora idea se le mostraba en la oscuridad con el fulgor de una revelación, seguía él arrancando, como esquirlas punzantes, aquellas quejas de animal herido que eran a un tiempo gritos de dolor y voces de ánimo al verdugo. Después, la muchacha apartó su rostro, sollozando, golpeándose contra la almohada, y huyó deprisa hacia los manantiales del placer. Monleón se sintió invadido por una insólita ternura y abrazó con fuerza aquel cuerpo blando, abierto, res extensa, res expectante, lo único absoluto de una habitación que comenzaba a perder sus límites, a dilatar sus muros, ahora que él se dejaba ya arrastrar hacia un abismo negro, caliente, espeso…

mayo 17, 2011

Cupido está bebido, sesión de cuentos

Filed under: Noticias — Palimp @ 7:28 am
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Este viernes, en el centro cultural Valentina, a las 21 h., presento la sesión Cupido está bebido, historias de amor y desamor pero con mucho humor.

Después de una temporada de incertidumbre el Valentina vuelve a abrir sus puertas, lo que es una alegría para todos los amantes del cuento; cada viernes hay sesión y los narradores son muy buenos. Por eso es importante que apoyemos este tipo de iniciativas de la mejor manera posible: asistiendo. Si vienen a verme estaré muy agradecido, pero también si asisten a cualquiera de las otras sesiones. Merece la pena.

Cupido está bebido

Tenemos que reconocerlo: Cuesta encontrar a la pareja ideal (si la encontramos). Por cada relación con éxito hemos tenido tres o cuatro que han salido mal. ¿Dónde van las flechas de Cupido? ¿Por qué tiene tan mal puntería? En este espectáculo se da respuesta a todas estas preguntas, además de poder escuchar unas originales historias de amor… y humor.

Viernes 20 de mayo a las 21 h.
Entrada: 6 € incluye consumición.
C.C. Valentina
Plaça del Regomir, 2


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