Reseñas nada sesudas de los libros que caen en mis manos

Cuchitril Literario

marzo 30, 2012

Ken Denmead. Soy un padre friki.

Filed under: Ensayo — Palimp @ 6:23 am
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Ken Denmead, Soy un padre friki
Aguilar, 2011. 230 páginas.
Tit. Or. Geek dad. Awesomely geeky projects and activities for dads and kids to share. Trad. Alfredo Blanco Solís.

Cuando en una serie de los USA sale un bloguero (porque allí, a diferencia de aquí, hay blogs que tienenpoder mediático) siempre los pintan de la misma manera: gordo y con gafas. Más o menos este estereotipo:

Sin embargo, lo friki está de moda y hasta los padres frikis pueden estar orgullosos de serlo. Si eres un padre al que le gusta la tecnología y los juegos de rol, éste es tu libro. Basado en el blog GeekDad y con página web propia (¡Cómo no!): The Geek Dad Book, el libro nos ofrece una gran variedad de juegos y actividades para realizar con los hijos, todas con su toque geek (no confundir friki con geek ni con nerd).

Dejando de lado las construcciones basadas en LEGO, que implican tener el juego de construcción y bastantes accesorios robóticos, el resto son bastante asequibles y fáciles de montar. Algunos implican leds y pilas baratas y otros ni siquiera eso. Por ejemplo se puede sustituir el primitivo sistema de puntos o pegatinas para motivar a los hijos por algo más complejo, la construcción de un personaje de rol (dejo un buen extracto al final).

También hay cabida para los juegos de agua, y aunque aquí no tenemos las casas con jardín que tienen allá siempre hay alguna casa en el pueblo donde relalizarlos. Me gustaron mucho como hacer un tobogán de agua gigante, barato y fácilmente guardable y la guerra de pistolas de agua. Ésta última es muy sencilla; cada jugador se cuelga en el cuello una pastilla de Alka-Seltzer en un collar. Con pistolas de agua intentamos mojar la pastilla de los contrarios. El que conserva la pastilla el último gana.

Hay más libros de la serie, pero ignoro si están traducidos al castellano. Si se atreven con el inglés, en los enlaces al blog hay gran cantidad de recursos.

Calificación: Bueno y original.

Un día, un libro (212/365)

Extracto:
Tú eres el padre y también el Game Master/Dungeon Master (GM/DM). Tu hijo llevará una hoja de personaje con sus estadísticas, habilidades, experiencia, etcétera. Tu hijo irá ganando puntos de experiencia cuando complete tareas normales (por ejemplo, mantener limpia su habitación, pasear a su mascota, fregar los platos) y podrá obtener puntos de experiencia extra por tareas concretas (unas notas especialmente buenas o mucho mejores que las anteriores, limpiar el garaje, como premio por su cumpleaños).
Cuando llegue a cierta cantidad de puntos, tu hijo podrá «pasar de nivel»: obtener una promoción en función de sus logros y crecimiento personal. En cada paso de nivel, tu hijo ganará puntos de habilidad, y otros que afectan a las características, que podrá utilizar después. Los puntos de habilidad le permitirán aprender nuevas habilidades (cómo utilizar la segadora para cortar el césped, con y sin supervisión; cómo hacer una colada), lo que a su vez puede hacerle ganar más puntos de experiencia. Los puntos de habilidad también le pueden dar beneficios —como la capacidad para recibir una paga mayor, ver la televisión una hora a la semana, o añadir una actividad extracurricular en el colegio, por ejemplo— a un ritmo moderado para que el niño equilibre el tiempo recreativo y la toma de responsabilidades. Los puntos extra que afectan a las características le ayudarán a conseguir más puntos y serán un indicativo del crecimiento personal del chico: si se vuelve más activo (se añadirán puntos de fortaleza física), gana agilidad (de destreza) o aprende las lecciones de la vida (de sabiduría).
La complejidad puede ir aumentando a medida que lo hagan los niveles (y el niño se vaya haciendo mayor). En la pubertad, por ejemplo, tu hijo puede adquirir la habilidad/capacidad de tener su propio teléfono móvil, y del coste del plan para pagarlo. También podrá utilizar su hoja de personaje para llevar las cuentas de su dinero (del mismo modo que un personaje de rol lo hace con su oro) y su presupuesto, de forma que pueda gastarlo en cosas nuevas que le ayuden a ganar más puntos de experiencia o dinero (el chico ahorra para comprar una segadora o una máquina limpiadora de agua a presión que le permitan montar su propio pequeño negocio en el vecindario). En realidad no se trata más que de ver hasta dónde queréis llevar vuestros hijos y tú la metáfora del juego. En algún momento tal vez se rebelen contra la idea de utilizar un sistema de juego para gestionar sus vidas. O quizá les encante la estructura. Como con todas las cosas que tengan que ver con la relación padre/hijo, los ritmos pueden ser distintos y tú conoces mejor a tus hijos.
Las reglas
El sistema sigue bastante fielmente el patrón de Dragones y Mazmorras y otros juegos de rol similares a los que he jugado a lo largo de estos años. Los rasgos principales del «personaje» de tu hijo son Características, Raza y Clase. Usando la hoja de personaje en blanco incluida en el Apéndice B (que también puede descargarse desde www.geekdadbook.com), ayuda a tu «jugador» a crear su personaje, reflexionando sobre cuáles son sus puntos fuertes y sus intereses, y diseñando al personaje de forma que optimice los resultados de hacer las cosas que se espera que haga; sí, ayúdale a maximizar las fortalezas y minimizar las debilidades del personaje si quieres, o haz que éstas guarden equilibrio si lo que deseas es animarle a que realice una mayor variedad de actividades. Dado que eres quien tiene el control de la tirada del reto que tus niños afrontarán y los puntos de experiencia que dichos retos les aporten, siempre podrás ajustar el «juego» en función de cómo modelen sus personajes antes de empezar. Si maximizan ciertas características con la esperanza de obtener éxitos con mayor facilidad, siempre podrás subirles el baremo para que se mantenga el equilibrio. Pero no se te ocurra decírselo, o acabarás oyendo eso de: «¡No es justo!».
Características del personaje
Abreviatura — Nombre
FRZ………..Fuerza (afecta a los retos de Combate)
INT………..Inteligencia (afecta a los retos de Magia)
SAB ………..Sabiduría (afecta a los retos de Fuerza de Voluntad)
DES ……….Destreza (afecta a los retos de Agilidad)
CON………Constitución física (afecta a los retos de Resistencia)
CAR ……….Carisma (afecta a los retos de Actuaciones)

enero 18, 2006

[*] Juan Carlos Ortega. Buenos días, Sócrates.

Filed under: Ensayo — Palimp @ 5:38 pm
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Editorial Aguilar, 2004. 189 páginas.

Reflexiones de un filósofo sin estudios

Para que no se diga que todos los libros que aparecen aquí son de ediciones descatalogadas, voy a comentar uno de reciente, recientísima aparición que me acaba de recomendar un amigo por vía de urgencia. (en su momento era de reciente aparición, claro)

Tomando como referente lejano aquellos artículos de Stephen Jay Gould que relacionaban cosas impensables como el brontosaurio y la nalga de un ministro, el autor nos desvela la relación que existe entre grandes figuras de la historia y los más anodinos sucesos cotidianos. Descubriremos, por ejemplo, la relación entre Isaac Asimov y los tapetes de ganchillo, o entre Mozart y los contestadores automáticos.

El objetivo del libro es tan simple como encomiable: Analizar los tópicos que escuchamos y decimos hasta la saciedad y a los que ya consideramos como verdades inmutables. ¿Es cierto que no hay que generalizar, o nos quedaríamos sin ciencia si lo hiciéramos? ¿Es preferible que nos traten como personas o como números? ¿Es imprescindible la objetividad en un telediario? Para comprobar la falsedad de estas frases hechas Ortega se vale de las vidas de grandes figuras de la historia; científicos como Einstein y Newton, artistas como Beethoven y Dickens, filósofos como Séneca y Popper, santos y hasta al mismísimo Dios.

Todo ello relatado con un humor chispeante (y no me resisto a transcribir -aunque vulnere derechos de autor- el hipotético envío de mensajes entre Kepler y Galileo:
KEPLER: hola galileo. k tal? stoy pensando n leyes matematicas para ls movimientos d ls planets. y tu?
GALILEO: hola kepler. yo tb, pro m interesa + el tema d caida de cuerpos n l vacio. has encontrado formula d movimiento planetario?
KEPLER: todavia n, pro stoy n ello. x cierto a mi tb me interesa!! ;-) ¿m pueds mandar por sms la formul d caid d ls cuerpos?
GALILEO: claro k si: s=1/2g.t2 ;-) )))))
KEPLER: gracias, creo k a d haber 1formul para l caida d ls cuerps aplicable a planets. pro no la encuentro :-(
GALILEO: ahora k lo pienso, creo k puedo ayudarte! t llam lueg. 1 abraz.
KEPLER: ok. gracs x tod. ;-) jk
) y con una selección de tópicos que no dejan indiferente. Puedes estar de acuerdo con el autor (el tema de la culpa), puedes querer matizar (las generalizaciones) e incluso puedes discrepar. Pero, en todos los casos, es de agradecer una mirada crítica sobre tantas frases que ya se han fosilizado en nuestras conciencias.

En una época en la que el papanatismo intelectual campa por sus respetos, un libro de esta categoría es refrescante (acepción positiva del frío) y con una estupenda moraleja (porque no todas las moralejas son malas): de vez en cuando es muy interesante y divertido pensar por uno mismo.

¿A qué esperan para ir a comprarlo?

(Un día, un libro 282/365)
Escuchando: Dogs they make up the dark. Devendra Banhart.

septiembre 8, 2005

Rómulo Gallegos. Canaima. La rebelión. El piano viejo.

Filed under: Novela — Palimp @ 10:28 pm
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Ed. Aguilar, 1968. 478 pag.

Gallegos Canaima

Exhuberante Orinoco

Otro autor que leo gracias a mi ignorancia. No podía ser que estuviera leyendo a autores con el premio ‘Romulo Gallegos’ y no supiera nada del escritor que da nombre al premio. Me terminó de decidir un ensayo de Bolaño en ‘Entre paréntesis’; comentaba que vio una placa por la calle Sepúlveda donde decía que Gallegos había vivido ahí. Desde entonces ando a la búsqueda de la placa, porque yo vivo cerca, pero no he tenido ningún éxito. Si alguien sabe donde se encuentra, que me lo diga; prometo recompensarle.

Más éxito tuve a la hora de buscar sus libros. Me fui a estantería de libros y encontré unos cuantos. Bastantes en la librería Praga de Granada. Así que cuando estas vacaciones pasé por allí, me acerqué y aproveché para comprar dos libros de Gallegos y conversar con el amable librero que me atendió sobre el futuro de las librerías de viejo. No hay que preocuparse; no les va mal.

Como otras veces he descubierto que ya había leído otro libro del autor: Tierra bajo los pies. Mi problema es que soy un completo desmemoriado para los nombres. Con un poco de suerte me acuerdo del argumento, y esta es una de las razones por las que mantengo esta bitácora; para poder refrescar en un momento el argumento del libro y lo que me pareció.

Por citar el prólogo, Canaima transcurre en la selva cauchera venezolana, que, con su pujanza tropical, domina y consume a los hombres que se aventuran en ella. Pues Canaima, espíritu maligno, acecha siempre en la espesura y las tempestades. La novela se articula alrededor de la figura de Marcos Vargas, un hombre valiente que parece dispuesto a plantar cara al destino. De jovenzuelo arrojado pasa a ser aprendiz de empresario, enfrentado al caciquismo local. La aventura le llama en la selva, donde se convertirá en capataz de un campamento purgüero, donde se extrae el caucho. Y más tarde… mejor lo descubren ustedes.

El protagonista no es Marcos, ni los Ardavines, caciques locales a quienes todos temen. Tampoco los hermanos Vellorini -comerciantes de éxito- ni sus hermosas hijas. El centro de todo es el Orinoco, y los paisajes salvajes, y las emociones desatadas. Un lugar primitivo, duro, donde los hombres son hombres o mueren. Y el lenguaje lleno de exclamaciones que se va torneando en la boca de quien lo habla:

—Infiero que ya usté debe de terié su gente completa y los recortes repartios—díjole a Marcos Vargas—; pero, por vía suyita, déme un desechito aunque sea pa hacerle barro en la pata de los palos del morao. A mí no tiene que proauparme tren, porque ya lo traigo en el guayare, ni yo a usté quiero engañarlo. Vengo picureao de las cabeceras del Cuyubini, porque si hambre y paloapique ya aprendí a llevarlos juntos sn las tripas, lomo mío y plan de machete ajeno no me gusta que anden reunios. Ya se ajuntaron allá una vez, y por eso cogí mi cachachá. Y ya estaba rumbiando pal lao inglés, pa ponerme juera del alcance de los ardavineros cuando un toc-toc que escuché en la montaña silencia me hizo detenerme mirando parriba. Era un monstro de los infiernos tratando de subí a los cielos. Este que digo: un purgüero de los suyos, con tó y espuelas calzas, dándole al morao con su machetico tocón, encaramao en la horqueta. Lo saludé desde abajo, me contestó desde arriba, entramos en conversación y asina vine a saber que en esta empresa había, por equivocación, un jefe bueno con quien se podía trabaja.

El destino que encuentra Marcos quizá no era el suyo y tenga que ser su hijo quien lo recoja. Pero el caudal impetuoso de emociones seguirá resonando después de su lectura. ¿Se atreven a enfrentarse cara a cara con Canaima?

(Un día, un libro 150/365)
Escuchando: Recuerdo Prestado. Café Tacuba.