Alcorque y curiosidad anal
El pasado viernes se celebró la quinta edición de Bitácoras y Libros en Barcelona, a la que asistieron 14 personas. Los sitios cada vez se nos van quedando más pequeños, así que es probable que tengamos que buscar locales nuevos. En el Lletraferit estábamos amontonados.
La lista de asistentes fue la siguiente:
Juanma y Cristina (Frikitecaris y Pornografía emocional)
Ferran (Un que passava)
Anna (Veleidades vitales)
Frida, (Porque el mundo me ha hecho así)
María José (32 líneas)
Musa Rella (Las tres musas)
Rosa (sin blog)
Nevermore (La leyenda de Richard Corben)
Nacho (El último peatón)
El Listo (Listo Entertainment, La cinefilia)
Sfer (Librosfera)
Vigo (La librería, Poemas en inglés, Poemas en francés)
Palimp (Cuchitril Literario)
Intentamos imponer una rueda de presentación ya que se contaba con la presencia de muchas caras nuevas, pero como las conversaciones no paraban sólo se consiguió al final y casi in extremis. ¿De qué se habló? De todo un poco; criticamos al niño del pijama de rayas y descubrimos que el trozo de tierra que rodea a los árboles en las aceras tiene un nombre: Alcorque. En la vida me hubiera imaginado que había una palabra para designar ese concepto.
Después fuimos a cenar al Eucaliptus y las conversaciones siguieron. Sólo se hacía un poco de silencio cuando venían los platos. No crean que se trataban temas sesudos y literarios; más bien al contrario. Supongo que todo el mundo estaba anticipando el momento más esperado de la noche: los secretos inconfesables. Idea de Musa Rella y con anonimato garantizado, la gente descubrió los puntos oscuros de su alma. Como corresponde a tan tremendo cotilleo se leyeron al más puro estilo Tomate, con profusión de uyuyuyuy. Y pese a que algunos nos dejaron por su brevedad como un coitus interruptus, las risas sólo pararon cuando el secreto era de los que te ponen el alma seria, que también los hubo. Otros nos desconcertaron… ¿qué quiere decir curiosidad anal? La velada acabó en el Bar Raval, dónde dejé a los últimos tertulianos porque al día siguiente me levantaba temprano… y lo pagué caro.
Ya pueden leer la crónica que ha hecho Vigo: ¡¡¡Uyuyuyuyuy!!!, Nacho: Alcorques y otras curiosidades, Frida: BITÁCORAS Y LIBROS. CRÓNICA PERSONAL y Anna: Secretos, mentiras y quedadas de vídeo. Por mi parte decir que hacía tiempo que no me reía tanto y me lo pasaba tan bien. Aquí tienen algunas fotos (click para agrandar):
Y ahora, lo que todo el mundo está deseando leer ¡los secretos inconfesables!
Creía que padecía un exceso de timidez, un tenaz deseo de aislarme, de claudicar de la sociedad. Pero en un momento de lucidez, intuí la magnitud de mi autoengaño: egocentrismo, vanidad y mucha, muchísima mediocridad.
De pequeño/a me sentía culpable por querer más a mi abuela que a mis padres.
Aunque no fue mi culpa, fui la causante de la muerte por accidente de una persona. No lo sabe nadie de mi entorno.
Nunca he leído en busca del tiempo perdido.
Me echo las cartas a menudo, sobre todo cuando tengo que tomar una decisión importante.
He comido carne humana*
*Pero nunca me la he tragado…
Todos mis secretos son confesables, pero el deseo que siento por muchas mujeres nunca será confesado.
En los últimos 3 años he tenido más relaciones sexuales que en toda mi vida. Muchas y con personas distintas y de distinto sexo… ¡si yo os contara!
Si me hubieran pillado todas las veces que he infringido la ley estaría en la cárcel.
He ido al sexólogo
Una vez instigué a mi hermano para que le hiciera creer a mi madre que me había atropellado un coche.
A veces me quito los zapatos en el cine
Tengo curiosidad anal
Me pone Terelu Campos
Uso internet en horario laboral
Me he leído el Código Da Vinci de cabo a rabo.
Durante muchos años he sido corrector lingüístico. Mi secreto tiene que ver mucho con mi actividad de corrector y un editor al que se le ocurrió lanzar una revista pornográfica, editada lujosamente en papel bueno y a todo color, con colaboraciones estelares como el archiconocido director de películas pornográficas en catalán Conrad Son. El primer número de aquella publicación incluía una historia pornográfica basada en un guión de Conrad Son e ilustrada con imágenes de la película (que llevaba el sugerente título de Les excursionistes calentes); un primer capítulo de una historia del porno en España; un minireportaje sobre las películas pornográficas que atesoraba Alfonso XIII; y otro sobre el sadomasoquismo.
Pues bien, mi secreto —o no tanto, puesto que lo saben algunos de los que me conocen— es que yo fui el corrector que se encargó de la revisión lingüística y estilística de esa revista.
SI YO ROBE. En estos tiempos en los que las relaciones con la iglesia se están haciendo tan conflictivas, es momento de poner las cartas o “secretos” sobre la mesa. Infringí uno de los mandamientos de la Santa Madre Iglesia y las leyes estatales. Pero todo fue por un objeto dé deseo. El deseo es lo que mueve el mundo, sus más oscuros impulsos nos hacen cometer todo tipo de actos, la mayoría agradables, todo hay que decirlo, pero otros.. .otros son inconfesables.
Y os preguntaréis qué diablos robé, después de tanto rollo. Pues como no, un libro de cuentos. No os explico más…Espero que saquéis vuestras propias conclusiones. Yo como consejo, os diría que pongáis a buen recaudo vuestros libros, el ladrón puede andar cerca.
El sujeto A estaba un día en casa del sujeto B, mientras B aquel día estaba ausente. A necesitaba un bolígrafo, y al no encontrarlo miró en uno de los cajones de la cómoda del dormitorio. El sujeto A descubrió con sorpresa un diario que B escribía y cuya existencia A desconocía. La tentación fue irresistible. A no pudo reprimir leer algunas de las páginas que había escrito B. La relación en aquella época era un tira y afloja, y aquellas páginas le sirvieron a A para que B creyera que A tenía un sexto sentido para percibir los sentimientos de B. Durante una época todo pareció mejorar, luego la ilusión se desvaneció y comenzaron otra vez las discusiones. Y ocurrió que un día A y B tuvieron una gran pelea. A no tardó demasiado en volver a caer en la tentación por segunda vez de coger el diario de B, pero esta vez no le gustaron las páginas con las que se encontró. Aquel día A decidió cortar con B y cuando B le preguntó los motivos, A le mintió. Nadie fue consciente de la verdad. En realidad fue una despedida llena de mentiras por ambas partes. Y es que quizás hay cosas que es mejor no saberlas nunca.
En 1992 asistí el día de la inauguración a la Expo’92 con la entrada que distribuyó El País dos años antes, llevé la antorcha olímpica en su recorrido por nuestro país, antorcha y equipamiento que conservo en casa y del Madrid Cultural conocí personalmente a un escritor madrileño a quien entonces admiraba y de quien ahora estoy en las antípodas de su pensamiento.
La gente pedía aclaraciones ¿Para qué fue al sexólogo? La persona que está teniendo tantas relaciones ¿podría contarlas? ¿Qué es curiosidad anal? y sobre todo ¿Tienes videos X de Terelu Campos? ¿Qué delitos no se han confesado? Pueden terminar de aclarar misterios y de añadir otros nuevos en los comentarios de una manera anónima. El chafardero que hay en cada uno de nosotros lo está pidiendo.



































