Cuchitril Literario

Diciembre 8, 2006

Juan García Ponce. Apariciones.

Archivado en: Ensayo — Palimp @ 11:55 am
          0 votos

Fondo de cultura económica, 1987, 1994. 536 páginas.

Juan Garcia Ponce, Apariciones
En el blanco

No hay mejor defensora del escritor mexicano Juan García Ponce que mi amiga Magda. A ella debo agradecerle muchas cosas, entre ellas el que me regalara este magnífico libro, recopilación de ensayos sobre arte y literatura.

La lista de escritores examinados en estas páginas es muy larga. Empezando por Borges y siguiendo con autores de la talla de Musil, Mann, Proust, sin olvidarse de compatriotas como Pitol y Octavio Paz y autores con obras de temática erótica como Bataille, Miller o Nabokov. Dentro del apartado artístico encontramos críticas de grandes autores vanguardistas como Albers, Klimt o Klee y de otros, desconocidos para mí hasta ahora, como Lilia Carrillo, Rufino Tamayo o Manuel Felguérez.

Soy de la opinión de que es muy difícil escribir buena crítica literaria. O se acaba en lugares comunes y obvios, o se habla mucho para no decir nada. Encontrar el punto justo de conocimiento, opinión personal y maestría para describirla se da en casos muy raros. Pues este libro está lleno.

Cada libro tiene su ritmo de lectura, y no cabe duda de que para leer éste hay que andar poco a poco. Tuve la suerte de tener unos días de vacaciones al lado del mar, con mi mujer trabajando y dejándome mucho tiempo libre. Durante largas horas sentado en la playa pude ir degustando este libro. Comencé con el excelente artículo sobre Borges, en el que encontré fragmentos tan cercanos como éste:

“Yo creí, durante años, haberme criado en un suburbio de Buenos Aires, un suburbio de caller aventuradas y de ocasos visibles. Lo cierto es que me crié en un jardín, detrás de una verja con lanzas, y en una biblioteca de ilimitados libros ingleses” Lo que estas dos declaraciones afirman no es un rechazo de la vida, sino una aceptación de la literatura y el pensamiento como formas de vida.

Sentimiento parecido al que explicaba en esta entrada sobre Virginia Woolf.

Hablando sobre Bajo el Volcán:

Bajo el Volcán es una novela del amor que se ha convertido en una imposibilidad de amar. Es, entonces, también una novela que no ocurre en el Paraíso, aunque nos haga entreverlo una y otra vez, sino en el infierno

En la obra de Miller:

Para Miller, entonces, el valor reside en su capacidad de reconciliar al hombre con el mundo, hacerlo otra vez parte de él por elección propia. Algo totalmente opuesto a ese suicidio como protesta contra la naturaleza de que habla el personaje de Dostoievsky.

Los artículos sobre Klossowski y Bataille han hecho que lamente no haber leído nada de esos autores. Sobre los que sí he leído he podido apreciar como la mirada de García Ponce ilumina su obra. Hablando de arte no es menos preciso: su defensa de la serie de cuadros de Albers Homenaje al cuadrado es atinada y justa.

Un libro de buena crítica literaria de los que no quedan arrinconados, sino que se dejan al alcance de la mano para volver otras veces. Indispensable.

Escuchando: Blues Latino. Vargas Blues Band.


Extracto:[-]

¿QUIÉN ES BORGES?

JORGE LUIS BORGES afirma en unas páginas dedicadas a recordar a Paul Groussac, escritas en 1929, que “el problema de la inmortalidad es más bien dramático. Persiste el hombre total o desaparece. Las equivocaciones no dañan: si son características son preciosas”. Mucho después, en el epílogo de El hacedor, que está fechado en 1960, nos propone una breve parábola que en cierta forma aspira a resumir dentro del habitual tono reticente de su autor el sentido de su obra: “Un hombre se propone la tarea de dibujar el mundo. A lo largo de los años puebla un espacio con imágenes de provincias, de reinas, de montañas, de bahías, de naves’ de islas, de peces, de habitaciones, de instrumentos, de astros, de caballos y de personas. Poco antes de morir, descubre que ese paciente laberinto traza la imagen de su cara.” Probablemente, ninguno de los lectores de Borges pondrá en duda ese carácter laberíntico de su obra; en cambio, sí abundan los que se empeñan en negarle precisamente todo rasgo personal, concreto y humano, los que tratan de verla como una pura construcción verbal, un gigantesco edificio vacío creado por una inteligencia fría y deshumanizada, olvidando no sólo que la inteligencia es muy exactamente una característica exclusiva del hombre y como tal esencialmente humana, sino, además, todo un aspecto de su obra que es el que mejor puede conducirnos a llegar a su último sentido. Porque, sin duda alguna, Borges ha tratado, dentro de una de las múltiples direcciones que sigue su literatura, de levantar un mundo puramente verbal, de crear un reino en el que la palabra sea el único medio no de llevarnos a la realidad, sino de hacerla posible, convirtiéndose en la expresión auténtica de la inteligencia, de la idea. “Todas las formas tienen su virtud en sí mismas y no en un ‘contenido’ conjetural”, dice en “La muralla y los libros”. Pero también, Borges ha conseguido, gracias a la posición desde la que lo aborda, que ese universo verbal sea la expresión de su relación personal con el mundo y mediante ella nos lo entregue a través de sus libros en su carácter como destino humano, lo convierta en una figura ejemplar, mítica, por medio de la cual podemos llegar a un más profundo y seguro conocimiento del hombre.

Agosto 6, 2005

Carlos A. Coello Coello.Breve Historia de la Computación y sus Pioneros.

Archivado en: Ensayo — Palimp @ 9:26 pm
          0 votos

coelloBreveHistoria
Fondo de cultura económica, 2003. 358 pág.

Arqueología informática

No contento con la eorme pila que todavía me queda por leer, me pasé el otro día por la biblioteca a ver si había alguna novedad interesante. Encontré este libro que me llamó la atención; siendo informático, me interesa conocer la historia de mi disciplina. Sorprendente ha sido también el cambio de formato de los libros del fondo de cultura económico, del que tengo algunos ‘de la vieja escuela’, pequeños y de tapa dura.

El libro hace un recorrido desde los orígenes de las máquinas de calcular hasta la ENIAC. Ofrece una semblanza biográfica de los pioneros de la computación: Charles Babbage, William Seward Burroughs, Herman Hollerith, John von Neumann, Alan Turing, Konrad Zuse, John Vincent Atanasoff, John William Mauchly y John Presper Eckert. De algunos ya había leído algo, pero otros han sido un verdadero descubrimiento. El libro ofrece también una explicación del funcionamiento de las máquinas diseñadas.

Se nota la pasión del autor por el tema. Un libro ameno y muy bien documentado, que ofrece, además de una impresionante bibliografía, algo que cada vez es más frecuente: una impresionante selección de enlaces de internet donde se pueden encontrar fotografías de las máquinas y más información de los constructores.

Totalmente recomendable a los informáticos con interés histórico y ¿por qué no? a aquellos que quieran conocer a los inventores de este aparato que tantas alegrías y quebraderos de cabeza nos dan: el ordenador.

Pueden encontrar el índice aquí e información sobre el autor aquí.

(Un día, un libro 117/365)
Escuchando: ‘Dance and Dense Denso’. Molotov