Cuchitril Literario

Julio 2, 2008

Harold Pinter. Polvo eres, Luz de luna, Tiempo de fiesta, El lenguaje de la montaña.

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Editorial Hiru, 2002. 170 páginas.
Trad. Carlos Fuentes.

Harold Pinter. Polvo eres, Luz de luna, Tiempo de fiesta, El lenguaje de la montaña
Relaciones

Seguimos reseñando obras del gran Harold Pinter, bueno pese a ser premio nobel. El volumen incluye las siguientes cuatro obras:

Polvo eres

Similar a Los amantes, una mujer habla a su pareja sobre sus relaciones con otro hombre, pero tras el aparante juego parece que se esconda alguna terrible historia o trauma.

Alrededor de un moribundo se entrelazan las conversaciones de su familia, su mujer, sus hijos, fantasmas del pasado…

Tiempo de fiesta

Aunque en el exterior parece sucederse una situación peligrosa, un grupo de personas acomodadas disfruta de una apacible fiesta.

El lenguaje de la montaña

Dos mujeres -madre y esposa- quieren ver a un detenido, pese a la brutalidad de los guardianes.

Como en toda obra de Pinter el escritor sugiere con breves pinceladas una historia que tiene que rellenar el lector. En la primera obra parece que lo que vemos es algún tipo de juego sexual, pero cuatro frases dan la pista de que lo que ocurre es mucho más profundo. En la segunda, la más extensa, se mezcla habilmente el surrealismo de las conversaciones de los hijos con las evocaciones del pasado de los padres y el monólogo de la hermana. Tiempo de fiesta presenta a través de conversaciones intrascendentes dos tipos de violencia, y en la última los abusos del poder son tan arbitrarios que resultarían cómicos si no fueran trágicos.

La traducción muy correcta, aunque los modismos latinoamericanos puedan despistar al principio. Muy recomendable.

Escuchando: Big Sur. The Thrills.


Extracto:[-]

¿Te imaginas lo que sería un vacío sin Dios? Es como si Inglaterra jugara contra Brasil en el estadio de Wembley sin un solo espectador presente. ¿Te imaginas? Jugando ante un estadio totalmente vacío. El match del siglo. Silencio absoluto. Ni un alma mirando. Absoluto silencio. Aparte del silbato del referí y una buena dosis de joder y simular. Si te apartas de Dios, quiere decir que el grande y noble juego llamado fútbol caerá en desuso permanente. No habrá tiempo extra para marcar después del tiempo extra después del tiempo extra, ninguna manera de meter goles en el tiempo eterno sin fin. Ausencia. Empate. Parálisis. Un mundo sin equipo vencedor. Espero que entiendas lo que te estoy diciendo.

(Pausa)

Ahora déjame añadir lo siguiente. Hace un ratito hiciste una referencia… digamos… hiciste una referencia un tanto oblicua a tu amiguito… ¿tu amante?… y a los bebés y a las madres, etc. Y a los andenes. De ello inferí que me estabas hablando de alguna especie de atrocidad. Ahora déjame preguntarte una cosa. ¿Qué derecho crees poseer para discutir una atrocidad semejante?

Rebecca
Yo no tengo ningún derecho. A mí nunca me ha sucedido nada. A ninguno de mis amigos les ha sucedido nunca nada. Yo nunca he sufrido. Mis amigos tampoco.

Devlin
Bien.

(Pausa)

¿Quieres que hablemos más íntimamente? Hablemos de cosas más íntimas, hablemos de algo más personal, hablemos de algo dentro de tu propia experiencia inmediata. Quiero decir, por ejemplo, cuando el peinador toma tu cabeza entre sus manos y empieza a lavar muy suavemente tu pelo y darle masaje a tu cuero cabelludo, cuando el peinador hace esto, cuando tú cierras los ojos y él hace eso, tú confías absolutamente en él, ¿no es cierto? No es sólo tu cabeza lo que tiene entre sus manos, ¿verdad que no?, es tu vida, es tu bienestar… espiritual.

(Pausa)

Lo que quería saber era esto… cuando tu amante colocó su mano sobre tu cuello, ¿te recordó a tu peinador?

(Pausa)

Estoy hablando de tu amante. El hombre que trató de asesinarte.

Rebecca
¿Asesinarme?

Devlin
Darte la muerte.

Kebecca
No, no. No trató de asesinarme. No quería asesinarme.

Devlin
Te sofocó y te estranguló. ¿Cuál es la diferencia? Tú misma me lo has contado. ¿No es lo que él hizo?

Marzo 13, 2008

Hoy recomendamos…

Archivado en: Teatro — Palimp @ 3:43 pm
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Recojo el guante que me lanza Sfer; en su bitácora ha realizado una encuesta y parece ser que lo que menos lee la gente es teatro. ¿Puedo hacer alguna recomendación para que la gente se anime? Pues claro.

Siemrpe digo que el teatro hay que verlo, no leerlo. Pero cada vez es más difícil arrastrar a la gente hasta los escenarios, mientras que en cualquier biblioteca hay una buena selección. A continuación les indico algunas de las obras que más me han gustado.

William Shakespeare

Este hombre era un monstruo, está claro. Es muy recomendable leerlo, porque hay pocos montajes en activo y cuando los hacen suelen estar muy recortados -si no vives en Reino Unido, claro. También es fácil de encontrar. En catalán les recomiendo la versión de Josep María de Sagarra, muy teatral.

José Sanchis Sinisterra

Empiecen por ¡Ay, Carmela!, una obra al alcance de todos los públicos y después sigan por sus piezas breves, metateatrales, fascinantes y profundas. Un pedazo de dramaturgo.

Dario Fo

Ganó el premio nobel por reivindicar el bufón, azote de los altos estamentos. Extremadamente divertido, tierno y humano. Un hombre de la calle que escribe con el corazón y con talento.

Oscar Wilde

El precursor del glamour. No tiene frase sin desperdicio. Su tremendo ingénio no perdió el norte y en sus obras encontramos también argumentos de peso. El amor siempre redime.

Bertolt Brecht

Lean Madre coraje y sus hijos. Una obra que no pierde fuerza al ser leída. Y después sigan con toda su producción. En la wikipedia dicen que su teatro es de difícil acceso, pero es mentira. Sus historias llegan directamente a las entrañas.

Harold Pinter

Otro premio Nobel. Su teatro no es para todos los públicos, pero si te gusta, te fascinará. Recortes de realidad, personajes confusos como la vida misma. Ganan mucho representados -si están bien representados. Sus obras son un reto para actores y directores.

Sergi Belbel

En mi opinión, su mejor obra es Elsa Schneider. El que se base en una obra de Schnitzler puede tener algo que ver. Ahora es el director del TNC y creo que no lo hace mal.

Octavi Egea

Sólo he leído Davant L’Empire. No es una gran obra, pero todavía la sigo recordando. Algo querrá decir ¿no? Tierno que es uno.

Edwar Albee

¿Quién teme a Virginia Woolf? es otro pedazo de obra que les recomiendo leer. Hay muy buenos dramaturgos en Estados Unidos: Arthur Miller, Tennessee Williams y David Mamet, por ejemplo. Su teatro es muy particular y para todos lo públicos -por eso hay tantas adaptaciones para el cine. Picoteen aquí y allá, encontrarán grandes obras.

Aristófanes

Los griegos inventaron el teatro y lo llevaron a cotas muy altas. Que Lisístrata sigue estando de actualidad lo demuestra las adaptaciones que se han realizado. Descárguelan aquí: Libros gratis de Aristófanes, y de paso descarguen otras obras suyas. La risa está garantizada.

Fernando Arrabal

El creador del teatro Pánico es más conocido por su frase ¡El mineralismo va a llegar!, pero tiene grandes obras. Pic-nic es una pieza maestra del absurdo, intemporal y magnífica. Si encuentran alguna edición de su Teatro Bufo comprobarán que el talento de este autor no se limita a las obras pánicas.

Podría seguir con la lista indefinidamente. Es una pena que el teatro no esté de moda, porque hay verdaderas joyas. Vayan a su biblioteca preferida y buceen por los ejemplares. Hay muchos que están escritos para usted.

Abril 5, 2006

Harold Pinter. L’Amant.

Archivado en: Teatro — Palimp @ 1:55 pm
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Ediciones 62, 1995. 53 páginas.
Tit. or. The lover. Trad. Jordi Malé i Pegueroles.
3 personajes. 2 hombres (uno casi opcional) y 1 mujer.

Pinter Amant
Juegos de cama

En ocasiones suelo empezar una entrada comentando como ha llegado a mis manos el libro que voy a reseñar. Pero en este caso no lo sé. No recuerdo haberlo comprado y tampoco me lo han regalado. Sospecho que debía de estar en una bolsa que encontramos mi mujer y yo un día que íbamos al cine (no es la primera vez que me encuentro libros por la calle, y no será la última que los recoja). En todo caso ahí estaba y dada mi admiración por Pinter no he tardado mucho en leerlo.

El amante es la historia de un matrimonio en que la mujer tiene un amante y a su marido no parece importarle. Quizá porque el también tiene una amante. Pero esta aparente calma no tiene que sorprendernos; muchas veces las cosas no son como parecen.

Lo mejor del libro es la atmósfera, cargada de esos silencios en los que Pinter es un maestro. Leyéndola casi la podía ver en escena. Aunque es un teatro que tiene que suponer todo un reto para los actores, cualquiera de los dos papeles protagonistas es todo un lujo.

Como leí en algún prólogo a la obra de Pinter da la sensación de que los personajes tienen una vida propia que desconoce hasta el propio autor. Que hay una historia que continúa después de la representación en un inimaginable limbo escénico. Excelente.

(Un día, un libro 359/365)
Escuchando: Que suerte la mía. Estopa.

Octubre 16, 2005

Harold Pinter, premio Nobel de literatura

Archivado en: General — Palimp @ 2:14 pm
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Y yo soy el último en anunciarlo; puede verse en todos los periódicos, y yo me enteré gracias a Jorge Letralia, que además tiene la deferencia de citarme (Gracias!).

Mi afición por Pinter viene de la mano de Sanchis Sinisterra -en mi opinión uno de los mejores dramaturgos contemporáneos- que en 1989 pone en marcha la Sala Beckett, mi sala de teatro preferida de Barcelona. Allí se han representado algunas obras de Harold Pinter. Quizá el premio Nobel sirva para volver a programar algo de este autor.

Veamos que dice José Sanchis Sinsiterra de Pinter:

Pinter ha afirmado siempre no saber mucho de sus personajes.[…]Frente a la concepción del personaje prefabricado, transparente para el autor -y, tarde o temprano, para el público-, simple marioneta en manos de un demiurgo, Pinter opone una actitud de extrema humildad: ¿Cuántas veces sabemos lo que piensa alguien, quién es, y que factores lo constituyen y le hacen ser lo que es y sus relaciones con los demás?

Porque ésta es otra de las dimensiones de la dramaturgia de Pinter que se olvida fácilmente, así como muchos ignoran la intensa actividad que, en su condición de hombre público, ha desarrollado en las últimas décadas en defensa de los derechos humano. Frente a la desmovilización ética generalizada de tantos intelectuales y artistas a cobijo de la posmodernidad, Pinter asume inequívocamente, como ciudadano y como escritor, la responsabilidad de reaccionar a algunas de las lacras más escandalosas -o más silenciadas- del mundo contemporáneo.

Aquí les dejo con un par de piezas (en catalán):

Diàleg per a tres

Home primer: T’he parlat mai de la Dona del vestit blau? La vaig conèixer a Casablanca. Era una espia. Una espia amb un vestit blau. Aquella Dona era una agent d’una altra potència. Duia un pelicà tatuat a la panxa. Tenia un pelicà que li cobria la panxa. Li feia travessar l’habitació a pas d’ànec fins a tu. De quatre grapes, de costat, amb els peus cap endavant, amb el cul amunt, de la manera que vulguis. Hi tenia un control sobrehumà. Només una Dona n’és capaç. Sota el vestit blau duia una combinació. I sota la combinació duia un pelicà.
Home segon: La neu s’ha estovat.
Home primer: La temperatura deu haver baixat.
Dona: De vegades crec que no sóc prou femenina per a tu.
Home primer: Sí que ho ets.
Dona: O creus que hauria de ser més femenina?
Home primer: No.
Dona: Potser hauria de ser més masculina.
Home primer: Això sí que no.
Dona: Creus que sóc massa femenina?
Home primer: No.
Dona: Si no t’estimés tant no m’importaria. Recordes el dia que ens vam conèixer? A la platja? De nit? Tota aquella gent? I la foguera? I les ones? I els esquitxos? I la boira? I la lluna? Tothom ballant, capgirellant, rient? I tu… t’estaves dret sense dir res, fixat en un castell de sorra amb els teus eslips tan blancs. Tenies la lluna darrere, davant teu, tota al teu voltant, inundant-te, consumint-te, eres transparent, translúcid, un far. Em vaig quedar muda,muda completament. L’aigua em pujava cames amunt. No em podia moure. Estava rígida. Immòbil. Els nostres ulls es van trobar. Amor a primera vista. Et vaig aguantar la mirada. I als teus ulls, gosats i desvergonyits, s’hi veia el desig. Brutal, un desig compulsiu..Bestial, desfermat, sense remordiments. Em vaig quedar allí magnetitzada, hipnotitzada. Traspassada. Quieta i immòbil. Una aranya enganxada a una teranyina.
Home primer, a l’home segon: Saps qui em recordes? Em recordes el Wallace Tralla, d’aquells bons temps. Sortia amb un tal Peters Can. Canpixa, li dèiem. Recordo que un dia el Tralla i el Canpixa -tenia una cicatriu a la galta esquerra, el Canpixa, que li devien haver fet en alguna baralla de can pixa, suposo-; bé, sigui com sigui, allí estaven, el Tralla i el Canpixa, rodolant per les ribes de l’Eufrates aquella nit, quan va venir un policia… aquell policia que ve… un policia que ve… aquell policia… es va acostar… El Canpixa… i el Tralla…. van ser interrogats… aquella nit… l’Eufrates… un policia…

Enrenou a la fàbrica

Un despatx en una fàbrica. HI senyor Fibbs seu a la taula. Un cop a la porta. Entra el senyor Wills.

Fibbs: Ah! Wills. Bé. Passi. Vol seure, si us plau?
Wills: Gràcies, senyor Fibbs.
Fibbs: Ha rebut el meu missatge?
Wills: Just ara mateix.
Fibbs: Bé, bé. Bé. Aleshores… Vol un cigar?
Wills: No, per a mi no, gràcies, senyor Fibbs.
Fibbs: Bé, doncs, Wills, tinc entès que hi ha hagut un cert enrenou a la fàbrica.
Wills: Sí, crec… suposo senyor Fibbs que es pot dir així.
Fibbs: Bé, doncs, per tots els déus del cel, què ha passat?
Wills: Bé, no sé com dir-ho amb precisió, senyor Fibbs.
Fibbs: Au vinga, Wills, he de saber el que ha passat per poder-ho arreglar.
Wills: Bé, senyor Fibbs, és un assumpte molt simple… sembla que a alguns homes se’ls ha torçat algun producte.
Fibbs: Torçat algun producte?
Wills: Sembla que ja no els agraden.
Fibbs: No els agraden? Però si tenim la millor maquinària de tot el país per fer-los. Si són els treballadors més ben pagats del ram. Si tenim el menjador i el cafè de treballadors més barat de tot Yorkshire. Si cap dia no tenim dos
menús iguals. Si tenim una sala de billars en els mateixos locals. O no en tenim? Si tenim una piscina per als directius. I què me’n diu, de la sala d’escoltar discos? I vostè m’assegura que estan descontents?
Wills: Oh, els homes estan molt agraïts per totes aquestes distraccions, senyor. Però no els agraden els productes.
Fibbs: Però si són productes molt bonics. Porto tota una vida en el negoci. Mai no he vist productes tan bonics.
Wills: Vet-ho aquí, senyor.
Fibbs: Quins són els que no els agraden?
Wills: Bé, per exemple, l’aixeta de llautó coquetona?
Fibbs: L’aixeta de llautó coquetona? Què passa amb l’aixeta de llautó coquetona?
Wills: Sembla que ja no els agrada prou.
Fibbs: Però, què és exactament el que no els agrada?
Wills: Potser és l’aparença.
Fibbs: L’aixeta de llautó coquetona? Deixi’m que li digui que és perfecta. Aquí no fem res que no sigui perfecte.
Wills: Aleshores els ha passat la dèria.
Fibbs: Bé, estic bocabadat.
Wills: Senyor Fibbs, no és només l’aixeta de llautó coquetona.
Fibbs: I què més?
Wills: També hi ha el tema de l’acabament de la barra esfèrica de bola única.
Fibbs: La barra esfèrica de bola única? On es podria trobar un acabament de barra millor?
Wills: Senyor Fibbs, hi ha acabaments de barres i acabaments de barres.
Fibbs: Ja ho sé que hi ha acabaments de barres i acabaments de barres. Però, on es podria trobar un acabament de la barra esfèrica de bola única més acurat?
Wills: No en volen saber res més.
Fibbs: Això és terrible. Terrible. Què més? Vinga Wills. No té sentit amagar-me les coses.
Wills: Bé, em sap molt de greu haver-ho de dir, però s’han tornat violents amb el manipulador de canya d’alta velocitat amb mandrins d’espiral de flauta.
Fibbs: El manipulador de canya d’alta velocitat amb mandrins d’espiral de flauta! Això és absolutament ridícul. Què carai poden tenir en contra del manipulador de canya d’alta velocitat amb mandrins d’espiral de flauta?
Wills: Tot el que jo puc dir-li és que es troben en un estat previ d’aldarull. Ah!, i també hi ha el tub de sortida de bronze de canó amb sortida de seguretat al cantó i clau de pas.
Fibbs: Què!
Wills: Hi ha l’engreixador connector i l’engreixador adaptador amb l’anàleg mecànic vertical.
Fibbs: No!
Wills: I encara hi ha aquell producte del qual no poden parlar sense que els tremoli el pols, la mordassa de l’obturador de Jacob per a la broca del compressor portàtil.
Fibbs: El meu propi obturador de Jacob? Vols dir el meu propi obturador de Jacob?
Wills: Els ha agafat alguna cosa contra tots els productes, de veritat. Adaptadors de colze mascles, rosques femelles de tub, pitança de cargols, volanderes internes de ventilador, balrets, mitjos balrets, folres blancs de metall.
Fibbs: Però no, segur que no han arribat fins als meus bonics acoblaments d’espàrrecs mascles i paral·lels.
Wills: Tots ells odien i senten fàstic pels seus bonics acoblaments d’espàrrecs mascles i paral·lels i els connectors de la bomba vorellada i recta, els cargols de darrere, els cargols del davant i els mascles metal·litzats de bronze amb clau de pas i els mascles metal·litzats de bronze sense clau de pas.
Fibbs: No! Els mascles metal·litzats de bronze amb clau de pas?
Wills: I sense clau de pas.
Fibbs: Sense clau de pas?
Wills: I sense clau de pas.
Fibbs: No sense clau de pas?
Wills: I sense clau de pas.
Fibbs: Sense clau de pas?
Wills: Amb clau de pas i sense clau de pas.
Fibbs: Amb clau de pas i sense clau de pas?
Wills: Amb o sense!

Pausa.

Fibbs, ensorrat: Digui-m’ho. En comptes de tots els meus productes, quins altres volen fer?
Wills: Boles de conyac.

P.D.: Ya están arreglados los comentarios.

Setiembre 11, 2005

[*] Harold Pinter. Esquetxos i Altres Peces.

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Institut del teatre, 2001. Biblioteca teatral. 135 páginas.
Traducción de Victor Batallé y Joaquim Mallafré. Prólogo de José Sanchis Sinisterra. Epílogo de Victor Batallé.
Varios Personajes (dependiendo de la pieza)

Ejercicios teatrales

Harold Pinter es un autor que me gusta. Es más, es un autor, que, al contrario de lo que me pasa con otros, no había leído ninguna obra suya, sólo las había visto (que es la secuencia natural en cuanto a teatro se refiere, primero verlo y luego leerlo; otra cosa es que siempre se pueda cumplir), la mayor parte en la Sala Beckett de Barcelona (una sala que me encanta), donde son grandes admiradores de su obra (Y que alguien me corrija, pero creo que vino alguna vez a esta sala porque se montaba una obra suya). Me da alegría compartir gustos con Sanchis Sinisterra, un pedazo de dramaturgo que me encanta.

El libro es una recopilación de piezas breves, pero que son puro Pinter. Aunque la calidad de las mismas varía bastante de una a otra (al menos según mi gusto), me ha gustado más que si se hubiera hecho una selección. Como el caso es que aunque la reseño ahora la leí hace ya casi un mes, y quiero darme un poco de prisa porque si no me pondré nunca al día, destacaré sólo ‘Enrenou a la fábrica’, como pieza breve y humorística, ‘La lengua muntanyesa’ como obra de denuncia y ‘Silenci’ como pieza Pinteriana. Son características de Pinter el que sus personajes sepan más que el propio autor y los silencios; si tienen algún amigo actor, pregúntele que le parece interpretar una gran cantidad de silencios. Teatralmente es muy enriquecedor, pero para el actor, un infierno. Infierno del que puede salir purificado, pero infierno al fin y al cabo. Pinter utiliza el silencio como otros dramaturgos las palabras.

Recomiendo encarecidamente este libro para todas las academias de teatro que quieran hacer sufrir a sus alumnos, poniéndoles el alto el listón, a todo amante de la obra Pinteriana, y a todos aquellos que quieran iniciarse en el particular universo de Harold Pinter.

(Un día, un libro 153/365)
Escuchando: A cara o cruz. Radio Futura.