Jean Rostand. Ciencia Falsa y Falsas Ciencias.
Biblioteca general Salvat, 1971. 176 páginas.
Un biólogo a pie de calle
Jean Rostand, hijo de Edmond Rostand (Cyrano de Bergerac) del que pueden encontrar una breve reseña biográfica aquí, fue biólogo, historiador de la ciencia y publicista. En este volumen se reunen una serie de ensayos que relacionan la biología con los acontecimientos cotidianos. Los ensayos son los siguientes:
Ciencia falsa y falsas ciencias
Ensayo sobre los famosos rayos ‘N’ descubiertos en Francia a principios del siglo XX, y sobre los que se llegaron a escribir tratados completos antes de descubrir que sencillamente no existían.
Biología y derecho
Las complicaciones que las nuevas técnicas de reproducción asistida pueden provocar en la sociedad. Curioso ver como en algunas cosas estamos igual que hace treinta años.
Las singularidades del hombre
Catálogo de ‘rarezas’ biológicas, como son los gemelos, hombres con el corazón a la derecha, etcétera.
Biología e infancia inadaptada
Posibles influencias de los componentes biológicos en el desarrollo de la personalidad, y un lúcido ensayo sobre lo que debería, en realidad, preocuparnos.
Unidad y diversidad en biología
Una breve comparación entre el papel de la diversidad en la biología y en las instituciones sociales.
El cine y la biología
Loa al cine por sus excelentes posibilidades para captar fenómenos que se escapan al ojo humano; bien por su rapidez o por su extraordinaria lentitud.
El conjunto está algo desfasado, teniendo en cuenta la rapidez con la que ha evolucionado la biología en estos años; pero siempre es un placer leer las palabras de alguien con la cabeza encima de los hombros. Para mi ramalazo escéptico el primer capítulo es de quitarse el sombrero y, por desgracia, totalmente actual. Leamos sus consejos:
Si hay alguna esperanza de terminar algún día con la ilusión metapsíquica, y en general, con todas las ilusiones que alimentan a las seudociencias, es menos por la oposición directa, que por medio de una conveniente educación, de una higiene preventiva de las opiniones. Enseñar a los jóvenes la mentalidad crítica, ponerles en guardia contra las mentiras habladas y escritas, crear en ellos un terreno espiritual en el que la credulidad no pueda echar raíces, enseñarles lo que es coincidencia, probabilidad, razonamiento de justificación, lógica efectiva, hacerles comprender lo que es un hecho y lo que es una demostración…
Siguen haciendo falta libros de divulgación. Aunque haya buenos libros modernos, a veces se disfruta también de un buen libro añejo.
(Un día, un libro 19/365)

