Cuchitril Literario

Octubre 10, 2006

Juan Carlos Onetti

Archivado en: Audiovisual — Palimp @ 1:19 pm
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Pese a mi admiración por Onetti sólo tengo en este Cuchitril la reseña de Los adioses. Así que quiero comenzar la categoría audiovisual con dos documentos de importancia sobre un hombre que eludió entrevistas, cenáculos y relaciones sociales.

A finales de los setenta existía un programa de televisión llamado A fondo conducido por Joaquín Soler Serrano donde se entrevistaron a destacadas personalidades del mundo de la cultura. Juan Carlos Onetti fue uno de ellos y aquí tienen la entrevista:

No se puede decir que Onetti se lo puso fácil al presentador, ni éste estuvo muy fino en la entrevista. Aún así, y a camara lenta, conseguimos enterarnos de algunas circunstancias de la vida del escritor. Acababa de llegar a Madrid y se quedaría hasta su muerte.

Los últimos años de su vida vivió recluido, los últimos diez años sin moverse de la cama. He encontrado esta otra entrevista en la que podemos tres años antes de su muerte. Entrevista motivada por el rodaje de la película El dirigible y conseguida, como parece, con algún engaño piadoso. Aquí la tienen:

Si quieren conocer más de este fascinante escritor pueden visitar su página oficial, la entrada en la wikipedia o visitar esta curiosa y completa página web.

Marzo 30, 2006

Juan Carlos Onetti. La muerte y la niña. La novia robada.

Archivado en: Cuentos — Palimp @ 4:48 pm
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Editorial Bruguera, 1980, 1981 y 1986. 147 páginas.

Onetti Muerte Niña
Cotidiana Santa María

No es esta la primera ni la segunda obra de Onetti que reseñamos en este Cuchitril. Todavía he tenido la suerte de encontrar esta otra obra más en el mercado de San Antonio. Un volumen con dos relatos del que nos dice el propio autor:

A primera vista estos dos cuentos que hoy publica Bruguera, sólo están unidos por la ubicación en un lugar indeterminado: Santa María. Pero, además, obedecen a un destino nostálgico. Verdadera nostalgia, porque Santa María no existe, es mía, yo la construí con calles paralelas y ladrillos que pretendieron, entonces, derrotar al tiempo.

Obvio es decir que también puse ahí hombres y mujeres con la esperanza débil de que numerosas lecturas los convirtieran en personas y personajes.

Reitero que esta saudade por la nada es más fuerte, con frecuencia y cuando escribo, que la inspirada por rostros y . sitios reales, tan lejanos.

Los dos cuentos fueron escritos en circunstancias dispares de mi vida y la maldita piedad salta de uno a otro con tonalidades distintas.

No se trata de excusas sino de pistas humildes para obtener una mayor tolerancia.

La muerte y la niña nos cuenta la historia de Augusto Goerdel, de cuya educación toma cargo por el padre Bergner con unos propositos retorcidos, y cuyo final será narrado por el doctor Díaz Grey. La novia robada es el recuerdo de un recuerdo: el de la joven Moncha cuyo matrimonio no llegó a realizarse y cuyo vestido de novia utlizaba las noches de luna.

Los dos relatos se inscriben dentro del ciclo de Santa María y no son tan sórdidos como pueden serlo, por ejemplo, El astillero o Juntacadaveres. Tienen ecos de Yoknapatawpha. Dos breves joyas de todo un maestro, que no necesitan excusas.

(Un día, un libro 353/365)
Escuchando: Soñando volver. Antonio Orozco.

Febrero 24, 2006

Juan Carlos Onetti. Los adioses.

Archivado en: Novela — Palimp @ 5:54 pm
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Editorial Bruguera 1980, 1981 y 1986. 157 páginas.

Onetti Adioses
Interpretaciones equívocas

En este Cuchitril ya nos hemos declarado admiradores de Onetti. Otro libro más comprado de saldo, con un extenso prólogo, en una edición no del todo mala y en buen estado de conservación. Todo un hallazgo.

‘Los adioses’ es la historia de un hombre, enfermo en un sanatorio, contada desde la perspectiva del dueño de la única tienda del pueblo, que funciona también como oficina de correos. El intercambio de cartas con dos mujeres que empezarán a visitarle desencadenarán los rumores en el pueblo.

Como dice el prólogo, el libro sí que es en cierta manera tramposo por llevarnos a creer lo que no es. Pero no es ese el sustento, sino el habitual buen uso de la prosa del autor y una historia que, efectismos aparte, consigue conmovernos con facilidad. La distancia del punto de vista del narrador evita con eficacia el melodrama.

No es que recomiende este libro, es que les recomiendo que lean a Onetti. Una delicia.

(Un día, un libro 319/365)
Escuchando: El tecolote. Putumayo Mexico.

Mayo 23, 2005

Juan Carlos Onetti. Dejemos hablar al viento.

Archivado en: Novela — Palimp @ 4:14 pm
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Editorial bruguera, 1981. 254 páginas.

Cierre de un ciclo

Siempre me ha parecido sorprendente, o cuando menos injusto, que existan excelentes escritores que, sin embargo, sean relativamente desconocidos. Este es el caso de Juan Carlos Onetti, uno de mis escritores preferidos. Si alguien piensa que exagero, le propongo un juego. Vayan al google, escriban el nombre de un escritor, y vean cuantas páginas encuentra. Los resultados no son científicos, pero dan que pensar. Vean aquí una muestra:

Gabriel Garcia Marquez 511.000
Mario Vargas Llosa 255.000
Alejo Carpentier 92.200
Juan Carlos Onetti 27.900

Sin querer provocar enfados en los muchos admiradores de los dos primeros, en mi humildísima opinión los dos últimos tienen una calidad literaria superior. Pero así están las cosas. En la portada de este libro cuentan que fue candidato al nobel en 1980. Otra oportunidad perdida para dignificar el premio.

Heredero, al igual que Benet, de Faulkner, sus cauces literarios también son distintos que los del maestro. Faulkner dejó discípulos, pero no imitadores, y si Benet escogió el depurar el camino del estilo, Onetti prefiere ahondar en los sentimientos y nos deja una galería de personajes sórdidos y atormentados. Si Faulkner tuvo su Yoknapatawpha, y Benet su Region, Onetti tiene la ciudad de Santa María, escenario de sus novelas ‘La vida breve’, ‘Una vida sin nombre’, ‘El astillero’, ‘Juntacadáveres’, ‘La muerte y la niña’, y esta que nos ocupa, que cierra el ciclo de Santa María. Veamos el comentario de su página oficial:

La culminación del ciclo novelesco que gira en torno a Santa María. Su protagonista principal, Medina, médico frustrado, pintor amparado por una prostituta y comisario inmerso en el fracaso y el alcohol, es el eje central de esta nueva metáfora sobre la condición humana. Amordazados a sus vidas grises y vacías, Medina, sus amantes y todos los demás personajes permanecen impasibles y resignados, a la espera quizás de ser engullidos, en última instancia, por la nada en que se disuelven sus vidas y sus ya olvidados sueños.

El protagonista, amparado por una prostituta, ejercerá en Lavanda los oficios de médico-enfermero y de pintor de poca monta. De vuelta en Santa María retomará el cargo de comisario, pero no con eso mejorará su destino.

Esta es su página oficial, con múltiple y variada información. No es la única, aquí tenemos más y también aquí. Un autor de los que te dejan huella.

(Un día, un libro 42/365)