Luigi Pirandello. Aquesta nit improvisem.
Institut del teatre, 1996. Biblioteca teatral. 139 páginas.
14 personajes. 8 hombres y 6 mujeres.
Comedia metateatral
Este ha sido uno de los libros que más interés ha despertado de los pendientes de reseñar. Con todo merecimiento. Quizá ‘Seis personajes en busca de un autor’ sea su obra más conocida, pero ‘Esta noche improvisamos’ puede alardear de la misma calidad -y similares planteamientos-.
Pirandello no es un autor de vanguardia. En realidad no rompe ningún esquema -como si hizo, por ejemplo, el teatro del absurdo- pero los estira hasta abarcar todas sus posibilidades expresivas. Una de ellas es la del ‘teatro dentro del teatro’ que es el eje de esta comedia.
La obra nos presenta a una compañía de teatro en el proceso de representar una improvisación. La obra de teatro sobre la que se basa la improvisación es un melodrama un tanto pasado de moda protagonizado por la familia La Croce. Antes de que se abra el telón, actores disimulados entre el público caldean el ambiente. El director, Hinkfuss presentará a toda la compañía y explicará que la obra será, en realidad, una improvisación. A partir de aquí se desarrollarán dos historias paralelas; el melodrama, que se irá representando a trancas y a barrancas, y el conflicto entre el director y los actores acerca de como llevar a buen puerto la obra. Todo frente a los ojos del público, por supuesto.
Pirandello juega en todo momento con la ambigüedad. ¿Se trata de una improvisación auténtica, o de una obra acerca de la improvisación? ¿Debe interesarnos la obra que supuestamente se representa o debemos atender sólo al conflicto entre el director y los actores? Ambas parecen ir paralelas e incluso se apoyan en ocasiones. A nadie conmovería la entrada en escena de un viejo moribundo. Demasiado melodramática, demasiado vista. El discurso metateatral consigue que la entrada de Simbomba explicando como hubiera debido ser su entrada provoque emociones más sinceras que la verdadera representación.
Todavía me falta leer ‘Cada cual a su manera’ para completar la trilogía del ‘teatro en el teatro’. Si tienen al alcance alguna de estas obras, no desperdicien la oportunidad de leerlas.
(Un día, un libro 146/365)
Escuchando: Donde están. Hector y Tito.




