Reseñas nada sesudas de los libros que caen en mis manos

Cuchitril Literario

Noviembre 7, 2008

Antonio Ortí y Josep Sampere. Leyendas urbanas.

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Martínez Roca, 2000, 2006. 440 páginas.

Antonio Ortí y Josep Sampere, Leyendas urbanas
¡Tengan cuidado!

Ya me declaré fan de las leyendas urbanas en la entrada El fabuloso libro de las leyendas urbanas. Conocía la existencia de esta versión autóctona pero me la encontré por casualidad en la biblioteca al buscar el libro de José María Merino sobre las leyendas españolas que puse antes de ayer. Además se trata de la edición corregida y aumentada; un día de suerte.

El talante del libro se puede ver en la introducción que aparece en la solapa sobre los dos autores:

Antonio Ortí nació en Plutón, en una vasta región de cuerpos rocosos situada más allá de la órbita de Neptuno. En Valencia le esperaban Amparin y Tonín, sus padres. Miembro honorario de la Asociación de Artistas Suburbanos y hombre de pueblo, su pluma ha salpicado -y a veces manchado- periódicos y revistas con un coeficiente intelectual superior a la media. En la actualidad trabaja en Men’s Health, aunque sus glúteos no hagan justicia a la publicación. Entre sus debilidades se encuentra la carne humana y, muy en concreto, la que sirven en La Muralla Amarilla. Su otra gran pasión es la política. «Los extraterrestres, con Bush y Blair a la cabeza, ya dominan el mundo. La cuestión es qué podemos hacer nosotros», escribe en voz alta.

Josep Sampere reside en el inconsciente colectivo, allí donde sueñan las verdes hormigas. Ha sobrevivido al ántrax en polvo y al mal de las vacas locas, si bien no descarta morir la primavera menos pensada, en cuanto vuelvan las oscuras golondrinas (portadoras de pandemias). A pesar de la radiación ambiental (o puede que gracias a ella), aún no ha visto mermadas sus facultades mentales, que emplea en tareas anacrónicas como leer libros y, en ocasiones, escribirlos. (Véase 32 d’octubre.) En 2004 ganó el premio Vaixell de Vapor con la novela El Mar de la Tranquilitat. Su personalidad contradictoria (acaso múltiple) le permite ser un escéptico dispuesto a creer cualquier cosa, siempre y cuando lleve delante un «Érase una vez».

Si el de Brunvand era una recopilación de leyendas urbanas con un estudio acerca de sus orígenes y posibles focos, este libro comprende una serie de capítulos que, a modo de artículo perodístico, nos presentan una serie de leyendas agrupadas por un eje común. Se nota que hay una documentación seria detrás del trabajo de los autores e incluso una labor de investigación para tratar de encontrar las fuentes de las noticias cuando éstas han aparecido en los periódicos.

Si bien son pocas las leyendas urbanas que puedan considerarse fabricadas aquí no es infrecuente encontrarse en periódicos y radios adaptaciones de leyendas extranjeras consideradas como verídicas. Los autores desmenuzan con rigor y un buen sentido del humor la credibilidad de tan extravagantes historias.

Les encantará.

Escuchando: The Outdoor Type. The Lemonheads.


Extracto:[-]

No todos los accidentes grotescos que describen las leyendas urbanas se producen por jugarretas del azar. Algunos de ellos son el resultado de llevar ciertas bromas demasiado lejos. El tema ha sido recogido puntualmente por los cronistas de la narrativa tradicional, como lo confirma la referencia N334 del Motif-Index de Stith Thompson: Desenlace fatal de un juego o una broma. Ernest Baughman, otro eminente estudioso de los temas tradicionales, amplía el dato en su índice, asignándole la referencia N.384.0.1 (a): Iniciado de una fraternidad muere por presunta pérdida de sangre. Los miembros le vendan los ojos, le pasan un cubito de hielo por el brazo y, al mismo tiempo, dejan gotear un grifo. Acto seguido se marchan. Cuando vuelven al cabo de unas horas lo encuentran muerto.

Percibimos ecos evidentes de la referencia N334 en una leyenda urbana muy difundida en Catalunya —y tal vez en otros puntos de España—, pero de la que no hemos localizado equivalentes extranjeros. La hemos titulado La corbata del novio y la sierra mecánica. La versión que sigue nos la cuenta Teresa Mas, una informadora de Igualada (Barcelona):

En un restaurante de la comarca de Anoia (Barcelona) se celebraba un banquete de bodas. Cuando llegó el momento de los acostumbrados rituales o bromas, se decidió cortar la corbata al novio con un método inédito hasta el momento: una sierra mecánica. Involuntariamente, la persona encargada de efectuar el corte de corbata seccionó el cuello del novio, que falleció.

Entre los días 10 y 15 de marzo de 1991, la «noticia» causó tal conmoción en Igualada, que una publicación bisemanal de la ciudad tuvo que desmentirla en un suelto titulado Las serpientes de primavera. El texto, que traducimos del catalán, decía así:

Parece que, a caballo de la primavera, se desaten los casos rocambolescos referidos a nuestra comarca. Aún esta semana hay quien nos ha llamado por si podíamos ampliar la noticia, que no era tal. Se propagó que había habido un novio muerto al cortarle la corbata con una sierra mecánica. Insólito.

Efectivamente. La historia contenía todos los rasgos de las leyendas urbanas: impacto colectivo; protagonistas anónimos; escenarios concretos que iban variando según las versiones y que cada vez se alejaban más del «foco» inicial del relato, y deformación progresiva de los hechos: en las primeras versiones, el «bromista», desesperado, huía en coche y sufría un accidente mortal, mientras que la viuda prematura se suicidaba al día siguiente (pura tragedia griega).

Variaban asimismo las causas de la muerte y la naturaleza del «arma homicida»: algunos sostenían que el novio falleció desangrado; otros, en cambio, juraban que murió estrangulado por su propia corbata al enredarse en ella la cadena de la sierra. Tampoco estaba claro si ésta era eléctrica o de gasolina. Había además numerosas personas que aseguraban codearse con «amigos de amigos» de quienes habían presenciado la tragedia o que incluso conocían personalmente a alguno de tales testigos.

Nuestros obstinados intentos de encontrar nuevas referencias en los archivos de un canal de televisión local no dieron resultado. Con el tiempo fuimos recopilando versiones orales que situaban el suceso en otras ciudades (Manresa, Vilanova i la Geltrú, Vilafranca del Penedés, Barcelona), de lo cual parecía desprenderse que la leyenda ya circulaba anteriormente. Y si se trataba de una leyenda «migratoria», cabía suponer que terminaría traspasando los lindes de las comarcas catalanas.

Marzo 10, 2008

Jean Pierre Andrevon. Regreso a la Tierra.

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Ediciones Martínez Roca, 1976. 192 páginas.
Tit. Or. Retour à la terre. Trad. Emilio Salas.

Jean Pierre Andrevon, Regreso a la Tierra
Cuidado con las verduras

En el prólogo del libro se explica su génesis; unos amigos, unas cuantas copas, y un reto: escribir un relato en el que los hombres regresan a la tierra y la encuentran dominada por los vegetales. El resultado fueron cinco historas en las que no todas cumplen al pie de la letra la idea original, aunque se le acerquen. Son las siguientes:

Así se aburren en utopía Francis Carsac

El universo está dominado por el hombre, pero está en una guerra perenne enter negros y blancos. Una expedición intenta encontrar la Tierra para encontrar argumentos para parar el conflicto. Allí se encontrarán con que el ser humano vive desde hace mucho tiempo en una utopía perfecta.

Donde la lluvia se peina en las curvas de las combrillas Pierre Marlson

El planeta tierra parece estar dominado por unas extrañas plantas letales, pero un expedicionario consigue introducirse dentro de ellas y descubre que en el interior viven seres humanos ajenos al exterior.

El perrito blanco que vagabundeaba solitario por las calles de la ciudad desierta Daniel Walther

Un navío interestelar llega a la tierra y cinco miembros de la tripulación realizarán una alucinada exploración por una ciudad abandonada.

Adaneva Philippe Curval

Un extraño ser humano deambula solitario por el planeta intentando encontrar la razón de su existencia.

El valle Jean-Pierre Andrevon

Una expedición de un mundo lejano se acerca al planeta tierra para examinarlo y tomar muestras… y los recuerdos muertos de siglos pueden despertar.

Los dos primeros relatos son bastante flojos, pero correctos. El tercero es una revisión de la ciudad de Bradbury en clave New Age y podría estar mejor si no fuera por el final. Los dos últimos son los mejores, en mi opinión.

Se deja leer.

Escuchando: Broom People. The Mountain Goats.


Extracto:[-]

Dulce ronroneo, atmósfera cálida, dulzona, infancia. Mis madres, las máquinas. Recorro con la mirada las hileras de pasadizos, recreo mis ojos en el verde-azul diáfano de las paredes que se espesan en capas progresivas hasta volverse casi opacas del otro lado de la burbuja. Sólo distingo las configuraciones electrónicas en el corazón del plástico, el brillo de los muebles de metal. Sí, allí, en la sala de vigilancia médica, distingo una mancha rosada. Instintivamente hallo el camino que conduce allí. Imágenes de la infancia. Largas auscultaciones cotidianas a las que estaba sometido; en aquella época el crecimiento de mi organismo era corregido por la quimioterapia.

Conteniendo el aliento me acerco a la puerta; no hacía falta. La joven tendida duerme. Sus cabellos y el vello de su sexo, de color caoba, dibujan dos sombras sobre su cuerpo de un rosa acidulado. La puerta, al abrirse, la descubre del todo. No debe tener más de diez años. Su cuerpo rollizo palpita en la luz azulada. Un metro cuarenta, aproximadamente; pies y manos que no están palmeados como los míos; brazos, pantorrillas, muslos, armoniosamente desarrollados por el ejercicio físico, con músculos largos. Caderas generosamente ensanchadas hasta la cintura irrealmente delgada. La guedeja de su sexo es demasiado espesa para su edad. Su desarrollo es más acelerado que el mío. A mis diez años era adulto, gracias a lo cual sobreviví a mi contacto brutal con el universo exterior, pero era impúber. Ella seguramente ya es nubil.

Más arriba, un tórax delgado sobre el que destacan dos senos redondos y firmes, amanzanados a pesar de la posición tendida de la joven. Cuello grácil, nariz traviesa, labios tan frescos que parece que el rocío acabe de depositarse en ellos. Y su cabellera salvaje, de largos bucles, cayendo en amplios pliegues sobre sus hombros, repartidos a su alrededor como una oleada de cobre. Un mechón describe una curva sobre su vientre.

Sus párpados tiemblan a veces imperceptiblemente. Las sondas lasers la auscultan centímetro a centímetro.

Septiembre 7, 2007

Yakov Perelmann. El divertido juego de las matemáticas.

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Martínez Roca, 1968. 200 páginas.
Trad. F. Blanco y C. Pérez.

Y. Perelmann, El Divertido Juego de las Matematicas
Recreación matemática

Soy un gran aficionado a la divulgación científica, aunque esta bitácora sólo lo refleja muy de tanto en tanto. Ya había leído algún libro de Perelmann (nada que ver con Grigori Perelmann, el del teorema de Poincaré) y conocía sus cualidades como divulgador. No he quedado defraudado.

En el terreno de los libros de problemas o acertijos matemáticos existen varios modelos. Martin Gardner publicó recopilaciones de sus artículos en el Scientific American (en castellano Investigación y Ciencia), por lo que cada capítulo trata sobre un tema específico. Ian Stewart -que también publicó en el Scientific American- desarrollaba una interesante historia alrededor de un acertijo o tema matemático. El resultado era brillante e iluminador. Pero el modelo tradicional, el que se viene siguiendo desde los sumerios, es la colección de problemas más o menos organizados por temas. Este libro es uno de ellos.

Los acertijos están narrados bien y con gracia, aunque los conceptos que aparecen nos señalan con claridad que pertenecen a otra época, en la que la gente todavía iba a por leña al monte. En cualquier caso nos proporcionará momentos muy divertidos.

Para que no me tengan envidia, aquí les dejo unos cuantos problemas. Al que los solucione todos, premio.

¿Qué pesa más, un vaso lleno de azúcar en polvo o de azúcar en terrones?

¿Cuál es el número mayor que puede usted escribir con cuatro unos?

—El rompecabezas —explicó— será a base de cerillas. Tenemos tres montoncitos diferentes. En ellos hay en total 48 cerillas. No les digo cuántas hay en cada uno. Pero observen lo siguiente: si del primer montón paso al segundo tantas cerillas como hay en éste, luego del segundo paso al tercero tantas cerillas como hay en ese tercero, y por último, del tercero paso al primero tantas cerillas como existen ahora en ese primero, resulta que habrá el mismo número de cerillas en cada montón. ¿Cuántas cerillas había en cada montón al principio?

Dos obreros, uno viejo y otro joven, viven en un mismo apartamento y trabajan en la misma fábrica. El joven va desde casa a la fábrica en 20 minutos; el viejo, en 30 minutos. ¿En cuántos minutos alcanzará el joven al viejo, andando ambos a su paso normal, si éste sale de casa 5 minutos antes que el joven?

En la ciudad donde usted vive hay, sin duda, algunos monumentos notables, y entre ellos una torre cuya altura seguramente desconoce. Dispone usted de una postal con la fotografía de la torre. ¿En qué forma puede esta foto ayudarle a averiguar la altura de la torre?

Escuchando: Que Alguien Me Ayude. Los Salvajes.

Septiembre 12, 2006

James BeauSeigneur. El nacimiento de una era.

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Martínez-Roca, 2006. 334 páginas.
Tit. Or. Birth of an age. Trad. Alicia Frieyro Gutiérrez.

beusingerNacimientoEra
¡El mineralismo va a llegar!

La editorial Martínez-Roca tuvo a bien enviarme también la segunda parte de la trilogía del Cristo clonado. La tercera sale ahora en octubre y no sé si tendrán previsto enviarlas (aunque vistos los palos que les estoy dando igual lo que me envían son dos matones :P ).

Copio otra vez el resumen de la página:

Decker Hawthorne debe consumar una importante misión: proteger a Christopher Goodman, el elegido.

Siglo XXI. Dos holocaustos nucleares han sacudido el planeta y matado a millones de personas. En Jerusalén, ciento cuarenta y cuatro mil judíos mesiánicos han desarrollado poderes sobrenaturales y deben lealtad a un hombre que dice ser el apóstol Juan. Todos los países del mundo, ante la gravedad de estos hechos, y olvidando sus rencillas y diferencias, se ven obligados a unirse bajo un único mando de las Naciones Unidas para afrontar un futuro que presagia catástrofes y misteriosas plagas que anuncian el último paso evolutivo: el nacimiento de una nueva era. En ella se descubrirá una asombrosa verdad oculta hasta ahora, un secreto de relevancia devastadora y universal que revelará el increíble futuro del hombre… y la verdadera naturaleza de Dios.

Este libro es más delgadito pero más impactante: el apocalipsis está cerca y los desastres naturales y plagas empiezan a asolar la tierra. Entre el primer libro y el segundo muere tanta gente que al final parece que no tiene que quedar ni el apuntador. Los errores del primero se mantienen (prosa mercenaria, diálogos insulsos, saltos temporales arbitrarios) y se añaden revelaciones propagandísticas que a un escéptico como yo le tocan un poco las narices.

¡¡CUIDADO QUE VIENEN SPOILERS!!
(Si usted va a leer estos libros no siga leyendo porque le estropearemos la diversión)

Si en la primera parte Christopher Goodman, el clon de Cristo (el nombre lo dice todo) estaba en segundo plano, en esta segunda parte toma algo de protagonismo. Mientras el apóstol Juan y su segundo de a bordo Cohen van causando la destrucción -trayendo plagas y desviando meteoritos- el se va cuarenta días a comunicarse con Dios. El mensaje que trae no es nada original; su padre proviene de un planeta en el que todos son dioses pero le ha dado el telele y se ha vuelto malo: de ahí que en la biblia sea tan mastuerzo. En vez de ayudar a la humanidad a que se eleve y dé el salto espiritual la está hundiendo obligándonos a adorarlo. Pero ya otro extraterretre trató de ayudarnos: Lucifer, que no es malo, sino bueno. Las religiones monoteistas son malas: lo bueno es la Nueva era que lleva tiempo alentando al hombre a que muestre su dios interior. El libro acaba con el clon repartiendo candela a los malos y uno se pregunta ¿no podría haberlo hecho antes de que se hubieran cargado a tres cuartas partes de la población mundial?

Un argumento nada nuevo -ya en los apócrifos se trata la idea de que Dios es un dios malo que se separó de una Diosa buena. En la tercera parte se resolverán los misterios y se atarán cabos, pero tal como están las cosas yo veo dos posibles finales. O bien entre el clon y los extraterrestres ganan al Dios malo y la humanidad da el salto y todos somos felices, o bien el clon está equivocado y el Dios al final es bueno y Lucifer malo como siempre. El primero sería un estomagante elogio a la nueva era y el segundo una rehabilitación de la religión tradicional. Los dos me parecen insufribles ¿quizá hay otra opción que no he pensado? En octubre se verá.

¡¡FIN SPOILERS!!!

Para acabar: si les gustan este tipo de libros lo leen y me lo cuentan. De paso se leen el tercero y me hacen un resumen: mis neuronas se lo agradecerán.

Escuchando: Smokers. Cancer Moon.


Extracto:


—De acuerdo, alto ahí —dijo Decker—. No sé si es que soy algo lento —empezó con modestia—, pero es evidente que me he perdido algo. ¿Puede alguien explicarme, por favor, por qué estos tipos tienen todo ese poder y por qué quieren causar tanta destrucción?

—Perdona, Decker —respondió Milner—. Todo ha sucedido en poquísimo tiempo. Intentaré explicártelo. Como ya te dije en el hotel, en Israel, la humanidad está a punto de entrar en la fase final de su proceso evolutivo. Al completarse esta etapa, que nosotros llamamos Nueva Era, los humanos habrán alcanzado una condición tan superior a la actual como lo es la actual a los insectos. Los KDP han sido los primeros en entrar en esa etapa.

»Decker, ¿acaso no te has preguntado nunca qué es lo que hizo posible que el pueblo judío sobreviviera casi novecientos años sin un país propio? Superó la diáspora y, literalmente, docenas de intentos genocidas por parte de reyes, gobiernos y fanáticos. Ha florecido a pesar de sufrir la más cruel de las discriminaciones y, lo que es aún más sorprendente, ha conseguido evitar ser asimilado por las civilizaciones de su entorno. En la historia no hay otro pueblo que haya conseguido nada igual. Decker, es cierto que son diferentes de los no judíos. Puede que suene racista, pero lo que quiero decir es que, de hecho, se encuentran ligeramente adelantados en la escala evolutiva. La diferencia es tan pequeña que es imposible medirla por medios conocidos, pero sí que explica que las primeras manifestaciones concretas de la llegada de la Nueva Era se hayan dado precisamente entre los judíos- El KDP es la punta de lanza de los cambios evolutivos que están por llegar. Estos cambios no tardarán en extenderse por todo el mundo, por todos los pueblos y razas.

-¿Y dónde encajan Juan y Cohén? —preguntó Decker.

—Como había ocurrido con los profetas bíblicos judíos que les precedieron —repuso Milner—, Juan y Cohén nacieron dotados de determinados poderes psíquicos. Sospecho que Jesús detectó esta cualidad en Juan y que por eso le eligió para que figurase entre sus discípulos, aun cuando Juan era mucho más joven que los demás apóstoles.

Decker se volvió hacia Christopher pensando que al formular Milner aquella suposición, tal vez afloraría en su mente algún recuerdo sobre su vida anterior. Christopher se encogió de hombros, para indicar que no recordaba nada al respecto.

—Hace miles de años, los hombres como Juan y Cohén habrían sido aclamados como grandes profetas. Hace sólo unos pocos, no habrían sido más que dos entre varios centenares de videntes de éxito relativo. Ahora, con la Nueva Era cada vez más próxima, se han visto catapultados muy por encima de lo conocido hasta ahora en la Tierra. Y aun así, el poder que poseen ahora no tardará en parecemos ridículo. Es imposible explicar la magnitud de lo que le espera a la humanidad. Tan pronto se descubra el potencial de la mente humana, el hombre empezará a contemplar a sus semejantes no sólo con la mirada, también a través del ojo de la mente. Empezaremos, tal y como lo han hecho ya los miembros del KDP, a conocer lo más íntimo de quienes nos r°dean: sus necesidades y deseos, sus esperanzas y temores, su dolor y su felicidad, ¡su verdadero yo! Todos seremos desposeídos de esa fachada con la que algunos aparentan ser hermosos y otros feos, algunos encantadores y otros anodinos, algunos atractivos y otros repulsivos.

Septiembre 11, 2006

James BeauSeigneur. A su imagen.

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Martínez-Roca, 2006. 510 páginas.
Tit. Or. In His Image. Trad. Alicia Frieyro Gutiérrez.

beusingerASuImagen
Sabana Santa High Tech

Pensaba publicar más tarde esta reseña, pero acabo de leer la que publica Regina Irae en su blog y veo que coincidimos en todo, así que aprovecho para colocarla hoy.

A caballo regalado no le mires el dentado. Cuando la editorial Martínez-Roca me ofreció enviarme este libro a cambio de su correspondiente reseña acepté encantado. Lo mío no son los best-sellers, pero si es gratis y trata de temas de ciencia ficción ¿por qué no?

Les copio el resumen de su propia web (Cristo clonado):

Decker Hawthorne, un intrépido editor de un periódico local, y Christopher Goodman, un profesor universitario, se unieron para llevar a cabo un fascinante proyecto de investigación que, sin ellos saberlo, cambiaría sus vidas para siempre: verificar la autenticidad de la Sabana Santa. Transcurridos los años, ambos protagonistas vuelven a encontrarse. El profesor Goodman revelará a su colega un secreto sobrecogedor y alarmante que podría modificar el curso de la historia de la humanidad: la Sabana Santa contenía restos de piel humana, células de ADN vivas e incorruptibles. Este hecho desencadenara de forma imparable en una serie de investigaciones científicas que pondrán en peligro el orden mundial y que traerán funestas consecuencias.

Confieso que cuando vi aparecer a la tan de moda Sabana Santa a punto estuve de cerrar el libro. No lo hice, pero tampoco hubiera pasado mucho. Pese a que en la portada lo relacionan con la guerra de los mundos o Balde runner no se llamen a engaño; el libro tiene muy poco de ciencia ficción.

Por lo demás, las cosas van pasando un poco sin sentido, hay saltos temporales a medio capítulo que no se sabe muy bien a que vienen, y la prosa es la habitual en un best-seller: abundancia de diálogos no del todo bien resueltos.

¿Engancha? Hombre, te dan ganas de saber que es lo que va a pasar o el por qué de tanta catástrofe. Pero es como un viaje en el que lo que más te importa es llegar cuanto antes y no tienes ninguna gana de admirar el paisaje.

Personalmente no me ha gustado demasiado, pero tampoco lo hizo el Código da Vinci y ya ven.

Escuchando: Carmen. La voilà, la voilà.. Bizet.


Extracto:


El conductor hizo sonar la bocina del camión y bajó de la cabina para esperar a sus compatriotas. Era obvio que no le preocupaba que alguien pudiera verle a él o a su cargamento humano. La posibilidad de que se debiera a que no había nadie en los alrededores o a que a nadie de los que por allí había le importaba entretuvo brevemente la curiosidad de Decker, aunque pronto lo olvidó. Un instante después escuchó como se acercaban al camino otros hombres. Volvió a sonar el herrumbroso chirrido de la puerta, esta vez al abrirse, y sintió como unas manos aflojaban las correas que le mantenían sujeto. El hombre encargado de desatarle las correas de los pies iba más lento que los otros y éstos no lo sujetaron al quedar liberado de sus ataduras, así que cayó de cabeza contra el asfalto, los pies atados todavía a los bajos del camión. Decker, convaleciente todavía del golpe que recibiera en la parte de atrás de la cabeza días atrás, emitió un grito apagado que le hizo aspirar el trapo hasta la garganta.

Mientras se debatía en busca de aire le sacaron a rastras de debajo del camión. Una vez liberado de la cuerda que llevaba atada a los pies, uno de los hombres le ladró una orden y Decker dedujo que quería que se pusiera de pie. La cabeza le daba vueltas de dolor y la sangre empapaba la venda de los ojos y le goteaba por el rostro y el cuello; tenía ganas de vomitar. No había músculo que no le doliera o estuviera agarrotado, pero se esforzó y consiguió levantarse.

Uno de los hombres le dio la vuelta y lo empujó para que empezara a andar. Avanzó a trompicones mientras el secuestrador le gritaba órdenes que no podía entender. Al llegar al portal de un edificio, Decker dio un paso hacia el interior y una vez allí sintió que estaba en el hueco de una escalera. Iba a ser complicado subir con los ojos vendados; y podía resultar mortal si las escaleras bajaban.

A pesar del dolor hizo un esfuerzo por mantener los sentidos bien alerta y tanteó lentamente con el pie en busca de un escalón que subiera o de una caída. El secuestrador, impacientado por su lentitud, le hizo avanzar de un empujón. Decker se abalanzó hacia delante esperando lo peor, pero su pie golpeó en la contrahuella de un escalón. Recuperado el equilibrio, levantó el pie y empezó a ascender las escaleras.

Tres tramos más arriba fue conducido por un pasillo y a través de dos puertas hasta una pequeña estancia. Allí, el secuestrador le colocó de espaldas a la pared y de un empujón lo sentó en el suelo. A continuación le quitó la mordaza y le entregó un vaso de agua. Entonces el hombre abandonó la estancia y cerró la puerta con llave. Decker bebió el agua y se recostó de ladb.

Pensó que era buena señal que los otros se hubiesen quedado esperando en el camión. Tal vez estuvieran sacando a Tom y fueran a trasladarle a la misma habitación de un momento a otro. Permaneció allí tumbado esperando a escuchar el ruido de la puerta y a que trajeran a Tom, pero no ocurrió nada. No sabía cuánto tiempo había transcurrido, pero cuando despertó un rato después, descubrió que ya no llevaba los ojos vendados y que habían vuelto a atarle los pies.

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