Yakov Perelmann. El divertido juego de las matemáticas.
Martínez Roca, 1968. 200 páginas.
Trad. F. Blanco y C. Pérez.
Soy un gran aficionado a la divulgación científica, aunque esta bitácora sólo lo refleja muy de tanto en tanto. Ya había leído algún libro de Perelmann (nada que ver con Grigori Perelmann, el del teorema de Poincaré) y conocía sus cualidades como divulgador. No he quedado defraudado.
En el terreno de los libros de problemas o acertijos matemáticos existen varios modelos. Martin Gardner publicó recopilaciones de sus artículos en el Scientific American (en castellano Investigación y Ciencia), por lo que cada capítulo trata sobre un tema específico. Ian Stewart -que también publicó en el Scientific American- desarrollaba una interesante historia alrededor de un acertijo o tema matemático. El resultado era brillante e iluminador. Pero el modelo tradicional, el que se viene siguiendo desde los sumerios, es la colección de problemas más o menos organizados por temas. Este libro es uno de ellos.
Los acertijos están narrados bien y con gracia, aunque los conceptos que aparecen nos señalan con claridad que pertenecen a otra época, en la que la gente todavía iba a por leña al monte. En cualquier caso nos proporcionará momentos muy divertidos.
Para que no me tengan envidia, aquí les dejo unos cuantos problemas. Al que los solucione todos, premio.
¿Qué pesa más, un vaso lleno de azúcar en polvo o de azúcar en terrones?
¿Cuál es el número mayor que puede usted escribir con cuatro unos?
—El rompecabezas —explicó— será a base de cerillas. Tenemos tres montoncitos diferentes. En ellos hay en total 48 cerillas. No les digo cuántas hay en cada uno. Pero observen lo siguiente: si del primer montón paso al segundo tantas cerillas como hay en éste, luego del segundo paso al tercero tantas cerillas como hay en ese tercero, y por último, del tercero paso al primero tantas cerillas como existen ahora en ese primero, resulta que habrá el mismo número de cerillas en cada montón. ¿Cuántas cerillas había en cada montón al principio?
Dos obreros, uno viejo y otro joven, viven en un mismo apartamento y trabajan en la misma fábrica. El joven va desde casa a la fábrica en 20 minutos; el viejo, en 30 minutos. ¿En cuántos minutos alcanzará el joven al viejo, andando ambos a su paso normal, si éste sale de casa 5 minutos antes que el joven?
En la ciudad donde usted vive hay, sin duda, algunos monumentos notables, y entre ellos una torre cuya altura seguramente desconoce. Dispone usted de una postal con la fotografía de la torre. ¿En qué forma puede esta foto ayudarle a averiguar la altura de la torre?
Escuchando: Que Alguien Me Ayude. Los Salvajes.



