Reseñas nada sesudas de los libros que caen en mis manos

Cuchitril Literario

septiembre 10, 2009

Jesús López Bobadilla, el poeta nutricio (y IV)

Filed under: Noticias — Palimp @ 3:09 pm
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DSCF1382Viene de aquí: Jesús López Bobadilla, el poeta nutricio (I) y Jesús López Bobadilla, el poeta nutricio (II) y Jesús López Bobadilla, el poeta nutricio (III)

No hace falta decir que acepté, si no, no estaría contándoles toda esta historia. Me traje la caja a Barcelona y la tengo en el despacho. Lo poco que he leído me lleva a pensar que merece la pena poner un poco de orden en el caos y separar el grano de la paja. Hay algunas cosas que pueden estar bien, aunque yo -como afirmo tantas veces por estas páginas- no entienda demasiado de poesía. Por ejemplo, estos dos poemas estaban bastante en limpio –deduzco que eran del libro ‘Nevera vacía’:

Restos

Como lo último que queda en la nevera
Medio limón
Limpio con la lengua
las cuatro migas que quedan en la mesa
Mastico lentamente durante horas
todos los garbanzos de la despensa
Menos uno
que guardo y miro todas las noches
antes de dormir.

Poética

Me despiertan a golpes,
arrastrándome a la fría mañana.
Mi hocico se agrieta con el suelo helado,
mi sangre enturbia el rastro
entorpeciendo mi tarea
ante la impaciencia de mi amos.
Si encuentro el tesoro negro y violeta,
de nuevo madera en cara y lomo
para arrebatarlo.
Y así, cada mañana,
aterido,
ensangrentado,
casi muerto,
sigo buscando.

Al publicar estos artículos un amigo de Logroño me envió un par de poemas de La cesta de la compra:

Dante

Zanahoria
Melón
Melocotón

Felicidad

La mayonesa,
espesa,
oculta del todo a la patata

(Del último creo que fue de dónde saqué lo de como unas bravas sin pan)

Y otro par que he recuperado estos días:

Trajiste a la fiesta
pepinillos en vinagre
y espárragos
Días más tarde
los comías delante de mí.
Y yo miraba.

Naranjas

Naranjas debajo de la cama
Naranjas inundando las calles
vendiéndose en ebay
desparramando su jugo
por las autopistas de la información
Naranjas que se desnudan
exhibiendo sus gajos
antes de vestirse con un jersey
naranja.

Me costó bastante descifrar lo siguiente –la letra de Jesús es bastante dura de leer- que parece un fragmento de diario:

En algunos comedores el alimento es infame, casi incomible. Cada cucharada es un latigazo de ironía. ¿Mejorarán mis versos alimentados por basura? ¿Se harán más auténticos? Empezaré a idealizar los filetes; el entrecot el cielo. Fuck the heaven!. Las patatas grasientas me nutren, lo que no me mata me hace más fuerte, siempre se acaba viviendo. Pero mañana al comedor de las Carmelitas. Hoy en el metro he vuelto a ver a la chica que leía a Gerardo Diego. No he podido ver que leía, sí sus piernas. Azucena en camisa. Desnudaría esa rosa.

El problema, siempre, es el tiempo. No lo tengo y a mi ritmo puede que termine de catalogar, organizar y pasar a limpio todo lo que hay en el 2080. A la vista está; tengo la caja desde hace medio año y hasta ahora no he escrito ésto. Necesito ayuda. Así que pido voluntarios que quieran convertirse también en albaceas literarios. Hay mucho material y estoy dispuesto a enviarlo físicamente o escaneado a quien quiera colaborar en el proyecto. Creo que vale la pena y que se puede encontrar material muy digno.

Ahora que está de moda la web 2.0 ¿por qué no ser un albacea 2.0? Si te interesa el asunto puedes ponerte en contacto conmigo en la siguiente dirección de correo:

Todo lo que vayamos obteniendo lo iré publicando en una página web creada para este proyecto, aunque no existirá ningún problema para que se publique en la bitácora de quienes colaboren. ¿Valdrá la pena lo encontrado? No lo sé. Pero creo que vale la pena intentarlo.

septiembre 9, 2009

Jesús López Bobadilla, el poeta nutricio (III)

Filed under: Noticias — Palimp @ 9:48 am
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DSCF1380Viene de aquí: Jesús López Bobadilla, el poeta nutricio (I) y Jesús López Bobadilla, el poeta nutricio (II)

En la cuadrilla lo llamábamos en broma el ‘poeta nutricio’ y era normal hacer bromas con su particular estilo. De repente, alguien se ponía serio y decía:

Fresas, limón,
Prefiero el melón.

Y lo normal era seguir el juego haciendo la exégesis del poema y proponiendo interpretaciones de lo más absurdas. Yo mismo sigo haciendo este tipo de bromas –en el vacío, puesto que ya no queda nadie de esa cuadrilla- a modo de homenaje. Incluso uno de sus versos –o de una parodia, porque con la distancia es difícil saber qué era qué- lo tengo como frase hecha: ‘Como unas bravas sin pan’ (Que viene a significar una situación en la que rozando la perfección se estropea por la falta de un ingrediente básico; se pueden comer las bravas sin pan, pero no es lo mismo ). Insisto en que no era mal poeta, sólo que su actitud era fácilmente ridiculizable.

Hace unos meses me llamó mi amiga del instituto, preguntándome si iba a ir por Logroño, porque quería hablar conmigo. Quedamos para vernos un fin de semana en su casa, porque quería darme una cosa que me iba a interesar. Después de las preguntas de rigor, cómo estás, cómo va la vida, etcétera, mi amiga fue directamente al grano: Jesús López Bobadilla había muerto. Lo había atropellado un coche en Madrid, donde al parecer vivía como un sin techo. La única dirección que encontraron entre sus cosas era la de mi amiga, así que se pusieron en contacto con ella y tuvo que ir a Madrid a reconocer el cadáver (no sabía que los padres de Jesús habían muerto y que prácticamente no tenía familia, a excepción de de unos primos lejanos). Allí le entregaron sus últimas pertenencias: tres o cuatro libros, un sobre en el que tenía algo de dinero y una caja de madera con un candado –cuya foto reproduzco aquí.

Mi amiga pensó en tirarlo todo pero al final le pudo más la curiosidad y cuando llegó a su casa abrió el candado (ella dice que con una horquilla, sé que los candados pequeños se abren con la mirada pero me parece muy peliculero. Insiste en que no le dieron ninguna llave y eso sí que encierra un pequeño misterio.). La caja estaba llena hasta arriba de papeles. Cuadernos, hojas sueltas, servilletas, todos escritos con la letra pequeña y apretada de Jesús. Poemas, reflexiones, fragmentos de diario… sin ningún orden ni indicación. A mi amiga el contenido no le interesa nada, bastante había sufrido en su momento por culpa de la afición de Jesús a la poesía.

Tenía una oferta que hacerme ¿Quería ser el albacea literario de Jesús?. Si no aceptaba la oferta tiraría todo a la basura sin pensárselo dos veces. No sabía si los escritos eran buenos, malos o regulares; no quería hacerse cargo de ellos y no iba a buscar a nadie más. O me los llevaba yo en ese momento o al contenedor.

(Continuará)

septiembre 8, 2009

Jesús López Bobadilla, el poeta nutricio (II)

Filed under: Noticias — Palimp @ 1:22 pm
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Veleta de la curiosidadViene de aquí: Jesús López Bobadilla, el poeta nutricio (I)

Y lo decía en serio. La cara de tonto que se me quedó debía ser para hacer una foto y enmarcarla. Con el tiempo fui conociéndolo más y aunque nunca fuimos lo que se dice amigos hablamos muchas veces de su concepción de la poesía y me leyó algunos de sus trabajos. Había decidido centrar su producción literaria en la alimentación. La comida, decía, es algo imprescindible para el ser humano. Todo lo demás –sociedad, cultura, amor y sexo- son accesorios. Podemos vivir sin libros, pero no podemos vivir sin comer. Lo mejor, me decía, es que lo que puede parecer una importante limitación no lo es. Poesía es metáfora, y la comida puede ser una metáfora de cualquier cosa.

Lo cierto es que algunos de sus poemas eran buenos, a pesar de su programa y de la seriedad con que se tomaba todo. Esa excesiva seriedad conseguía un el efecto contrario al que quería conseguir; cuanto más profundo y cargado de significado era el poema más hilaridad causaba. Consiguió que la editorial AMG (Casualidades del destino, estas navidades mi amiga Sandra me hizo un regalo muy especial. Dos bolsas llenas de libros de esta editorial. Cada uno incluye un punto de libro con una foto del autor y una breve biografía, igual que los que yo hago para liblit ¿otra inspiración?) le publicara su primer libro ‘La cesta de la compra’. Yo tenía un ejemplar que me regaló Jesús, pero se me quemó cuando se incendió mi biblioteca. Una pena, porque seguro que hoy es imposible de encontrar.

Por la publicación y un par de críticas elogiosas Jesús pensó que debía dedicarse en exclusiva a la poesía. No se puede negar que era un hombre de ideas fijas; fue imposible convencerle de que no dejara el trabajo en la fábrica, a pesar de que ya tenía fijada la fecha de la boda –en la España profunda nos casamos muy pronto- y era muy difícil que pudiera vivir de la escritura. Entre unas cosas y otras su relación de pareja se fue deteriorando y al final no llegaron a casarse. Sé que a él no le importó mucho, imagino que a un poeta le va mejor la vida bohemia, pero mi amiga lo pasó bastante mal. No era mal chico, pero debía ser difícil convivir con él.

Aunque ya no vivo en Logroño todavía me lo encontré un par de veces por la calle Laurel –ya he dicho que los pueblos son pequeños- casi siempre bastante borracho. La primera vez me dijo que ya tenía acabado su segundo libro ‘Nevera vacía’ y que andaba buscando quien se lo editase. La editorial AMG se había ofrecido, pero el intentaba encontrar algo mejor. No creo que llegara a editarlo, o al menos yo no he encontrado referencia en ninguna editorial. La segunda vez habló de una oferta de trabajo fuera de Logroño, me pareció entender que en Madrid, relacionada con la literatura. Eso fue hace quince años, en 1994 (ese año acabé la carrera) y la oferta parece que fue en serio, porque nadie lo volvió a ver por Logroño.

(Continuará, ya falta poco para saber el contenido de la caja)

septiembre 7, 2009

Jesús López Bobadilla, el poeta nutricio (I)

Filed under: Noticias — Palimp @ 10:10 am
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patataCuando era más joven viajé en sucios trenes que iban hacia el norte ([+] ) tenía una novia que estudiaba filología y gracias a ella estaba en contacto con el grupo que editaba la revista de la universidad. Se llamaba Letrina Literaria ([+] ) y alguna vez colaboré con reseñas de libros (lógico ¿no?). Para ser una publicación de una universidad de provincias no estaba mal y de vez en cuando se encontraban textos que merecían la pena. Relatos, poemas y análisis de textos eran el contenido habitual. En un número encontré un poema firmado por un tal Jesús López Bobadilla que decía así:

ODIO

Pan
Patata
Hakuna-matata

Me hizo mucha gracia y pregunté a los de la revista por el autor. Pero no estudiaba en la universidad, les había llegado casi de rebote y no lo hubieran publicado de no ser porque siempre falta material. Esperé que volviera a enviar alguna colaboración pero no volvió a aparecer.

Los pueblos son pequeños y entre dos habitantes cualesquiera de Logroño sólo hay dos grados de separación. Por eso no es sorprendente que el novio de una amiga del instituto resultara ser el poeta perdido. Lo conocí en la calle Laurel y cuando caí en la cuenta de que él era él le comenté que había leído su poema y que me había reído mucho. Se le cambio la cara. El objetivo del poema, me dijo con voz seria, no era hacer reír, sino hacer reflexionar. En un primer de lectura podía verse con claridad como se contraponía el hambre y la necesidad del tercer mundo con la opulencia del primer mundo. También era una crítica a los medios de masas que anestesian al hombre contemporáneo y desplazan las necesidades reales a unas falsas necesidades que los esclavizan. Pero no importa, porque los Estados Unidos saben mantener el status quo a base de pan y circo. Vivamos felices, lo que importa es saber decir Hakuna-matata, no importa que estemos destruyendo el medio ambiente, que vivamos en una espiral de consumismo rodeados de pobreza. ¡Hakuna matata! La clave de toda esta interpretación (-sobre- capaz de causar atroces pesadillas a Umberto Eco) está en el título: ODIO. Odio al capitalismo, a la sociedad neoliberal que perpetúa un sistema injusto donde en definitiva los pobres no tienen pan, ni patatas, para que los ricos puedan vivir en la opulencia.

(Continuará)